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Crítica / Francesco Corti: maestría, virtuosismo y humildad en torno a Bach - por Simón Andueza

Madrid - 19/03/2026

La excepcional acústica de la sala de cámara del Auditorio Nacional de Música acogió uno de esos conciertos que pareciera ser de los elegidos como modelo para su deleite en tal recinto, puesto que gracias al ciclo ‘Universo Barroco’ que allí celebra el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) nos deleitamos con uno de los más exquisitos conciertos en cuanto a música e intérpretes que hoy podemos disfrutar dentro del panorama historicista global.

La idea del programa, titulado Concerti, debemos agradecérsela casi con total seguridad al protagonista de la ocasión, el clavecinista y director Francesco Corti. Como es habitual vino acompañado de ese selecto grupo de instrumentistas denominado Il Pomo d’Oro. Corti es uno de los más aclamados intérpretes del clave de la actualidad, que, sumado a su condición de director habitual, junto a Maxim Emelyanychev, de Il Pomo d’Oro, nos ofreció como si de un preciado regalo se tratara la deleitosa velada que nos ocupa.

El concierto se dividió en dos partes, cada una de las cuales contenía dos conciertos, cada uno de los cuales con su propia personalidad y trascendencia. Primeramente, pudimos escuchar una de las joyas que Francesco Corti grabara con Il Pomo d’Oro, grabó la integral de los conciertos para clave de Johann Sebastian Bach en dos soberbios álbumes para Pentatone, el bachiano Concierto para clave nº1 en re menor BWV 1052 (ver crítica de su grabación en Pentatone de los Conciertos de Bach).

Esta obra maestra nos descubrió de inmediato las excelentes cualidades tanto de Corti como del grupo instrumental. La impecable técnica del clavecinista italiano conjugada a su musicalidad y su concepción camerística exquisita nos llevaron a disfrutar de este concierto en una de sus inmejorables versiones que se puedan escuchar en directo. La sonoridad del clave, bellísima, es el resultado de una depurada técnica labrada a lo largo de la aclamada carrera de Corti: virtuosismo en los pasajes más veloces, vitalidad constante, delicadeza y ensoñador fraseo en los tempi lentos, exactitud máxima en la pulsación, dominio del rubato… que sumados a su capacidad innata en la dirección camerística permitieron alcanzar esa excelencia que muy pocos alcanzan.

A continuación, no faltó el homenaje a uno de los miembros de la saga Bach más reputado, pero mucho menos interpretado, Carl Philipp Emanuel Bach. Su Concierto para flauta en re mayor Wq 13 nos permitió escuchar a la flautista Eleonora Bišćević, quien con su bellísimo y natural sonido del traverso nos permitió escuchar esta preciosa creación del quinto vástago de Johann Sebastian. Los pasajes rápidos sonaron pulcros y límpidos en la flauta, pero donde más pudimos deleitarnos con el instrumento fue en su Larghetto, que gracias a las armonías más avanzadas de Carl Philipp nos adentraron en las postrimerías del barroco ya adentrándonos en el nuevo mundo del estilo galante o preclásico. Debemos recordar que a Carl Philipp Emanuel Bach se le considera el último gran maestro del clave, algo que a Francesco Corti seguro que no se le escapó y que nos permitió escuchar aquí al clavecinista italiano como un miembro más del ensamble e intérprete del bajo continuo de verdadero lujo. 

La segunda parte nos ofreció la sorpresa de la velada, el Concierto para clave en fa menor de Jiří Antonín Benda, maestro de capilla, violinista y compositor checo que produjo una serie muy interesante de conciertos para clave. Su estilo puede compararse al de Carl Philipp Emanuel Bach, y podemos enmarcarlo en las postrimerías del barroco. Destacaremos la interpretación de su último movimiento, Allego di molto, que gracias a la vitalidad y a la velocidad imprimidas tanto por el solista como por el grupo de cámara, resultó una brillante pieza que ofrece ganas de conocer mucho más profundamente al corpus del autor bohemio.

Para concluir el concierto, una de las joyas de la creación de Johann Sebastian Bach inundó los oídos y las almas de los espectadores. El Concierto de Brandenburgo nº5 en re mayor BWV 1050 fue sin duda la pieza de mayor altura interpretativa del concierto. Pocas veces puede disfrutarse de una música tan excelsa en manos de unos intérpretes tan expertos y conjuntados. Tanto Francesco Corti como Eleonora Bišćević volvieron a fascinarnos con sus mejores virtudes, incluyendo una arrebatadora y virtuosística cadenza de su primer movimiento por parte de Corti. A ellos se sumó desde el violín el concertino del grupo instrumental, Pablo Valetti, demostrando su dominio en el arte del violín y conjurándose a las mil maravillas junto a clave y traverso para conformar un trío solista formidable.

Debemos mencionar expresamente a varios miembros de Il Pomo d’Oro por su extraordinaria calidad individual y conjunta. La violista Katya Ploin demostró un formidable y cálido sonido de una rotundidad y virtuosismo difícilmente audibles en una viola, a la par que la violonchelista Kristína Chalmovská junto al contrabajista Riccardo Coelati conformaron un bajo continuo rotundo, preciso y de una igualdad en la articulación asombrosa.

Como propina a esta velada, ante la cálida ovación del público, todos los intérpretes ofrecieron la afamada Badinerie de la Suite orquestal n.º 2 BWV 1067 de Johann Sebastian Bach, deliciosa composición que buscó huir expresamente del fácil recurso de ofrecer alguna pieza que pusiera el foco en las virtudes o en el virtuosismo del clavecinista y director de Il Pomo d’Oro, algo que honra sobremanera a la persona de Francesco Corti y que pone en valor sobre todas las cosas la extraordinaria música de Johann Sebastian Bach. Así sea.

Simón Andueza

 

Concerti

Il Pomo d’Oro, Francesco Corti, clave y dirección.

Obras de Johann Sebastian Bach, Carl Philipp Emanuel Bach y Jiří Antonín Benda.

Ciclo ‘Universo Barroco’ del CNDM.

Sala de cámara del Auditorio Nacional de Música, Madrid. 18 de marzo de 2026, 19:30 h.

 

Foto © Elvira Megías

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