Música clásica desde 1929


Un punto de encuentro de actividades musicales con artistas, instituciones y gestores


Raquel del Val

Embajadora musical en la escena y en la investigación

Mayo 2020

Muchos años avalan la carrera de una de las más conocidas pianistas del panorama actual, que ofreció su primer concierto a los 11 años y a los 13 ya poseía el Título de Profesor de Piano por el Plan del 66; años después conseguiría las Titulaciones Superiores de Piano y Música de Cámara y la Licenciatura de Derecho. Es habitual en las emisiones de Radio Clásica de RNE, tiene varias grabaciones en el mercado y forma parte del escueto elenco de españoles que ha impartido Master Class en Manhattan School of Music de Nueva York. A su actividad docente y su agenda de conciertos se suma una intensa actividad como arreglista e investigadora, editando y publicando numerosas obras que ha llevado incluso a Londres.

¿Escena e investigación, juntas y revueltas?

Dirijo la investigación a la elección de mis repertorios de conciertos y por reminiscencias de toda una vida dedicada al estudio, tengo un empeño personal por sacar a la luz la inmensidad de obras y autores que llevan mucho tiempo en la sombra, y que injusta e inexplicablemente han sido obviados por las grandes salas, intérpretes y centros de formación de futuros músicos, que a veces han preferido apostar por otras corrientes, algunas de las cuales, curiosamente, solo concentran un reducido número de espectadores y desde luego no van a perdurar en la conciencia histórico-musical.

¿Cree que el músico debería tener otra formación diferente para ser más completo?

¡Sin duda! Hoy en día hay mucha endogamia en la música a todos los niveles, lo que sin duda devalúa la profesión; la realidad es que son muy pocos los profesionales de la música con otra carrera universitaria, incluso entre los de mi generación, y para colmo de males en las enseñanzas profesionales actuales, sobrecargadas de cursos y disciplinas, está implícita la especialización única, ya que hay que elegir entre los estudios superiores en otro conservatorio, o la universidad. El que una persona sea especialista en algo no debería cerrarle el paso a la Universidad para poder tener otro tipo de experiencias, que a la larga mejorarían la formación cultural y vital del músico.

Ha dedicado años de estudio al músico Antonio José Martínez Palacios, pero sus investigaciones también se dirigen hacia a otros autores…

Con Antonio José tengo un gran vínculo por mis raíces familiares burgalesas, y además me apoyo en un equipo de copistas que pertenecen al mundo del folclore y al de la música clásica, y el dominio de estos dos lenguajes es una garantía de la exhaustividad y seriedad de toda la investigación, no olvidemos que Antonio José basó gran parte de su producción en los temas populares, por lo que se ha puesto especial cuidado en el estudio de manuscritos, contratos editoriales de la época, instrumentación y escritura, ya que a pesar de constatar últimamente la existencia de otras investigaciones, he comprobado que han realizado catalogaciones incorrectas y nada exhaustivas; además de este empeño por dar exactitud al legado de este autor, he realizado arreglos de obras sinfónicas para adaptarlas a música de cámara o piano solo, algunas ya estrenadas en el territorio nacional y en Londres. La labor de Monte Heliconio Editores también cuida las cuestiones extra musicales, como son los temas de unificación de diseños, estructuración y temporalidad de las publicaciones y el estudio de la tipología y la estética de todas las obras. Este trabajo lleva aparejada una agenda de estrenos perfectamente documentados y registrados legalmente.

¿Sobre quién más ha trabajado?

También he trabajado sobre Rafael Calleja, Federico Olmeda y en las revisiones de otros autores de la edad de plata, como Rafael Rodríguez Albert (para un concierto encargado por la Universidad de Alicante el pasado año), Pedro Blanco, maestro leonés del que he revisado varias obras para su interpretación en varios conciertos, incluso fuera de nuestras fronteras, en Londres y Nueva York, y otros. Por supuesto he de mencionar al gran compositor Moreno-Torroba Larregla, con quien trabajo en la recopilación para su edición crítica, de numerosas obras, algunas inéditas e incomprensiblemente desconocidas; de su padre Moreno-Torroba Ballesteros y su abuelo Joaquín Larregla, analizando paralelamente la evolución de la música española desde la segunda mitad del siglo XIX hasta la actualidad. Tengo el honor de haber estrenado Abril andaluz, Esther, Jacobo y de haber completado, a partir del manuscrito, la obra Cuadro Goyesco, única obra para piano de Moreno-Torroba padre, que estrené en la Fundación Juan March de Madrid en 2009 e interpreté en directo en RNE Radio Clásica, y en la Master Class de Nueva York.

¿Algunos de sus trabajos han abordado otras literaturas musicales aparte de la española?

Tengo trabajos sobre la música europea y americana de finales del XIX, época de literatura caballeresca, viajes de músicos españoles a otros países, y visitas de músicos extranjeros a nuestro país, un tiempo en el que los grandes nombres foráneos se sumaron a la moda de lo español, como Beethoven, Chopin, Schumann, Liszt, Brahms, Moszkowski, Rimsky-Korsakov, Balakirev, Debussy, Ravel, Saint-Saëns, Shostakovich o Bizet, por nombrar algunos.

