La edición de este 2026 del Festival Internacional de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid va llegando a su fin a falta de su concierto de clausura. Sus 17 citas musicales han sido una feliz concurrencia de reconocidos intérpretes y grupos nacionales que han interpretado selectas músicas de hace unos cuantos siglos. Éste ha sido el año de un festival enfocado, pues, a la música antigua. Es por ello que el ciclo desarrollado en la Iglesia de San Miguel, convertida ya en uno de los iconos del festival, despidió la presente edición de la mejor de las maneras, con un merecido homenaje al considerado unánimemente como el mayor genio de la música barroca, Johann Sebastian Bach.
La formación con la que tuvimos el placer de degustar de las sus siempre sublimes composiciones bachianas fue Accademia del Piacere, grupo afincado en Sevilla, bien conocido por la innovación y por la pasión con la que enfocan sus proyectos. En esta ocasión esto quedó bien demostrado tanto en la concepción de su programa como en la participación en este mismo concierto de uno de los coros de voces blancas más activos de la Comunidad de Madrid, el Coro Infantil Las Veredas.
Con la música omnipresente de Johann Sebastian Bach, el programa titulado In dulci Jubilo fue un tributo tan original como sentido a su persona y obra. Pudimos escuchar desde corales (de entidad propia o que forman parte de algunas de sus cantatas) en unión de las dos agrupaciones que funcionaron como tutti colectivos, hasta piezas instrumentales arregladas para la formación de este consort de violas da gamba de obras como El Arte de la Fuga, que se convirtieron en íntimas y complejas lecturas.
El concierto comenzó con ambos conjuntos interpretando el coral Nun Komm, der Heiden Heiland BWV 659, el afamado himno para Adviento tan querido en la liturgia luterana tanto por su música como por el significado de su texto, Ven, Salvador de los gentiles. Cuando coro y conjunto de violas aunaban sus fuerzas, el director del Coro Las Veredas, Enrique Martín, dirigió con alegría, pasión y firmeza a todos los músicos. Las 24 chicas jóvenes de edades bastante dispares conformaron un coro que demostró su empaste, su precisión, afinación y disciplina, confiriendo al todo de una bella sonoridad favorecida además por la acústica de la iglesia, cuya reverberación es la apropiada para este tipo de repertorio. Debemos hacer notar que la sección infantil de este coro es tan solo una de sus facetas, ya que sus dos secciones, infantil y juvenil, está formado por sesenta miembros que se dividen en dos secciones, infantil y juvenil, siendo un total de 60 cantores.
En cuanto a Accademia del Piacere, demostró la importancia de ser una agrupación de formación estable, puesto que su director y violagambista, Fahmi Alqhai, no tuvo que dirigir de un modo vehemente a sus compañeros, sino que el marcar sutilmente los tempi al comienzo de cada pieza se convirtió en la indicación necesaria para la consecución de obras tan complejas como las fugas, contrapuntos o cánones compuestos por el Kantor de Leipzig. Alqhai es además el arreglista de toda la música que pudimos disfrutar para el cuarteto de violas da gamba y órgano. Él mismo tocó el quintón, un instrumento poco conocido actualmente de la familia del violín que posee una quinta cuerda, además de sus característicos trastes. Posee mucha más sonoridad que la viola da gamba soprano, algo que permitió que las líneas y discantos de su parte sonaran siempre firmes, presentes y con una redondez mayor.
La viola da gamba tenor, que realizó la segunda voz y que muchas veces fue quien llevó la melodía principal de los arreglos, estuvo a cargo de Johanna Rose, quien demostró un sonido bellísimo y un fraseo excelente. Las dos violas da gamba bajo sonaron en las manos de Rodney Prada, siempre seguro y nexo de unión permanente con sus compañeros, y por Rami Alqhai, quien confirió una rotundidad y firmeza a la voz más grave. En el órgano positivo disfrutamos con la interpretación del siempre excelente Javier Núñez, quien quizás debió emplear un instrumento mayor en la pieza a solo.
Tras un concierto en donde los aplausos no sonaron hasta su finalización, el público vitoreó calurosamente a todos los artistas, obligándoles a interpretar una preciosa propina, el conocido, pero no por ello menos genial, Jesus bleibet meine Freude de la Cantata BWV 147.
Simón Andueza
XXXVI Festival Internacional de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid.
In duci Jubilo
Obras de Johann Sebastian Bach y de Johann Michael Bach
Coro Infantil las Veredas, director Enrique Martín.
Accademia del Piacere, Fahmi Alqhai, quintón y dirección.
19 de abril de 2026. Basílica Pontificia de San Miguel, Madrid, 20:00 horas.