La conjunción de ingredientes artísticos, culturales y sociales, instrumentales y escénicos, con las lógicas limitaciones de una sala de cámara (aún la del Auditorio Nacional), subidos a los robustos lomos de la recuperación histórica, propiciaron una atractiva (e interactiva por momentos) puesta en escena de: El prodigio de la Sagra, comedia musical de José de Cañizares aderezada con músicas de un briocense universal, Sebastián Durón.
— "Ondas riscos peces mares, si os apiadan mis pesares, tened lastima de mí".
Concierto multitudinario, tanto en platea y gradas como sobre las tablas del escenario, balcones de órgano y laterales, organizado por la Universidad Autónoma de Madrid, donde se sumaron: una versión musical sólida y detallista del Exordium musicae dirigido por David Santacecilia, y la dirección escénica de Ana Contreras, que contara con abundante número de personajes en todos los niveles imaginables de protagonismo y personalización virtuosa o moral, por momentos a medio camino del oratorio, con facultades dramáticas y canoras combinadas o aisladas, incluso con flirteos con la siempre comprometida vis cómica.
— “¡Agua, agua. Fuego, fuego…!”
Un repertorio musical que, pese a disfrutar de la saludable reposición en estos foros institucionales, fuera apartado antaño de buenas a primeras tras la irrupción de un periodo clásico-romántico acaparador, ubícuo y… longevo. Avasallador por su empoderamiento tanto en lo estético y emocional, como en la misma apropiación nominal de sus géneros y, en particular, de la zarzuela, ese fecundo cajón de sastre histórico que no es, fue ni será, ni más ni menos que la ópera española, sin extraños (y foráneos…) complejos.
Y sí, esta “ópera” con su teatro, sus amplios diálogos y chanzas, o, si quieren verlo así, esta “comedia” con sus cantadas y coros incorporados, es aún terreno fértil para la expresión artística. Y lo sigue siendo ante todo a tenor de la expectación que genera, tanto en esta forma de virtuosa compleción que nos ocupa hoy, como en otras versiones originales documentadas y conservadas.
— "Sacando del profundo caos de la nada… el ámbito del mundo".
Combinación de elementos (este ámbito del mundo…) sobre un argumento de base donde se engarzaron con eficaz selección, números de mérito musical tanto por la eximia composición de procedencia como por la bien perfilada versión de la misma.
Argumento de cortes, césares y conventos, lances de espadas, rosarios y maravillas, místico y terreno, pues, en un trenzado a tres bandas muy de la época que, en este aspecto meramente argumental, quizás mereciera revisiones más desprejuiciadas, más drásticas y, probablemente, en cierto modo, más “irrespetuosas” con la forma original.
— “Pues con fuego y agua forjase el carácter del mundo en la fragua, sin hallar sosiego”.
La conjunción de elementos populares junto a los más técnicos y exquisitos, los dinámicos teatrales con los estáticos (extáticos) más propios del oratorio, los más formales e informados con los informales, dio lugar a un fresco vital, cercano y plural que merece ser destacado. Una recuperación-crisol en la que la veta folclórica y plural siempre latente o presente de esta guisa, se atraviesa, aún hoy, por la relativa erudición literaria, hagiográfica y musical.
— "Quien se retira hace mal…"
Luis Mazorra Incera
Reparto: Ingartze Astuy, Templanza / Sor Juana; Mariví Blasco, Prudencia / San Laurel; Lola Casariego, Fortaleza / Gonzala; María Victoria Curto, Justicia; Isabel Real, Doña Leonor Dávila; Francisco J. Sánchez, Roque/ Demonio; Tony Cabo, Músico / Cristo; Victoria Gullón Diego, Sor María Evangelista; Vicente León, Don Luis Dávila; David Luque, Carlos V; Kaiet Medina, Don Álvaro Bazán; Javier Moriano, Don Diego de Rojas; y Concha Real Verde, Sor María Evangelista.
Coro: Marina Faguás, Paula Márquez, Laura Cobos y Francisco Chinillach.
Exordium musicae: Marta Mayoral y Roi Cibrán Pérez violines; Manuel de Moya, violonchelo; Eduardo Anoz, contrabajo; Sara Águeda, arpa; Fernando Serrano, cuerda pulsada; David Santacecilia, director y clave.
Dirección escénica: Ana Contreras.
El prodigio de la Sagra, comedia musical de José de Cañizares con música de Sebastián Durón.
UAM - Ciclo de Grandes Autores e Intérpretes de la Música. Auditorio Nacional de Música. Madrid.