Música clásica desde 1929

La Guirlande
Abril 2026 - Núm. 1004

La Guirlande

Constantes y en crecimiento

Regresa La Guirlande a nuestras páginas. Este destacado grupo de música barroca, que en 2026 celebra su décimo aniversario consolidado como una referencia dentro del panorama europeo de la interpretación histórica, también celebra el “nacimiento” de un nuevo proyecto discográfico, su cuarto disco, At His Most Gracious Majesty’s pleasure: “El título es la traducción al inglés de Al gusto de Su Graciosísima Majestad. El disco intenta emular una posible velada musical en la corte de Federico II el Grande de Prusia, quien, aparte de ser un belicoso soberano de ambiciones expansionistas sin parangón en la Europa de su tiempo, fue también un fino intérprete de flauta, que supo rodearse en su corte berlinesa de los mejores músicos y compositores de la época”.

Hablamos con Luis Martínez Pueyo, fundador de un conjunto que ha logrado destacar por su frescura, rigor musicológico y una expresividad que conecta con públicos contemporáneos. A lo largo de estos diez años, La Guirlande ha explorado obras de compositores olvidados junto a piezas más reconocidas, siempre desde una perspectiva fiel a las prácticas interpretativas de la época. Su trabajo se caracteriza por el uso de instrumentos históricos y una atención minuciosa a los matices, lo que da lugar a interpretaciones llenas de vitalidad y color.

Constantes y en crecimiento, estos diez años de La Guirlande son un regalo para el amante de la música.

 

De nuevo bienvenidos a RITMO, tras tenerlos en nuestra portada en noviembre de 2024... ¿Han pasado muchas cosas desde entonces para La Guirlande?

La verdad es que sí que han pasado muchas cosas desde entonces. En aquel momento fuimos portada por la publicación de nuestro tercer disco, Incipit lamentatio, y en este caso volvemos por la publicación de nuestro cuarto disco, At His Most Gracious Majesty’s pleasure. 2025 fue un año muy intenso de conciertos, incluyendo una gira con el Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) y conciertos a nivel internacional en Corea del Sur, Suiza, República Checa e Italia. Y ya estamos planificando la grabación de nuestro quinto disco.

¿Cómo decidió usted, Luis, acercarse al fascinante mundo del traverso? Imagino que primeramente comenzó con la flauta travesera moderna... ¿Dónde estudió el instrumento?

Efectivamente yo estudié primero flauta moderna en el Conservatorio Superior de Música de Aragón con los profesores Fernando Aguado y Antonio Nuez. No obstante, desde muy joven había sentido fascinación por la música para flauta de compositores como J. S. Bach, C. P. E. Bach, G. F. Haendel, etc. Durante mis estudios de grado superior tuve la inmensa suerte de hacer música de cámara con un grupo en el que teníamos a Silvia Márquez de profesora. La decisión definitiva la tomé cuando conocí al que sería mi profesor durante 6 años, Marc Hantaï, primero en la ESMUC de Barcelona, y después en la Schola Cantorum Basiliensis. Marc me hizo ver un mundo completamente nuevo, y una vez estuve dentro, no pude salir de él.

En 2026 se cumplen 10 años desde la fundación de La Guirlande... ¿Cómo fueron los comienzos del grupo y por qué decidió crear su propia agrupación?

Como siempre, los comienzos no son fáciles. Aunque también he de decir que en apenas un año o dos nosotros ya teníamos bastante actividad. Las razones por las cuales decidí crear mi propia agrupación fueron esencialmente tres. La primera fue que, en aquel momento, en España no había apenas grupos de música antigua que explorasen el repertorio con traverso, y menos aún el repertorio español con este instrumento, por lo que pensé que nosotros teníamos que cubrir esa labor. En segundo lugar, quería tener mi propia formación, con la cual poder tocar la música que yo quisiera, con la gente que yo quisiera, especialmente amigos y colegas con los que disfruto mucho tocando. La tercera y última razón fue fundamentalmente práctica. El traverso no es un instrumento que dé mucho trabajo, a diferencia de instrumentos como el violín y el violoncello en los instrumentos de cuerda, o el oboe y el fagot en los instrumentos de viento. Hay mucho repertorio muy bueno sin traversos, por lo que en seguida se prescinde de ellos. Pensé que lo ideal era formar mi propio grupo, con el que poder llevar a cabo mis propios proyectos que de verdad me interesasen.

