Conocida en Europa por las grabaciones que realizara en los 90 para el sello Koch Schwann, de las que caben recomendarse los referenciales monográficos dedicados a Jerome Moross o a Karol Rathaus, y hoy por su prolífica e interesante discografía para Naxos, la directora neoyorkina JoAnn Falletta, apenas se ha prodigado con la frecuencia que merece por los escenarios europeos al ostentar una carrera más centrada en sus largas titularidades con orquestas norteamericanas. Por suerte para el público del Monumental, visitó Madrid para ofrecer un sugerente e interesante problema de música americana al frente de la Orquesta Sinfónica RTVE que contó, también, con el chelista Guillermo Pastrana, en obras de Barber, Piazzolla y Bernstein.
Gestado en 1945 bajo el auspicio de Koussevitzky para la chelista Raya Garbousova, el Concierto para violonchelo, Op. 22 de Samuel Barber se erige como una de sus cumbres creativas, si bien su endiablada dificultad técnica ha limitado su presencia en los atriles. Estrenada en 1946 y revisada en 1950, la partitura deslumbra por un logrado equilibrio entre el lirismo de la parte solista -muy rapsódica y en la línea de la vocación operística del compositor- y una crudeza rítmica, de acentos incisivos sobre una estructura de denso cuerpo armónico.
A ello se atuvo el chelista granadino Guillermo Pastrana con su violonchelo Cassini de 1670 en el extenso Allegro moderato inicial que, estructurado en forma sonata, despliega un vigoroso desarrollo que supo graduar en tensión culminando en una cadencia de extraordinario virtuosismo que aglutina, de forma temática, todos los temas enunciados. Como contraste, el Andante sostenuto emula un poético remanso al ramificar en forma de variaciones un tema en siciliana, defendido con poesía por el músico andaluz, con un sonido carnoso, muy atento a la afinación y de amplio fraseo, en contraposición con el tiempo anterior.
El cierre, un vehemente rondó-fantasía, funciona como un agitado perpetuum mobile salpicado de pasajes sobre un bajo de chacona que soporta un conjunto de dramáticos diálogos entre solista y orquesta de coloración muy cambiante que Pastrana defendió con convicción, al igual que una JoAnn Falletta, atenta a los cambios texturales, la compleja rítmica y los diferentes estados de ánimo de una música concentrada, a la que se entregó con autoridad e idioma ante una muy solícita Orquesta Sinfónica RTVE. Tras los calurosos aplausos, Guillermo Pastrana ofreció como propina una muy meditada lectura de la Sarabanda de la Suite No. 2 de para violonchelo de Johann Sebastian Bach.
Compuesto entre 1968 y 1969, Tangazo, Variaciones sobre Buenos Aires evidencia la refinada formación académica de Astor Piazzolla en París, plasmada aquí en una suerte de deslumbrante ensayo sinfónico que expande la esencia de sus tangos breves por medio de formas y recursos canónicos. La música brotó con un triste tema en la cuerda grave que, fue desarrollando, poco a poco, un denso contrapunto, guiado con claridad y precisión por la maestra neoyorkina, que nos sumergió en el ritmo de un nostálgico trango, hasta que maderas y percusión aceleraron el pulso en una obra vibrante que se enriquece de las disonancias evocadoras del sonido del bandoneón. Con agógica clara y dinámica JoAnn Falletta supo crear el gran arco narrativo que contiene esta música junto a una muy atenta Orquesta Sinfónica RTVE -con brillantes solo de trompa y de maderas, por cierto- alternando de manera juiciosa, los pasajes líricos y agitados hasta su oscurecimiento final.
En Leonard Bernstein se encuentran dos elementos clave que forjaron una personalidad inigualable: es hijo de la era del jazz pero, también, de la formación académica clásica. Estas facetas cimentaron una fulgurante carrera como músico integral cuya cumbre como compositor llegaría con West Side Story en 1957. De esta obra extrajo en 1960 sus conocidas nueve Danzas Sinfónicas en forma de suite de concierto junto a Sid Ramin e Irwin Kostal quienes expandieron la orquestación. En West Side Story, Bernstein ejemplifica su educación formal mediante el uso de formas clásicas sobre las que escribe una sincopada música de gran arrebato cinético que bebe del jazz. Desarrollado desde el tritono inicial de Maria, un germen motívico que unifica la pieza y que vertebra toda la obra, Bernstein traslada a la sala de conciertos su personal visión de la tragedia romántica en forma de conflicto entre bandas con una enorme y colorista paleta orquestal y un discurso de intensa pulsión dramática.
Discípula de Lukas Foss, íntimo colaborador de Leonard Bernstein y quien estrenase las Danzas Sinfónicas en concierto, JoAnn Falletta hizo vibrar a la OSRTVE con excelente balance entre familias instrumentales e intenso swing que, desde el inicio, dejó bien claro que la línea idiomática y la proyección de un sonido robusto y masivo por parte de la orquesta, evidenciaba la idoneidad de esta directora con este repertorio, que trabajó con ahínco, para lograr una interpretación de gran altura que coronó un muy interesante concierto.
Justino Losada
Guillermo Pastrana, violonchelo
Orquesta Sinfónica RTVE / JoAnn Falletta
Obras de Barber, Piazzolla y Bernstein
Temporada de la Orquesta Sinfónica y Coro RTVE 2025/2026
Teatro Monumental, Madrid