El ensemble Odhecaton presenta una interesante propuesta de recreación musical en el Festival Internacional de Música y Danza de Granada. Junto a los ensembles instrumentales La Pifarescha y Pian e Forte, Paolo Da Col - director de todo el conjunto - recreó la música que acompañó la coronación imperial de Carlos V por el papa Clemente VII en la Basílica de San Petronio de Bolonia el 24 de febrero de 1530, una de las ceremonias políticas y religiosas más significativas de la Europa del Renacimiento.
El programa, concebido a partir de las investigaciones musicológicas sobre aquella celebración, articuló una sucesión de obras litúrgicas e instrumentales que permitían reconstruir no sólo el repertorio interpretado, sino también su disposición espacial y su función ceremonial. La Missa Sur tous regretz a cinco voces de Nicolas Gombert, inspirada en la célebre chanson homónima de Jean Richafort mediante la técnica de la imitación paródica, constituyó el eje vertebrador del concierto, completado con motetes del propio Gombert y diversas piezas instrumentales contemporáneas que devolvieron al oyente la riqueza tímbrica de las grandes ceremonias imperiales del siglo XVI.
La propuesta escénica diseñada por Rita Cosentino desempeñó un papel visual y sonoro dentro de esta reconstrucción histórica. Lejos de limitarse a una disposición convencional de los intérpretes, el concierto explotó inteligentemente la arquitectura del Palacio de Carlos V para reproducir la espacialidad característica de las grandes celebraciones litúrgicas renacentistas. Mientras las voces de Odhecaton se distribuían en un amplio semicírculo sobre el escenario del patio, La Pifarescha ocupaba un plano ligeramente elevado tras el conjunto vocal, integrándose con naturalidad en el tejido polifónico mediante el doblaje instrumental de las voces o el desarrollo de líneas independientes. A ello se añadió la intervención del Ensemble Pian e Forte desde la galería superior del palacio, cuyas trompetas y tambor proyectaban sobre el recinto una dimensión ceremonial que reforzaba notablemente la sensación de asistir a un acontecimiento litúrgico de excepcional solemnidad.
La interpretación de Odhecaton de la misa de Gombert sitúa al conjunto italiano entre las grandes referencias internacionales de la polifonía renacentista. La homogeneidad tímbrica del grupo convivió con una extraordinaria personalidad individual de cada uno de sus doce integrantes, capaces de asumir con absoluta naturalidad funciones plenamente solistas cuando la escritura reducía las texturas. La afinación, el equilibrio entre las distintas cuerdas, la precisión de la emisión y una dicción de admirable claridad permitieron que el complejo entramado contrapuntístico de Gombert conservara en todo momento su transparencia sin sacrificar su densidad.
Especialmente elocuentes resultaron algunos de los episodios más íntimos de la Missa Sur tous regretz. El Et incarnatus del Credo encontró un admirable equilibrio entre recogimiento expresivo y pureza polifónica, mientras que el Benedictus del Sanctus permitió apreciar la refinada flexibilidad del fraseo y la delicadeza con la que las distintas voces fueron construyendo el discurso imitativo. En ambos casos, la aparente sencillez de la interpretación ocultaba un trabajo de extraordinaria precisión técnica, imprescindible para mantener la claridad de las líneas individuales dentro de una escritura contrapuntística de enorme complejidad.
Ese mismo nivel artístico pudo apreciarse en el motete In illo tempore, interpretado exclusivamente por seis voces solistas, cuya depuración sonora y equilibrio de planos pusieron de manifiesto la extraordinaria calidad individual de los integrantes del conjunto. Por su parte, la interpretación del motete O bone et dulcissime Jesu de Josquin Despres se desplazó a la galería cubierta del patio del palacio, donde su particular calidad acústica resultó especialmente adecuada para el recogimiento y espiritualidad de esta página polifónica. Aún mayor impacto produjo el monumental Regina caeli a doce voces, donde la totalidad de Odhecaton asumió un rol solista dentro de una arquitectura polifónica de deslumbrante riqueza, resuelta con absoluta naturalidad y una cohesión difícilmente superable.
La Pifarescha constituyó mucho más que un acompañamiento instrumental de las voces. Su participación enriqueció decisivamente el proyecto mediante una interpretación históricamente informada de notable refinamiento tímbrico, tanto en el doblaje de las líneas vocales como en sus intervenciones autónomas. Sus componentes interpretaron en solitario la chanson Sur tous regretz de Jean Richafort, que permitió comprender el modelo compositivo sobre el que Gombert edificó su misa mediante la técnica de la imitación. También intercalaron una brillante interpretación de Frisque et gaillard, de Jacobus Clemens non Papa, que aportó un saludable contraste de carácter dentro de un programa dominado por la solemnidad litúrgica. El Ensemble Pian e Forte marcó los tiempos de esta singular recreación cívico-religiosa con las fanfarrias de trompetas y tambor de apertura - con la Prima entrata imperiale de Girolamo Fantini - y cierre.
Más allá de la excelencia individual de cada una de las obras, el principal acierto del concierto residió en la inteligente construcción de un discurso continuo que reprodujo la lógica ceremonial de una coronación imperial. La alternancia entre música vocal e instrumental, la utilización del espacio arquitectónico y la coherencia litúrgica del repertorio permitieron que la reconstrucción trascendiera el ámbito de la interpretación histórica para convertirse en una auténtica experiencia de inmersión sonora.
Gonzalo Roldán Herencia
75º Festival Internacional de Música y Danza de Granada
Programa: Reconstrucción musical de la coronación imperial de Carlos V en la Basílica de San Petronio de Bolonia (1530). Obras de Nicolas Gombert, Jean Richafort, Jacobus Clemens non Papa, Josquin Despres y Girolamo Fantini.
Intérpretes: Odhecaton; La Pifarescha; Ensemble Pian e Forte.
Director: Paolo Da Col
Puesta en espacio: Rita Cosentino.
Lugar y fecha: Palacio de Carlos V (Granada), 21 de junio de 2026.
Foto © Alex Camara