Música clásica desde 1929

Forma Antiqva
Marzo 2026 - Núm. 1003

Forma Antiqva

Un conjunto de su tiempo

Como una conversación a 3 voces, RITMO se reúne con Aaron Zapico (AZ), Daniel Zapico (DZ) y Pablo Zapico (PZ), creadores del conjunto instrumental y vocal Forma Antiqva, proyecto artístico en común de los tres hermanos Zapico: “Ya vamos para casi los 30 años de carrera y estamos muy orgullosos de haber creado el reconocido por la crítica y público ‘estilo Zapico’; lo hemos ido desarrollando los tres hermanos juntos también por nuestra condición particular, la de ser tres instrumentos armónicos que fundamentan la base de la música”.

En esta entrevista coral hablamos de la creación en 2025 de su propio sello discográfico para dar rienda suelta a toda su creatividad: Zapico Records. Su primer disco, “De sópitu”, es una creativa fusión de los instrumentos históricos con el folclore y de la tradición oral con la académica. Como se dijo en RITMO en junio de 2025: “El primer disco del nuevo sello discográfico Zapico Records, ‘De sópitu’, es un trabajo libre, magnético y sí, imposible resistirse a él desde el primer momento”. De hecho, en los primeros meses de su lanzamiento, recibió numerosos reconocimientos y nominaciones, tanto por el concepto musical, como por su producción y diseño: “La diferencia principal es que ahora controlamos todo el proceso: desde la elección del repertorio hasta la maquetación interna del libreto o el color del propio disco”.

En la actualidad, Forma Antiqva se ha convertido en mucho más que una mera agrupación artística, llegando a ser un proyecto artístico integral: “Desde la fundación de Forma Antiqva el afán de mejora y la curiosidad por todo lo que nos rodea ha sido una constante; además, la personalidad y la carrera independiente de cada uno de los hermanos ha ido invadiendo y mejorando la propia actividad del grupo”.

 

Tras más de dos décadas de trayectoria, ¿qué dirían que permanece intacto en el ADN de Forma Antiqva y qué ha cambiado radicalmente?

[AZ] Ya vamos para casi los 30 años de carrera y estamos muy orgullosos de haber creado el reconocido por la crítica y público “estilo Zapico”. Lo hemos ido desarrollando los tres hermanos juntos también por nuestra condición particular, la de ser tres instrumentos armónicos que fundamentan la base de la música.

[PZ] Gracias a todos los músicos que han pasado por nuestras filas y los que se han quedado, este lenguaje ya está por encima incluso de nosotros mismos. Cuando alguien nuevo se une a Forma Antiqva por primera vez, siente esta conexión latente.

[DZ] La ilusión y el afán de hacerlo lo mejor posible no han cambiado desde el primer día. ¡Y radicalmente no creo que hayamos cambiado nada! Si acaso la oficina se ha ido profesionalizando acorde con el propio crecimiento del grupo.

Su propuesta siempre ha oscilado entre el rigor historicista y una fuerte personalidad escénica. ¿Dónde sitúan hoy el equilibrio entre fidelidad a las fuentes y libertad creativa?

[DZ] La cuestión es que estamos convencidos de que la libertad creativa es fiel a las fuentes interpretativas historicistas. Como decía el propio J. Quantz, “es necesario diferenciar entre intérprete y ejecutante”. Debemos asumir, y se esperaba que el intérprete lo hiciera, la responsabilidad de completar la obra.

[PZ] Lógicamente, muchas de las prácticas improvisatorias no dejaron resto. O no dejaron al menos un rastro proporcional a la importancia que en realidad tenían. Hemos crecido literalmente haciendo esta música desde que teníamos 12 años. Para nosotros, esta libertad creativa es y ha sido siempre nuestro lenguaje.

[AZ] Nuestro interés es la creación, no solo la recreación.

¿Sienten que el concepto de “música antigua” sigue siendo útil o se ha convertido en una etiqueta limitante?

[AZ] Las etiquetas pueden resultar útiles para definir rápidamente los estilos o las corrientes estéticas. Sin embargo, al mismo tiempo nos constriñen y nos roban mucha libertad artística. Es fácil caer en pensar directamente ya con esos filtros aplicados y por eso conviene en ocasiones intentar ensanchar los límites y ponerlos a prueba.

