El segundo de los conciertos de la actual temporada 26/27 de la Orquesta Sinfónica y Coro RTVE contaba con el estreno de la obra premiada en la 43a edición del Premio Reina Sofía de composición que otorga anualmente la Fundación Ferrer-Salat. El premiado en esta ocasión ha sido el músico zaragozano Luis Tabuenca (1979) gracias a Rémanence, creacíón con la que abrió el concierto. Además, se pudieron escuchar dos obras raramente interpretadas en nuestra geografía: la breve cantata profana Landkjending junto a la versión interpretable del intento de ópera, Olav Trygvason del noruego Edvard Grieg. Dirigido por el suizo Thomas Herzog, el programa contó con la contralto Ekaterina Antipova, el bajo-barítono Damián del Castillo y la mezzosoprano Esmeralda Espinosa, todos ellos miembros del coro de RTVE, como solistas en las obras de Grieg.
Desarrollada en torno a ideas concatenadas como la escucha, la memoria y la percepción del sonido en el tiempo, Rémanence, responde, en palabras del propio Tabuenca a todo lo que permanece de un acontecimiento sonoro una vez que este ha desaparecido y la forma en la que ese rastro puede condicionar lo que viene después. Esto nos da pistas sobre el desarrollo de la obra cuyo inicio presenta el material de forma súbita y ante toda la orquesta para después metamorfizar sus bases con lo ya descrito, reescribiéndose conforme avanza desde una serie de estallidos sinfónicos a una progresión de dinámicas cada vez menores. Así, acordes sostenidos en metales dialogan con largas frases de la cuerda y rápidos gestos en la percusión –piano incluido- que se alternan con glissandi, frullati y oleadas de sonido de aire en los metales, para desplegar una serie de invenciones emborronadas en las que matices, colores de orquestación mutable y repentinos ademanes evocan el material inicial, desde el recuerdo, atisbado como un espejismo que continuamente se desenfoca. El director de orquesta suizo, Thomas Herzog, cumplió el cometido del estreno con oficio, precisión y sonido compacto, atento al buen engarce de los diferentes efectos instrumentales en el discurso de la obra junto a una Orquesta Sinfónica RTVE que ofreció atenta dedicación. Lástima que el desvanecimiento final del último acorde se viera lastrado por el ruido del operario de cámara de TVE, que recogía con dificultad la manguera de cable al desplazarse sobre el escenario.
El heroico y, en cierta manera, utilitarista -ya que fue estrenado en Oslo para recoger donativos para reconstruir la catedral de Nidaros, hoy Trondheim- Landkjenning que Edvard Grieg compuso en 1872 sobre un texto de Bjørnstjerne Bjørnson, es un ejemplo de su producción más nacionalista en torno a una corriente cultural que promovía la separación de Noruega del reino de Suecia. De impronta wagneriana, la breve Landkjenning narra el regreso de Olav Trygvason, protagonista del conjunto de escenas homónimas que, originalmente pensadas como parte de una ópera de corte nacional, han llegado hasta nuestros días en forma de tres movimientos sinfónico-corales. De escritura más ligera, Olav Trygvason, con textos también de Bjørnson, versa sobre la pugna entre el paganismo y el cristianismo noruego mediante una suerte de monumental prólogo coral que preludia una acción escénica no concluida debido a discrepancias entre compositor y libretista que, con el tiempo, se acentuaron al alejarse ambos de posiciones ultranacionalistas.
Presentada en los atriles hoy, esta obra, además de reflejar el magma cultural noruego de romanticismo mitológico medievalizante a la búsqueda de una narrativa nacional, evidencia también cómo adolece de mayor inventiva al exponer secuencias rítmicas que, aunque pegadizas, pecan de redundantes, sobre todo en las monótonas escenas impares, siendo la segunda la de mayor acción y dramatismo. La contralto Ekaterina Antipova solventó su parte con redondo timbre y notable oficio musical, así como el bajo barítono Damián del Castillo, presente en las dos obras, que expuso los textos con su voz lírica, de buen cuerpo y ataque preciso. Acompañando a estos solistas, la mezzosoprano Esmeralda Espinosa desgranó su rol con color y musicalidad junto a una Orquesta y Coro RTVE que ofrecieron un notable desempeño -sobre todo el coro que apenas tuvo descanso- ante un correcto Thomas Herzog afanado en llevar a buen puerto este impropio reestreno de músicas de Grieg.
Justino Losada
Ekaterina Antipova, contralto
Damián del Castillo, bajo barítono
Esmeralda Espinosa, mezzosoprano
Orquesta Sinfónica y Coro RTVE / Thomas Herzog
Música de Tabuenca y Grieg
Orquesta Sinfónica y Coro RTVE. Temporada 2026/2027
Teatro Monumental, Madrid