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Crítica / Rafael Aguirre brilla en el Festival Internacional de Guitarra de Madrid - por Esther Martín

Madrid - 16/06/2026

El pasado viernes 5 de junio, con un sol de justicia todavía latente, dio comienzo en la Sala de Cámara del Auditorio Nacional de Música, el concierto del guitarrista Rafael Aguirre. La expectación en la sala era palpable, Aguirre llevaba tiempo sin venir a dar un recital al escenario madrileño y su creciente consolidación como uno de los guitarristas españoles de mayor prestigio le precedía. La cita se celebraba bajo el marco del Festival Internacional de Guitarra de Madrid, que en esta VIII edición ha programado un cartel repleto de grandes figuras.

Con una puntualidad rigurosa, ataviado de traje oscuro y con el semblante serio, hizo su aparición el músico malagueño, acompañado de una guitarra de bella factura que servía de nexo de unión con la calidez de este foso madrileño. Sonaron las primeras notas de un programa dividido en dos partes, la primera, más académica y acorde con la guitarra clásica por definición, y la segunda, entregada a las raíces populares del instrumento.

La Grande Overture op. 61 de Mauro Giuliani comienza con unos acordes desplegados que da paso a un sinfín de técnicas con las que se puede medir el virtuosismo del guitarrista a la vez que su expresividad. Supo medir Aguirre los tempos y los fraseos para crear una sensación de brillantez que perduró durante la siguiente pieza, la mayúscula Chacona BWV 1004 de Bach. Exigente en cada uno de sus compases, su música se adapta a la naturaleza de la guitarra, que exhibe sus variaciones con una infinita paleta de colores.

Unas palabras de Aguirre al público, a modo de agradecimiento y presentación de la música, enlazaron con la transcripción que hizo Francisco Tárrega de la Barcarola Veneziana de Mendelssohn, que se impuso como un remanso de paz y, a la vez, sirvió para que la música se deslizara por la sala y los dedos de Aguirre recobraran fuerzas. Y así, llegó el turno de otra gran y exigente pieza, La Catedral, de Agustín Barrios Mangoré, con la que pondría el punto final a la primera parte del concierto. Tocada y admirada por partes iguales, es una de esas obras que atrapan al público y que van de menos a más en cuanto a intensidad; los arpegios desplegados del último movimiento, el Allegro solemne, representan el bullicio de la plaza al salir del templo religioso y en la Sala de Cámara del Auditorio Nacional de Madrid se unieron con los aplausos al guitarrista, que apenas dejaron sonar las últimas notas, al verter con entusiasmo esta manera de agradecer tanta emoción.

La segunda parte del concierto, así lo explicó Rafael Aguirre, estaba dedicada a una faceta más popular de la guitarra y comenzó con el arreglo del Preludio op. 28 nº15 de Chopin que hizo Francisco Tárrega, preciosa interpretación que sirvió para que templara manos e instrumento con este repertorio adaptado del piano que tanto le gusta. Y de ahí giró a la guitarra de Paco de Lucía, una guitarra flamenca, brillante y llena de arrojo que se disfrutó en Reflejo de Luna y las Guajiras de Lucía.

Como para continuar con este ambiente festivo, empezó a sonar Passeio no rio de Luiz F. Bonfá, una pequeña joya brasileña a la que Aguirre supo dotar de una musicalidad extraordinaria. Lo mismo se podría aplicar a la siguiente obra, otra gema del repertorio latinoamericano, la venezolana Alma llanera, en la transcripción de Alirio Díaz, que a ritmo de joropo trasladó al auditorio a una pista de baile. Y con este ánimo jaranero, llegó Granada de Agustín Lara transcrita por Aguirre, una pieza de gran carácter con la que la guitarra se multiplica y clama por sus raíces, y que ejerció su influencia para aglutinar la maestría de Rafael Aguirre con el calor del público.

Tras este enorme recital, tuvo Aguirre que salir a dar varios bises, no había otra manera de acallar los aplausos, hasta que sonó el trémolo de Recuerdos de la Alhambra de Tárrega. De nuevo, se puso de manifiesto la maravillosa capacidad de Rafael Aguirre para crear un vínculo especial entre intérprete, música y público; público que tras ponerse en pie y reavivar sus aplausos, lo dejó marchar.

Esther Martín

 

VIII Festival Internacional de Guitarra de Madrid

Programa: Música de Mauro Giuliani, Johann S. Bach, Agustín Barrios Mangoré, Paco de Lucía, Luiz Bonfá y Agustín Lara

Rafael Aguirre, guitarra

Lugar y fecha: Sala de Cámara del Auditorio Nacional, Madrid, 5 de junio de 2026

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