De las cosas más complejas para dar forma a un grupo es su propia denominación... ¿De dónde viene el llamativo nombre “La Guirlande” para el grupo?

El nombre viene de uno de uno de los principales símbolos del dios Apolo. La guirnalda es la corona de laurel, signo de gloria y reconocimiento en las artes, la sabiduría, y los juegos. Quise que el nombre estuviera en francés en homenaje al rey Louis XIV, el Rey Sol, bajo cuyo reinado se produjo una auténtica revolución en la construcción de los instrumentos de viento, especialmente de la flauta travesera. Esta revolución supuso un antes y un después para el desarrollo de nuestro instrumento, el cual había estado muy limitado hasta entonces.

Tras varios discos en los que el traverso compartía protagonismo con otros instrumentos y voces, presentan su nueva grabación, At His Most Gracious Majesty’s pleasure, donde la flauta es la líder indiscutible del álbum de tan original título. Hablemos del origen de este título, así de la música que contiene y su coherencia con el título...

El título es la traducción al inglés de “Al gusto de Su Graciosísima Majestad”. El disco intenta emular una posible velada musical en la corte de Federico II el Grande de Prusia, quien aparte de ser un belicoso soberano de ambiciones expansionistas sin parangón en la Europa de su tiempo, fue también un fino intérprete de flauta que supo rodearse en su corte berlinesa de los mejores músicos y compositores de la época. Algunas de las obras incluidas en el disco están compuestas por músicos que trabajaron en la corte de Federico, mientras que otras están compuestas por compositores que de una manera u otra tuvieron algún tipo de relación con la misma.

En la grabación colabora con otros tres fabulosos músicos. ¿Cómo decide colaborar con ellos y cómo ha sido el resultado?

Yo ya había trabajado con Juan Manuel Quintana anteriormente, tanto con La Guirlande, como con otros grupos. De hecho, ya en 2023 teníamos planeada una grabación de un disco con él, pero se tuvo que cancelar por problemas de salud, tanto míos como suyos, por lo que pensé que era la oportunidad perfecta para poder contar finalmente con él. En cuanto a Andrés Alberto Gómez, yo lo conocía también de hacía tiempo porque también había tocado con nosotros. Además, habíamos colaborado con el Festival de Música Barroca de Albacete, que él dirige, y él había venido a tocar al Festival de Música Antigua que dirijo en Épila, por lo que ya había surgido una amistad entre nosotros. A Fernando Santiago lo conocimos directamente en la grabación, ya que la que por entonces era nuestra violoncelista, Ester Domingo, no estaba disponible en las fechas de la misma. Fue ella quien me lo recomendó, y la verdad es que no podemos estar más contentos con la elección.

Es su segundo registro con el sello Lindoro. ¿Están contentos con el proceso que el sello lleva a cabo? ¿Se sienten cómodos con este proceso? ¿Sienten la libertad necesaria para poder llevar a cabo un proyecto tan personal y cada vez más extraordinario?

Ciertamente hemos repetido porque nos sentimos muy cómodos trabajando con ellos. Para nosotros es muy importante tener total libertad en el diseño del disco, así como en la toma de decisiones artísticas, y Lindoro nos ofrece todo esto. No obstante, ellos siempre nos dan consejos muy valiosos que siempre mejoran lo que nosotros proponemos, fruto de la dilatada experiencia que tienen.

En el aspecto técnico de la grabación nos encontramos a Pablo Barreiro en la toma de sonido y a Bart Vandewege en la dirección artística, dos de las figuras imprescindibles de nuestro panorama fonográfico. ¿Cómo ha sido el trabajo con ellos?

Trabajar con Pablo Barreiro y Bart Vandewege es siempre un auténtico placer. Sabemos que una grabación es un proceso muy intenso, con muchas etapas, en las cuales siempre aparecen dudas, momentos de tensión, roces, etc. Contar con gente que te dé seguridad en lo que estás haciendo es algo sumamente importante para llegar a buen puerto. Bart tiene muchísima experiencia, y sabe perfectamente cómo llevar todo este proceso de la manera adecuada. En cuanto a Pablo, solo puedo decir cosas buenas de él. El sonido que consigue imprimir en cada uno de sus discos es excepcional, y trabajar con él es un aprendizaje constante del proceso de grabación, montaje y masterización de un disco.