[PZ] Creo que el término “música antigua” aún es útil, pero quizá no todo el mundo tiene una definición actualizada. A mis alumnos les explico que la música antigua no es un periodo, sino una forma de hacer la música de manera entendida e históricamente informada. La música antigua puede ser en realidad muy reciente. Es todo aquel repertorio cuya interpretación se ha visto truncada en algún momento de la historia y ahora necesita de su reconstrucción a través de la investigación. Por el contrario, la música tradicional puede ser tanto o más antigua, pero su interpretación no se ha detenido en ningún momento.

En la actualidad, Forma Antiqva se ha convertido en mucho más que una mera agrupación artística. Ha llegado a ser un proyecto artístico integral. ¿En qué consiste y cómo funciona?

[PZ] Desde la fundación del grupo el afán de mejora y la curiosidad por todo lo que nos rodea ha sido una constante. Además, la personalidad y la carrera independiente de cada uno de los hermanos ha ido invadiendo y mejorando la propia actividad del grupo.

[AZ] Exacto. Volcamos la experiencia en el mundo docente, sinfónico y operístico; la gestión de equipos o las inquietudes de cada cual en el grupo y sus proyectos. Logramos de esta manera que Forma Antiqva sea un conjunto propio de su tiempo.

[DZ] No hay que olvidar tampoco el entorno profesional, la “oficina” que llamamos cariñosamente, que hemos ido creando a lo largo de estos últimos años y que capitaneada por nuestro manager, Enrique Payo, es capaz de gestionar desde un íntimo concierto de guitarra a solo hasta la producción de una ópera de estreno en tiempos modernos.

Sus últimos proyectos escénicos han sido todo un éxito, tanto de público como de crítica. Me refiero a Cómicas y a La liberazione de Ruggiero dall’isola d’Alcina, de Francesca Caccini...

[AZ] ¡Muchas gracias! ¡Me alegra mucho su consideración! Han sido dos proyectos maravillosos en dos de las instituciones más importantes de este país: el Teatro de la Zarzuela y el Teatro Real, respectivamente. Hemos rescatado un repertorio fantástico de nuestro patrimonio en Cómicas e interpretado la primera ópera escrita por una mujer, Francesca Caccini. Sin duda, dos hitos en nuestra carrera.

[DZ] Sentimos además que estamos abriendo puertas a nuestros compañeros. Desarrollar estos proyectos con solistas y músicos españoles en condiciones realmente profesionales ha costado prácticamente ocho años de reuniones, de convencer y de insistir. Una tarea tediosa, pero que bien ha valido la pena.

¿Qué concierto recuerdan con más cariño?

[PZ] Para mí, el concierto en la prestigiosa Frick Collection de Nueva York. Los tres junto al contratenor Carlos Mena, en marzo de 2018. ¡Un sueño cumplido!

[AZ] Es difícil elegir uno, pero creo que me quedaría con las funciones de Cómicas en el Teatro de la Zarzuela en mayo de 2025. Haber llegado allí con un proyecto de ese interés y envergadura fue un verdadero triunfo.

[DZ] Yo me quedo con los más de 100 conciertos que hicimos en trío. Siempre actualizando ligeramente el programa en cada uno de ellos, añadiendo pequeños detalles y disfrutando enormemente de tocar juntos. Hemos pasado por multitud de escenarios y las anécdotas darían para muchas sobremesas.

Tras una exitosa carrera como artistas en las discográficas Arsis y, principalmente, Winter&Winter, crean su propio sello: Zapico Records. ¿Qué diferencias relevantes supuso este cambio?

[DZ] La diferencia principal es que ahora controlamos todo el proceso: desde la elección del repertorio hasta la maquetación interna del libreto o el color del propio disco. Pasando por el diseño de portada, los textos y las traducciones del interior, las posibles fotografías, el precio de venta, las estrategias de mercado o los actos de presentación.

[PZ] Nos encanta la fotografía, el diseño e, incluso, escribir. Así que era un paso lógico que, tarde o temprano, teníamos que asumir. Estamos muy orgullosos de nuestro primer disco, “De sópitu”, y creemos que se trata de un producto muy, muy cuidado en todos los detalles y que refleja nuestra idea estética.

