Música clásica desde 1929

 

Críticas seleccionadas de conciertos y otras actividades musicales

 

Crítica / Sentimientos estivales - por Luis Suárez

Tarragona - 24/07/2023

La propuesta estival de la formación orquestal de este año es una fusión entre melodías populares de Astor Piazzolla con de la cantautora catalana Marina Rossell, en una fórmula (desde hace tiempo desarrollada) que funde la música ligera con una gran formación orquestal. La carrera de Rossell se remonta a mediados de los años 70 y esta actuación es un hermoso homenaje a la misma, una de las principales influencias de la “cançò” de la Transición que presta su hermosa voz a algunas de las canciones más populares de la misma.

Ella lo hace perfectamente bien, explorando la forma de la canción, en material tradicional, con unos arreglos, donde todo está limpio y claro, y la propia Rossel tiene una voz buena, si no sobresaliente, lo cual se subsana con una ampliación de la misma que hace que no sea absorbida por la paleta orquestal.

Todo resulta cortés, en lugar de estar atrapado en la pasión, sin forzar la voz con inflexiones clásicas, pero absolutamente sin la rigidez y la formalidad generalmente asociadas con la música clásica (o clásica ligera). Así pues, los arreglos son comprensivos y nunca grandiosos, con algunos toques mágicos de invención en todo momento. La emoción sentimental reside encantadora en las letras poéticas que son cantadas con una perfecta entonación, donde son por entero sin problema entendidas.

Astor Piazzolla abrió los oídos de muchos oyentes a una forma más progresiva del tango, y la sesión contó con algunas de sus piezas más populares. “Adios Nonino” de 1959, donde echa en falta (en el arreglo) el papel poético que presenta al bandoneonista al frente de uno de la formación; el piano fue su suplente. Es imposible escuchar, tanto ésta obra como el “Oblivion” (1982), sin sentir la emoción que se produjo al escribir y ejecutar cada una de ellas. La música del discípulo de Nadia Boulanger entra de lleno en cualquier adaptación, “misteriosamente” como la de J.S. Bach. Una pena que su no tan conocida “Sinfonietta” se quedase solo en uno de sus movimientos; merece ser más interpretada.

En “Verano Porteño, Rolanda Ginkute (violín concertino) y Gràu también logran mantener el equilibrio entre el empuje rítmico que exige el tango, con su tradición argentina, y la observancia de la precisión y expresividad requeridas por la ejecución clásica. La alta calidad emotiva de sus actuaciones ya estaba predestinada a entrar de lleno entre el público, logrando hacer suplantar el alto calor ambiental por el de la música.

Luis Suárez

 

Marina Rossell

Franz Schubert Filharmonia. Tomàs Grau, director.

22/07/2023

Auditori del Camp de Mart, Tarragona

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