Celebrando su 25 aniversario, el Dúo Scarbó presenta en las plataformas digitales sus dos primeros discos: “Obras para piano a cuatro manos” y “176 teclas europeas”, por lo que mantenemos este encuentro con Laura Sánchez, una de las fundadoras del Dúo Scarbó.
¡Felicidades por estos 25 años, Laura! Sin duda, un aniversario digno de celebrar. Cuéntenos, ¿cómo surgió el Dúo Scarbó?
Conocí a Elena Hammel cursando un Máster en Dublín: una puertorriqueña y una española en una academia irlandesa... ¡Estábamos destinadas a ser grandes amigas! Allí nos apoyábamos como solistas, compartíamos estudios, confidencias, celebraciones, aventuras. Después Elena decidió mudarse a Madrid; es aquí cuando nació el Dúo.
El Dúo Scarbó ha tenido dos importantes etapas: una con Elena Hammel y la actual con Cristina Lucio-Villegas. ¿Qué destacaría de la primera etapa con Elena?
¡Tantas cosas! Éramos muy jóvenes, había mucha ilusión, complicidad, motivación, teníamos toda la vida por delante para llevar a cabo nuestros sueños y proyectos. Viajamos mucho, conocimos a un sinfín de músicos, compositores, compañeros; pisamos grandes escenarios como el Carnegie Hall de Nueva York, el Auditorio Nacional de Madrid o el Town Hall de Seattle; fuimos invitadas a festivales como el Casals de Puerto Rico o el Honest Brook de Nueva York; nos premiaron en concursos internacionales como el Dranoff en Miami, el “Gaetano Zinetti” de Verona o el TIM de Marsella; tocamos con orquestas como la Sinfónica de Puerto Rico o la Brampton Symphony Orchestra de Canadá; nos dedicaron y estrenamos obras, nos entrevistaron y emitieron nuestras interpretaciones en Radio y Televisión, recibimos numerosas y buenas críticas de prensa, ¡hasta fuimos portada de la última revista en papel de Radio Clásica! Fue una etapa llena de magia y experiencias inolvidables.
Con una trayectoria tan intensa y apasionante, ¿qué representa para el Dúo este lanzamiento, 25 años después?
Para las dos es muy emocionante. Estos discos se grabaron con mucho mimo y cuidado, en una época en el que el formato físico era también un objeto de recuerdo y cercanía. Escucharlos hoy en versión digital nos reconecta con todo lo vivido. Estamos muy agradecidas al sello Nîbius por haber hecho posible este renacer, que nos permite revitalizar la historia del Dúo Scarbó y acercar a un público más amplio unas grabaciones que siguen emocionándonos y de las que nos sentimos realmente orgullosas.
¿Qué obras podemos escuchar en estos discos?
El primero, para piano a cuatro manos, incluye los Tres movimientos de Petroushka de Stravinsky, la Fantasía en fa menor de Schubert, La Valse de Ravel y las Gazebo Dances de Corigliano. El segundo, “176 teclas europeas”, para dos pianos, contiene Fêtes de Debussy, Danzas Andaluzas de Infante, Scaramouche de Milhaud, las Variaciones sobre un tema de Paganini de Lutoslawski y la Suite n. 2 de Rachmaninov.
En 2015 Cristina Lucio-Villegas toma el relevo de Elena y comienza una nueva etapa del Dúo. ¿Cómo nació ese encuentro?
En 2015 Elena ya había dejado la formación. Cristina y yo nos conocimos trabajando en el Conservatorio de Getafe, y ese mismo año estrenamos juntas la versión para piano a cuatro manos de la Sexta Sinfonía de Mahler dentro del festival “Clásica x contemporáneos”, una experiencia muy gratificante que nos unió profesionalmente. A partir de ahí, proponerle formar parte del Dúo Scarbó fue algo inevitable… ¡ni se lo pensó!
Con una trayectoria tan sólida, ¿qué retos ha supuesto redefinir la nueva identidad del Dúo?
Con Cristina todo ha fluido de forma muy natural. Más que reconstruir el Dúo, hemos querido mantener su esencia: esa misma idea de rigor, calidad y compromiso artístico. Nos une una visión del piano muy afín: el cuidado del sonido, la técnica al servicio de la expresión, el equilibro entre lo intelectual y lo emotivo, y una comunicación constante que ha ido afianzando, paso a paso, una identidad común.
Como antesala a la celebración de los 25 años, en 2024 Cristina y usted publicaron un disco muy especial, La forma de la huella...
Ha sido algo profundamente querido y largamente soñado. En La forma de la huella reunimos la integral para dúo de piano de José Luis Turina, un compositor con el que sentimos una conexión muy especial. Grabado con el sello Nîbius, ha sido tratado con enorme delicadeza, y gracias a la generosidad de colaboradores excepcionales, también el formato físico transmite esa belleza y cercanía que tanto valoramos. Muchas de las obras son primeras grabaciones mundiales, incluida la que José Luis escribió especialmente para nuestro Dúo. Este disco, testimonio íntimo y único que también vive en las plataformas digitales, es para nosotras una huella emocional y artística.
Sus programas muestran un repertorio muy amplio. ¿Tienen algún estilo favorito?
¡Imposible elegir! Nos encanta toda buena música, desde Mozart y Beethoven hasta Gershwin, Piazzolla y compositores contemporáneos como Crumb o Ligeti. Queremos mantener el espíritu clásico, pero también nos atrae el repertorio del siglo XX y actual, e incluso otros géneros como el tango, el jazz o la música latinoamericana, como hemos demostrado en festivales y estrenos recientes.
Laura, si tuviera que resumir los 25 años del Dúo Scarbó, ¿qué le vendría a la mente?
Recuerdo una frase que nos dedicaron: “Ese grado de virtuosismo sólo puede ser fruto de una cultivada disciplina, no sólo técnica sino también de vida”. Eso es el Dúo Scarbó para mí, un camino de constancia, pasión y compromiso, un viaje de emociones, una disciplina de vida.
¡Brindemos por otros 25!
por J. L. Nieto
www.duoscarbo.com
www.nibius.com
Foto: Laura Sánchez, una de las fundadoras del Dúo Scarbó, 176 teclas y 25 años de historia / © Noa Pallás