Háblenos de los grandes maestros navarros del piano, creo que ha sido uno de sus últimos proyectos, ¿no es así?

Hace unos meses recibí la invitación para participar en dos conciertos en Santesteban y Pamplona, con ocasión del acto de entrega de la medalla de oro al compositor y director de orquesta Federico Moreno-Torroba Larregla, que organizaba la Federación de Coros de Navarra, presidida por Carlos Gorricho. En el primer concierto colaboré con la Coral Mendi Abesbatza, dirigida por Ion Irazoki, y el segundo, por encargo del mencionado Maestro Gorricho, fue un recital compuesto exclusivamente por autores navarros: Grandes Maestros Navarros del Piano Virtuoso. Detrás había una ardua labor de investigación, historiografía, revisión, copia digital y edición. Así se consiguió que a través de la música de grandes autores navarros como Larregla, Arrieta, los hermanos Brull, Campano, Gorriti, Iñiguez, Vallejos Urricelqui, Zabalza, Olazarán de Estella, Guelbenzu y otros, el oyente pudiera realizar un viaje a por el romanticismo tardío, con música enraizada en el folclore y los temas populares, pero mostrando también un enorme abanico de géneros como la música nacionalista, la puramente académica y la del piano técnico y virtuoso, dado que muchos de ellos fueron además concertistas reconocidos. Al sacar a la luz a todos estos ilustres navarros, creadores de música valiosísima pero incomprensiblemente desconocida, realizamos una grabación audiovisual pionera (disponible en YouTube), ya que gran parte de estos autores no están recogidos en archivo sonoro alguno. Siempre que puedo grabo en riguroso directo, como hice en su día el CD Paisajes de España; hay ya demasiado artificio de software que desvirtúa la verdad.

¿Es usted profeta en su tierra o prefiere exportar su arte?

Si nuestra actividad solo se circunscribe a lo local, la labor es incompleta; toda investigación y difusión editorial se engrandece si la partitura cobra vida en manos del concertista, verdadero intermediario entre el autor y el público, así, es un privilegio difundir el patrimonio musical en todo el territorio nacional y en el extranjero, aunque es verdad que a veces la tierra propia no agradece como debiera el empeño en el trabajo realizado.

¿Con qué repertorio se siente más a gusto?

Por algunos conciertos, publicaciones y revisiones se me asocia en los medios al repertorio inédito español y europeo del siglo XIX y principios del XX, pero lo cierto es que no hace mucho he interpretado del Concierto Emperador de Beethoven con la Orquesta Filarmónica de Requena bajo la batuta de Francisco Melero, también anteriormente el Concierto n. 1 de Tchaikovsky, etc. He disfrutado de una gran etapa camerística con solistas de la ORTVE. 

Con tan largo bagaje, ¿tiene alguna anécdota que le apetezca compartir?

Una de las últimas sucedió en el concierto de los grandes maestros navarros, en Pamplona, del que he hablado antes. Don Aurelio Sagaseta, Catedrático de Armonía, Director de la Capilla de la Catedral y compositor, me dijo que le recordaba a su amiga Alicia de Larrocha; casi nada… Otra anécdota, muy divertida, sucedió cuando fui a Nueva York a impartir la Master Class en la Manhattan School of Music. Un talentoso alumno de 10 años interpretó el Tango de Albéniz casi perfecto. Además de las cuestiones técnicas, traté de explicarle el contexto y la estética de la interpretación. La adorable criatura intentó con todas sus fuerzas aplicar los consejos recibidos, pero le costaba comunicar el aire de habanera española de la obra, así que tras varios intentos le dije que su visión de la obra sería muy del gusto alemán, por su estética evidentemente diferente a la española. Al momento, Adam Kent, el profesor que me había invitado, me susurró disimuladamente: “este niño es de Frankfurt”. Lo he contado muchas veces, y todavía me sigo riendo….

¿Hay algo en el panorama de la interpretación actual que no le guste especialmente?

Hay nivel y consiguientemente competencia, y muchos “bajateclas” que interpretan igual a Bach y a Debussy; otros deberían presentarse a los castings de El Circo del Sol, y luego están los que piensan que el modo de “acercar” la música clásica al mundo se consigue luciendo según qué ropaje. Lo equivocado de este tipo de aptitudes es no saber ver que la solución la tiene cada intérprete con la primera sonrisa que regala al público, sin “hiperventilar” en el olimpo, aunque esas actitudes realmente esconden muchas carencias. La naturalidad es éxito, solo hay que ver a Barenboim, Perahia o Pollini.

¿Dónde se puede consultar su actividad en la red?

En Google hay más de un millón de entradas con mi nombre. Hay información en mi web oficial y en mi canal de YouTube, así como en prensa y medios que hablan sobre mi agenda de conciertos, reseñas sobre estrenos, investigación, mis publicaciones y ediciones, las actuaciones en Londres y Nueva York y los próximos conciertos en España. Las partituras de esta labor editorial se están publicando en formato digital en mi página web:

www.raqueldelval.com

por Blanca Gallego

Foto “Tengo un empeño personal por sacar a la luz la inmensidad de obras y autores que llevan mucho tiempo en la sombra”, afirma Raquel del Val, en la imagen en la Manhattan School of Music de Nueva York.

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