¿Cómo afronta el liderazgo de La Guirlande desde el traverso? ¿Cree que este instrumento, tan fundamental como el violín en los siglos XVII y XVIII, debe reivindicar su protagonismo a la par que el violín?

Yo no me considero un director al uso. En verdad, mi labor radica más bien en juntar a los músicos y ofrecer mi visión sobre las obras que vamos a tocar, pero todos los músicos de mi grupo tienen total libertad para dar su opinión y ofrecer alternativas a lo que yo propongo. Tengo una absoluta confianza en la calidad y el gusto de los músicos con los que colaboro, y es un sistema que hasta ahora nos ha funcionado muy bien. En cuanto a lo que comenta del traverso, el problema es que, a pesar de que como bien dice fue junto al violín el instrumento más famoso del siglo XVIII, se circunscribe sobre todo a un entorno de música de cámara, más que música orquestal. Debido a esto, a veces es más complicado darle la misma visibilidad que tiene el violín.

¿Cómo elige el repertorio de sus grabaciones y concierto?

En unas ocasiones, básicamente elijo repertorio que quiero tocar porque me gusta. En otras, sobre todo cuando se trata de recuperaciones patrimoniales, trabajamos con Antoni Pons y Raúl Angulo, de Ars Hispana. Con ellos el proceso puede ser de maneras muy variadas: que ellos me ofrezcan un programa al haber encontrado alguna obra interesante, que yo les pida un programa con una temática concreta y ellos lo elaboran, o que quiera montar un programa con un repertorio concreto, teniendo que encontrar un hilo conductor a las obras que vamos a incluir en el mismo.

¿Cree que la originalidad y la pasión propias son fundamentales en unas interpretaciones memorables, o lo es la calidad propia de la música lo que lo consigue?

Sinceramente, creo que es una combinación de ambas. Evidentemente, si la música que estás tocando es de una calidad superior, es más fácil que consigas una interpretación para el recuerdo. Por otro lado, también es muy satisfactorio cuando tienes enfrente obras a las cuales tienes que darle una vuelta para sacarles la chicha, por así decirlo, y ves que el resultado final es bueno.  

En el panorama actual del boom de los grupos de música antigua en España, ¿es difícil conseguir una estabilidad y una continuidad que les permitan proseguir su trayectoria de grupo independiente?

La verdad es que no es algo fácil porque en España no hay una estructura cultural que permita esa estabilidad. Los festivales están muy atomizados, yendo cada uno por su lado, y es muy complicado poder organizar giras con varios conciertos con un mismo programa, que es lo que realmente da rentabilidad y estabilidad a un grupo. No obstante, nosotros no podemos quejarnos porque en estos 10 años de vida del grupo no nos ha faltado trabajo. Eso no quita para que piense que la escena en España podría organizarse mucho mejor de como lo está.

¿Cómo explica esa ebullición en cuanto a nuevas agrupaciones historicistas? ¿Cree que el público actual demanda tan fuertemente la música antigua? ¿O ya es una pregunta que hacemos demasiadas veces...?

Creo que es una pregunta que ya se viene haciendo desde hace tiempo, pero que todavía tiene vigencia. Bajo mi punto de vista, una gran parte del público está cansado de escuchar siempre lo mismo, habiendo por tanto una demanda creciente por escuchar cosas nuevas y diferentes. En mi opinión, los auditorios están empeñados en programar siempre el mismo repertorio, tocado por orquestas o agrupaciones diferentes, sí, pero que al final suenan siempre parecido.

¿Hay sitios para otras músicas que no sea la música antigua en vuestra vida?

Por supuesto. Me encanta la música rock y pop, aunque no sigo mucho a artistas actuales. Me gusta sobre todo la música de los años 70, 80 y 90.

¿Puede adelantarnos los proyectos de futuro de La Guirlande, tanto en directo como en cuanto a nuevos proyectos discográficos?

Como le comentaba al principio de la entrevista, ya estamos organizando la grabación de nuestro quinto disco, el cual grabaremos en agosto de este 2026. ¡Pero no puedo desvelar mucho más...!

A día de hoy, ¿qué adjetivo utilizarían para describirse?

Constantes.

La constancia ha dado sus frutos... Gracias por su tiempo.

por Simón Andueza

 

https://laguirlande.com

 

Foto portada © Pablo F. Juárez

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