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Críticas seleccionadas de conciertos y otras actividades musicales

 

Crítica / Un trío singular - por Luis Mazorra Incera

Madrid - 15/01/2026

La adaptación para flautín, viola y contrabajo del Divertimento en do mayor (original con oboe) de Michael Haydn aportó, desde un primer momento, un aire de sana frescura a esta curiosa formación de cámara que abanderó con lucimiento el Trío Estelae en la Sala de cámara del Auditorio Nacional de Música: Marta Santamaría, tanto al flautín como a la flauta; Lorena Otero, viola; y Bárbara Veiga, al contrabajo.

Era el primer envite de este año 2026 en el Ciclo de cámara y polifonía: Satélites, que auspicia la Orquesta y Coro Nacionales de España.

Un curioso Minué intermedio pareció adelantarse, con peculiar sentido del humor y delicados portamentos, antes de rematar faena con breve celeridad conclusiva. Después, sucintas variaciones, con su punto de virtuosismo también, y… (¡cómo no!) el Presto final; éste ya con una relativa ambición formal, sin perder el aura general, distendido y preciosista.

El Concertino para flauta/flautín, viola y contrabajo de Erwin Schulhoff era otra historia. Interesante lenguaje tardo-romántico de ascendencia etnomusicológica con sus escalas y rítmicas dispares, en cuatro movimientos y, ya, netas aspiraciones formales y estéticas.

Un logrado y bien resuelto Andante con moto, abordó el más característico y danzable: Furiant. Allegro furioso, con su preceptivo trío más sereno y procesional, y final scherzante.

Tono lírico y contrapuntístico en un circunspecto, discursivo y, por momentos, desolado Andante, muy de la época, con el que se llegó al finale: un impulsivo y virtuoso Rondino. Allegro gaio. Un final “en punta” para una obra que acompañó a su enjundia de renovada frescura, una entrega y detalle de los solistas, ejemplar.

Snacks for a Skeleton Orchestra, de Mike Mower, nos trajo a una ecléctica actualidad (más que… modernidad…) estética sin salir de un persistente clima rítmico, con sus préstamos y variaciones, y cierto aire, de nuevo, de ligero divertimento y serenata virtuosa (con el centro neurálgico, medular, de un intrigante Coranach que remitía, por momentos, a sonoridades y estilos compositivos de relativo rigor). Una curiosa simetría, salvando el citado movimiento axial de la obra, con la estimulante pieza clasicista de arranque hoy.

Muy interesante concierto y programa, donde se dieron cita estéticas, planteamientos compositivos, presupuestos y, sobre todo, instrumentos en liza ciertamente inusuales de esta guisa solista. Instrumentos extremos por tesitura, contrastantes en sus más aparentes características organológicas, hasta visualmente sobre el escenario, con leve apunte acústico.

En tres episodios camerísticos complementarios, un disfrute por interés y placer musicales… de principio a fin.

Luis Mazorra Incera

 

Trío Estelae: Marta Santamaría, flautín / flauta; Lorena Otero, viola; y Bárbara Veiga, contrabajo.

Obras de Haydn (Michael), Mower y Schulhoff.

OCNE-Satélites. Auditorio Nacional de Música. Madrid.

 

Foto © Rafa Martín

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