Música clásica desde 1929


Un punto de encuentro de actividades musicales con artistas, instituciones y gestores


El Argonauta

La librería de la música

Mayo 2020

El Argonauta, la librería de la música (en la madrileña calle Fernández de los Ríos, 50), es la aventura empresarial y cultural en la que se embarcaron hace años César Altable y Jesús Gil. Con variopinta tripulación en algunas épocas, y con singladuras en ocasiones tan azarosas como los tiempos que vivimos, siguen navegando, trabajando con ahínco por y para sus clientes.

El Argonauta acaba de cumplir dieciséis años en mayo de 2020. En realidad, son dos los Argonautas intrépidos en el proceloso mar de la música impresa, Jesús Gil y César Altable. Parece que fue ayer cuando abrieron en la calle Blasco de Garay, muy cerca de su actual emplazamiento. Y a la vez, es como si llevaran desde siempre con nosotros… ¿Cómo han vivido este tiempo?

Sobre todo, con pasión e intensidad. A lo largo de estos años hemos ido creciendo con la propia librería, aprendiendo el funcionamiento del sector, conociendo las peculiaridades de la industria editorial musical, que en España funciona un poco al margen del resto de las editoriales. Nos hemos ido marcando retos, que a veces hemos superado y a veces no. Hemos aprendido de nuestros errores, nunca hemos dado por hecho que la manera en que hacemos las cosas es necesariamente la única o la mejor. Hemos tropezado; nos hemos levantado, y cada obstáculo ha sido un nuevo impulso para nosotros. Tenemos mucho tesón.

¿Qué servicios ofrecen?

Nuestro catálogo incluye libros sobre música de todos los géneros: música clásica, jazz, músicas del mundo, etc. Hay ensayo, biografías, narrativa y libros infantiles, además de  partituras y métodos de aprendizaje de instrumentos, tanto para aficionados como para profesionales. Una herramienta fundamental es la página web (www.elargonauta.com), que no hemos dejado de cuidar desde el principio con contenido fiable y estructurado, y que nos ha permitido llegar a clientes de todo el mundo.

El actual Argonauta, ¿es tal y como se lo imaginaron al empezar?

Desde el principio teníamos intención de ser la librería musical de referencia en España y creemos que lo hemos conseguido. Incluso hemos superado nuestras expectativas, si atendemos a lo que nos dicen los visitantes que a diario recibimos de otros países, en especial de Iberoamérica. Por otra parte, aunque al comenzar ya sabíamos que habría menos romanticismo que trabajo duro, desde luego no contemplábamos diez años de crisis económica y una pandemia. Durante mucho tiempo, la librería fue un punto de encuentro más allá de los libros, con presentaciones, talleres y pequeños conciertos, pero en los últimos tiempos su continuidad no ha sido posible. Confiamos en que el futuro nos permita retomar estas actividades.

Seguro que hay buenos y malos recuerdos de todos estos años… ¿Quieren compartir alguno con nuestros lectores?

¿Quién quiere rememorar los malos recuerdos? De los buenos, es imposible destacar alguno. Dieciséis años dan para mucho. Quizá lo mejor sean las hermosas amistades que hemos forjado a lo largo de todos estos años con muchos de nuestros clientes y proveedores. El aspecto agridulce es que la librería absorbe nuestras energías de tal manera que nos ha sido imposible profundizar en ellas. Es algo más que esperamos del futuro.

¿Compensa perseguir un sueño, con todo el trabajo, esfuerzo y zozobras que conlleva?

A pesar de los disgustos y de los sinsabores que puedas llevarte, siempre hay que perseguir los sueños. Quizá lo que encuentres no es lo que esperabas, quizá incluso acabes fracasando, pero materializar un proyecto desde que es simplemente una vaga idea, es una experiencia fascinante.

Para muchos clientes son el chico alto y el chico bajo, los argonautas… ¿Quién es quién?

(Risas) Jesús es el alto y César el no tan alto…

César, usted participa en un programa de radio presentando a los oyentes novedades interesantes y recomendaciones de lecturas ¿Cómo surgió esta colaboración? ¿Cómo la prepara?