¿Cuál es su disco favorito de todos los que han grabado?

[PZ] “De sópitu”, nuestro último CD, porque todo el proceso y el resultado final fue tal y como quisimos. Además de que hicimos, sencillamente, “música”.

[DZ] El primer disco de “Concerto Zapico” (2010) supuso un salto muy importante en la percepción del trío como la base de Forma Antiqva y la consolidación de nuestro estilo Zapico, que nos acompaña desde entonces en cada proyecto. ¡Fue genial lanzar un disco con esta peculiar combinación de instrumentos!

[AZ] “Las cuatro estaciones” es un disco mágico. Pensaba que no tendríamos nada que decir en un repertorio tan manido pero nuestra versión tiene fuerza, personalidad e interés.

“De sópitu” es una arrebatadora experiencia llena de vitalidad y frescura. ¿Cómo nació el proyecto y qué recibimiento está teniendo?

[PZ] Está siendo un verdadero éxito. A la gente le encanta. Muchos de los comentarios que nos llegan son del tipo “nunca he escuchado algo así” o “esto es lo que me gustaría hacer”. Resulta muy satisfactorio porque en este álbum intentamos reflejar una manera muy honesta de entender la música y de interpretarla.

[AZ] “De sópitu” nace hace más de veinte años, en mi época de estudiante en Holanda. Allí, leyendo toda la música que podía, me di cuenta de que sería posible algún día entrelazar la música del Barroco con nuestro folclore. Gracias a la pandemia y a que se paró el mundo pude desarrollar el proyecto. El resto es historia.

En una época donde la perfección técnica parece incuestionable, ¿dejan espacio para el riesgo en el escenario?

[DZ] ¡Por supuesto! La técnica siempre ha de estar al servicio de la idea artística. La técnica no ha sido nunca nuestro objetivo, aunque sí es muchas veces el medio. Por supuesto, el riesgo innecesario es una imprudencia; pero el riesgo calculado es parte inseparable de nuestro compromiso artístico. Para ello, la profunda preparación es la única solución.

[AZ] Cuando tocamos intentamos que el público sienta también ese riesgo, esa adrenalina con la que después les podemos llevar a otras emociones más profundas. Por eso, en nuestras interpretaciones transitamos los límites de las dinámicas, la articulación, la instrumentación, la agógica o los caracteres. No vamos a lo seguro. Tocamos sin red.

[PZ] La verdad es que para lo que hacemos, necesitamos estar rodeados siempre de los mejores…

Los programas de Forma Antiqva suelen tener un concepto narrativo fuerte. ¿Piensan los conciertos como espectáculos dramáticos además de musicales?

[AZ] ¡Se podría hacer un documental de cada programa! Para nosotros es fundamental que cada programa tenga una narrativa. Nunca hacemos un pastiche de obras. Agrupamos las piezas en capítulos o episodios, las conectamos y las contraponemos. Desarrollamos todo un viaje anímico buscando la conexión con el público. Buscamos deleitar, emocionar y enseñar.

¿Existe suficiente apoyo institucional para proyectos de investigación y recuperación patrimonial?

[DZ] Me temo que no. Hay pocas ayudas y su articulación y convivencia en el día a día es complicada. Este tipo de proyectos es necesario diseñarlos a medio-largo plazo y esto choca diametralmente con la mayoría de instituciones.

[AZ] Añadiría que no solo es difícil esta recuperación patrimonial. Como sector debemos mejorar en muchos aspectos: desde la profesionalización de los conjuntos hasta la continuidad y lealtad de programadores y prensa. La sensación, demasiadas veces, es que nos movemos en diferentes planos y no debería ser así. Dependemos unos de otros.

¿Cuáles serán sus proyectos de futuro más destacados, tanto en vivo como de producción discográfica?

[AZ] En España es muy complicado pensar a medio-largo plazo. Aun así, uno de los próximos hitos en Forma Antiqva será la recuperación en tiempos modernos de la ópera Il Demetrio de Hasse con libreto de Metastasio y que se utilizó en la inauguración del Teatro de los Caños del Peral en 1738. A nivel particular, estoy muy ilusionado con mi debut al frente de la Sinfónica de Navarra y la dirección musical de un par de óperas de música española.

