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Centenario del nacimiento de Cziffra en Senlis

János Balázs rinde homenaje al pianista húngaro

Noviembre 2021

En el centenario del nacimiento del célebre pianista György Cziffra (1921-1994), el aclamado pianista húngaro János Balázs rindió homenaje a su admirado compatriota con un concierto en solitario en la Chapelle royale de Saint-Frambourg en Senlis. Fundada a finales del siglo X por Adèle de Aquitania, esposa del rey de los francos Hugues Capet, y salvada de las ruinas en los años setenta (entonces abandonada y utilizada como garaje) por G. Cziffra, que emprendió una labor titánica con el objetivo de “restaurar y glorificar esta capilla a través de la música y dedicarla a todas las artes”, obra que su esposa Soleika perpetuó con la misma pasión a través de la Fundación Cziffra.

Auditorium Franz Liszt

En la nave central bautizada como Auditorium Franz Liszt en 1977, que acoge las vidrieras diseñadas por su amigo Joan Miró, tuvo lugar el pasado 24 de septiembre el concierto inaugural en el año conmemorativo del nacimiento de György Cziffra, organizado por la Fundación Cziffra. Una excepcional velada musical en la localidad francesa de Senlis, la ciudad medieval de la región de Oise (Hauts-de-France), a cargo del joven pianista húngaro János Balázs, invitado habitual de la Fundación, desde que ganó el primer premio del Concours International Georges Cziffra en el año 2012 a los 24 años.

En el escenario del ábside semicircular, entre los muros de esta histórica capilla, testigos mudos de la proclamación de Hugues Capet como rey de Francia, János Balázs presentó por primera vez en el país galo ImprovisArt; un programa que ya ha sido un gran éxito en Italia (Academia Húngara de Roma y el Festival Emilia Romagna de Forlì) y en Alemania (Instituto Cultural Húngaro de Stuttgart y el European Festival de Passau).

Tal y como nos cuenta el propio Balázs: “El título del programa ImprovisArt responde a un pequeño juego de palabras: Improvisation, que está más relacionado hoy en día con los músicos de jazz y Art, relacionada con el mundo clásico, pero que juntas nos llevan de nuevo a las edades de oro de la música clásica, porque sabemos que Bach y Mozart eran grandes improvisadores y tocaban muchas cadencias en sus conciertos (…) Hay transcripciones de Liszt, de Cziffra y también mis propias transcripciones… Son transcripciones de óperas, oberturas, canciones…, que no están escritas para piano (…) Con este concierto quiero mostrarme como un músico clásico de hace 200 años… Ese carácter propio de Liszt, que iba a la ópera, escuchaba el Rigoletto de Verdi y después lo parafraseaba al piano (…) Tenía tres años cuando empecé a tocar el piano y tocaba de memoria; escuchaba los LP que Cziffra enviaba dedicados a mi abuelo desde París; eran buenos amigos y tocaron juntos cuando mi abuelo era chelista y tocaba todo tipo de música en un bar húngaro… Yo escuchaba todos esos discos y trataba de tocar de memoria las Rapsodias Húngaras; eso fue la clave para encontrar mi “yo” en la música… Hasta los siete años no empecé a leer la partitura (…) El objetivo de este proyecto es abrir la puerta a otros pianistas y al público, y mostrar lo fantástico que fue ese periodo musical cuando los artistas no temían a la improvisación… Como pianista soy la conexión entre el compositor y el público, si solo me limito a leer la partitura y tocar, soy como una máquina… y quizá, eso no es lo que busca el público. Yo creo que el público compra entradas para ir a un concierto de música clásica porque quiere algo más… No solo hay que tocar la obra correctamente, sino aportar también algo, ser un puente entre el compositor y el público”.

Noche de piano

Y el público que llenó el auditorio aplaudió repetidamente el entusiasmo que János Balázs transmitió en este viaje en el tiempo de más de 200 años de música, que sigue la tradición romántica de la improvisación de compositores e intérpretes. “He escuchado mucha música, Cziffra, por supuesto, pero también Horowitz, los grandes pianistas del jazz… Sé todo sobre la técnica, conozco el estilo y sé cómo hay que tocar al estilo de Mozart, Beethoven, Chopin, pero mi prioridad es el periodo romántico, lleno de pasión y de posibilidades para encontrar tu propio sonido”, afirma Balázs minutos antes de subirse al escenario.

Una noche de piano en la que exhibió su electrizante destreza al teclado con piezas icónicas de la música clásica en un viaje que va desde Wagner (Liebestod de Tristan und Isolde), Rossini (Guillaume Tell), Puccini (O mio babbino caro) o Strauss, pasando por Saint-Saëns, Schumann, Liszt, Ponce o Brahms en las emblemáticas transcripciones para piano de Franz Liszt, György Cziffra y del propio János Balázs. Un enfoque de la improvisación del siglo XXI en homenaje al espíritu del gran pianista húngaro-francés G. Cziffra. “La gente que escucha por primera vez a Cziffra se sorprende por su increíble técnica, pero cuando profundizas en él, te das cuenta que su talento, energía y su estilo eran únicos… Cziffra fue mucho más que un gran pianista… Fue como una reencarnación de Liszt y tocó su repertorio, pero para mí lo más importante es que lo daba todo en el escenario”.

En 2016, Balázs fundó en Budapest el Cziffra Festival como homenaje al pianista húngaro en su tierra natal.

por Lorena Jiménez

www.fondation-cziffra.com

Foto: En el centenario del nacimiento de György Cziffra (1921-1994), el pianista húngaro János Balázs rindió homenaje a su admirado compatriota con un concierto en solitario en la Chapelle royale de Saint-Frambourg en Senlis.
Crédito: © Studio Bruno Cohen

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