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Crítica / Poulenc bien vale una Misa - por Luis Mazorra Incera

Madrid - 09/04/2026

Un intenso monográfico Poulenc a cappella ilustró el ciclo Satélites de cámara y polifonía de la OCNE, en la versión de Arpegio histórico, conjunto vocal formado por: Ariadna Martínez y Rosa Miranda, sopranos; Marta Caamaño y Adelaida Pascual, contraltos; Pablo Alonso y Ángel Rodríguez, tenores; y, Pedro Llarena, Alesander Pérez y Jaime Carrasco, bajos.

Francis Poulenc es un compositor espinoso en su comprometida concepción armónica, a caballo de estéticas, formas y formalidades. Su Misa en sol mayor así lo reflejó, desde el primer instante. Su complejidad melódica y armónica desde el propio Kyrie inicial, toda una obra en sí misma, con sus consabidas partes: Kyrie, Christe y Kyrie de nuevo, y una más serena y definitiva coda final.

Todo un valiente arranque donde las partes cantadas de esta Misa iban añadiendo capas de tensión, diversos caracteres, a menudo con expresiones contrastantes, a lomos de los textos litúrgicos del Gloria, Sanctus, y unos más apaciguados y líricos, Benedictus y, ya con solos más amplios y texturas más apaciguados, Agnus Dei. Piezas donde la, a menudo, cortante incisividad melódica probablemente tenga en mente (aproveche de facto, en realidad) la habitual amplia reverberación de los templos góticos.

Más recogido y sentencioso, el resto del concierto transitó por piezas de  una definición más envolvente.

Más propicias a la claridad acústica de esta sala de cámara del Auditorio Nacional de Música, las Cuatro pequeñas oraciones de San Francisco de Asís, situaban el protagonismo en una formación, más cerrada por tesituras, un quinteto de coro masculino no tan frecuente sobre nuestros escenarios. Bellas obras con una armonía más dulcificada y breve forma.

Con los más asertivos Laudes de San Antonio de Padua que siguieron, sin salirse de aquel aura monocorde y beatífico, volvimos a recuperar destellos de la tensa energía inicial.

Volviendo al tradicional coro mixto en simetría, los Cuatro motetes para un tiempo de penitencia arrancaron con un lineal, asertivo, Timor et tremor, para abordar piezas más cohesivas en una disposición musical ya complaciente y cierto sentido hímnico, pese a la tenaz contrición de los textos musicados.

Luis Mazorra Incera

 

Arpegio histórico: Ariadna Martínez y Rosa Miranda, sopranos; Marta Caamaño y Adelaida Pascual, contraltos; Pablo Alonso y Ángel Rodríguez, tenores; y, Pedro Llarena, Alesander Pérez y Jaime Carrasco.

Obras de Poulenc.

Satélites-OCNE. Auditorio Nacional de Música. Madrid.

 

Foto © Jesús López

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