[PZ] Daniel y yo continuamos nuestro trabajo iniciado en “The Filippo Dalla Casa Collection”, donde rescatamos repertorio inédito en el ocaso del archilaúd y la tiorba. Siguiendo esta línea, nos gustaría grabar ahora algunas de las Sonatas de Antonino Reggio que estamos ofreciendo en concierto esta temporada.

¿Qué importancia tiene para Forma Antiqva la sostenibilidad y el impacto en el entorno?

[AZ] Forma Antiqva es un conjunto de su tiempo y está especialmente preocupado por la evolución del sector, participando activamente en numerosas iniciativas y peleando, a veces literalmente, por la buena praxis en el día a día. Esta conciencia del entorno a lo largo de los años ha hecho que utilicemos un modelo de gestión basado en el beneficio del desarrollo local.

[DZ] Tratamos de generar la mayor cantidad de trabajo posible a nuestro alrededor fomentando la profesionalidad y las buenas prácticas. Además, allá donde vamos animamos a nuestros músicos a conocer el comercio local.

[AZ] Hemos realizado diversos estudios sobre el impacto económico que tiene un concierto de Forma Antiqva. En cifras generales, más de un 30% del presupuesto total del concierto se queda inmediata y directamente en la ciudad. 

Forma Antiqva trabaja habitualmente con plantillas muy diversas y con una extensa red de músicos. ¿Quiénes son estos artistas y cómo trabajan la afinidad profesional y humana?

[PZ] Después de tantos años, tenemos la suerte de contar con un núcleo de músicos de altísima calidad con los que, junto a ellos, hemos creado un lenguaje artístico y una familia. Hay una conexión que trasciende fuera del escenario. Por nombrar a algunos de ellos: Ruth Verona (violonchelo), Jorge Jiménez y Daniel Pinteño (violines), Alejandro Villar (flauta de pico), Jorge Muñoz (contrabajo), Jone Martínez y Pilar Alva-Martín (sopranos) o Pablo García-López (tenor).

[AZ] Nos sentimos en el deber de defender la validez de nuestros músicos nacionales, incorporarlos constantemente en nuestras plantillas y crecer profesionalmente junto a ellos. Forma Antiqva se enriquece con una extensa agenda de colaboradores habituales y solistas de primera línea. Algunos de ellos han disparado su carrera con nosotros porque siempre hemos confiado en la proyección de nuevos nombres que ahora son artistas frecuentes en grandes salas.

La apertura a nuevos públicos, el acercamiento de la música a jóvenes y la labor didáctica. ¿Qué compromiso tiene Forma Antiqva con estas áreas y cómo las trabaja?

[AZ] ¡Nos encanta atraer a nuevos públicos! “De sópitu” es prueba de ello. Un programa con el que tratamos de involucrar al mayor abanico de audiencia. Compartimos nuestra música, la que nos pertenece a todos, de una manera dinámica, divertida e inmersiva. Sin etiquetas y de manera fresca y natural, lo que permite que el público pueda conectar rápidamente con nosotros, sin artificio ni elitismo. Un programa que no teme ser programado en ciclos que no están dedicados específicamente a la música antigua y que resiste todo tipo de salas.

[DZ] También nos gusta acercarnos a los más pequeños. Tanto es así, que hemos colaborado dos años consecutivos con el Real Teatro del Retiro de Madrid para ofrecer pases escolares de El gato con botas (octubre 2024) y una adaptación didáctica de “De sópitu” (octubre 2025). También en el Palau de la Música de Valencia con nuestro programa didáctico “Ardor barroco” (enero 2025). Y seguimos proponiendo y cerrando compromisos similares con programadores e instituciones culturales y educativas.

[PZ] “Ardor barroco” es nuestro proyecto pedagógico más especial. Con él, tratamos de acercar la música al público de una manera diferente: no solo basándonos en la diversión. Fomentamos el uso de la imaginación en el oyente y facilitamos herramientas básicas para disfrutar de cualquier concierto. ¡Incluso tocamos música triste! En esta línea de provocar imaginación y sensibilidad en el oyente creo que la labor didáctica de conjuntos como el nuestro es fundamental.

Gracias por su tiempo, sus palabras y la continua imaginación que despliegan en el mundo de la música.

por Simón Andueza

https://formaantiqva.com

 

foto portada © Forma Antiqva

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