Al margen de colaboraciones esporádicas en otros programas (recordamos con cariño a María Santacecilia y Jacobo Durán Loriga en “La noche cromática”, o a Carlos Santos en alguna tertulia y “Entre dos luces”), la colaboración actual con el programa de Jon Bandrés “La Hora Azul” se remonta ya al 2016. Fue una sugerencia de Carlos Sandúa, director de Radio Clásica, dada la estrecha relación del programa con la literatura y los libros. Parecía lógico contar con algún representante de alguna librería y, teniendo en cuenta nuestra especialidad, se pusieron en contacto con nosotros. Personalmente, como alguien que se ha criado con Radio Clásica como emisora de cabecera, esta colaboración me resulta enormemente gratificante. Para ello, y teniendo en cuenta el perfil de los oyentes de “La Hora Azul”, selecciono un libro, lo leo detenidamente (sacando el tiempo de donde buenamente puedo), tomo un montón de notas, extracto las obras musicales relevantes que se citan o que se relacionan con el texto para ayudar a Jon a que haga la selección musical y, ya en el programa, nos aproximamos al libro de una manera abierta e improvisada (no llevamos un guion escrito previamente preparado, tan solo unos esbozos), para que resulte más natural.

Una de sus señas de identidad es la gran comunidad musical que han creado a su alrededor, tienen clientes de todo el mundo… ¿Resulta difícil de gestionar?

Sin duda, pero eso mismo lo hace apasionante. La comunidad musical tiene intereses y necesidades muy dispares. Unos se autodenominan analfabetos musicales y precisan de guía en sus primeros pasos; otros son profesionales o expertos de quienes nosotros mismos aprendemos. Hay quien no recuerda el autor de aquella biografía célebre de Shostakovich; quien quiere aprender a tocar el piano y jamás ha echado un vistazo a una partitura; quien necesita la obra de cierto compositor en una particular versión o se interesa sobre un tema tan específico que apenas hay bibliografía. Virtualmente, las posibilidades de nuestro catálogo son las de la música: infinitas.

Precisamente en estos difíciles momentos mantienen abierto el servicio de venta por Internet... ¿Les costó tomar esta decisión?

Al contrario. En cuanto supimos que el estado de alarma permitía la venta a distancia, tomamos de inmediato la decisión de seguir haciendo envíos. Establecimos las medidas de seguridad adecuadas para el trabajo en el espacio de la librería y en nuestra relación con los transportistas, y fuimos adelante. Creemos que ha sido una buena decisión: nos está ayudando a superar este momento y, además, hemos recibido palabras de ánimo y agradecimiento de muchos de nuestros clientes.

Suponemos que, como todo el mundo, antes del confinamiento tenían proyectos que se han visto truncados y/o aplazados… ¿Podrán recuperarlos?

Lo más relevante es sin duda el aplazamiento de la Feria del Libro de Madrid, un evento muy importante para nosotros (para todos los libreros, en realidad), tanto para conseguir ventas como para acercarnos al lector. Se ha trasladado a octubre, pero aún está por ver si podrá celebrarse y en qué condiciones.

Entre la mayoría de músicos existe la sensación de haber sido olvidados por el Gobierno en esta crisis… ¿Qué opinan ustedes, que forman parte de varios ecosistemas especialmente vulnerables del mundo de la cultura: el musical, el librero, el editorial…?

Si músicos y libreros somos hoy especialmente vulnerables, es porque llevamos una década de medidas que han debilitado los cimientos de la industria cultural en España. Las instituciones públicas han destinado cada vez menos presupuesto a conciertos y actividades musicales, y han reducido drásticamente las dotaciones para bibliotecas y conservatorios. Ahora sufrimos las consecuencias, porque no tenemos solvencia suficiente para resistir una nueva crisis de larga duración. Sí, puede que las autoridades se hayan olvidado de nosotros, pero si nos olvidaron fue hace ya mucho tiempo.                                                                                                                               

Nadie tiene en este momento la fórmula mágica para salir de la crisis económica que va a sobrevenir tras el confinamiento, pero ¿alguna sugerencia?

Lo fundamental, desde luego, es que se alcance un cierto ambiente de tranquilidad. En España la cultura es una criatura muy delicada, y cualquier anomalía hace que se resienta. Lógicamente, después de esta nueva crisis, es necesario un auténtico compromiso por parte de las administraciones para reconstruir nuestro país, pero no solo en el aspecto cultural. Nos referimos a llegar a un nuevo acuerdo acerca del modelo que queremos que adopte nuestra nación, el país que queremos llegar a ser. Y a corto plazo hay dos opciones divergentes: un país empobrecido económica y culturalmente en el preludio de una distopía, o uno equilibrado y solidario que mire el futuro con esperanza. El Argonauta será siempre un reducto inexpugnable de esta segunda opción.

por Blanca Gutiérrez Cardona

El Argonauta
La librería de la música

Calle de Fernández de los Ríos, 50
28015 (Madrid)
Teléfono: 915 43 94 41

info@elargonauta.com
www.elargonauta.com

Foto: Una vista de la tienda El Argonauta.

1304
Anterior Elena Esteban Muñoz
Siguiente Raquel del Val