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Crítica - Los satélites… de «Schubertiada»

Madrid - 05/11/2018

El ciclo de cámara Satélites, auspiciado por los Orquesta y Coro Nacionales de España, deparó, en su segundo envite de temporada en el Auditorio Nacional, una velada en torno a la música, adorable, de Franz Schubert. Se diría, por tanto, que presenciamos una «Schubertiada» en toda regla. Una  «Schubertiada» que, en esta ocasión, dispuso en atriles tres obras para diversos conjuntos de cuerda del vienés, en riguroso orden creciente: sus Trío en si bemol mayor -D. 471- y Cuarteto en mi mayor -D. 353-, en su primera parte, y, por fin, tras el descanso, su, más ambicioso y fecundo, Quinteto -con dos violonchelos- en do mayor -D. 956-.

En el escenario, los profesores -los respectivos para cada una de estas partituras- del Cuarteto Kinnara, cuarteto formado por Jone de la Fuente, Elsa Sánchez, Alicia Salas y Mireya Peñarroja-, con el complemento, en exclusiva para el Quinteto en do conclusivo, del violonchelista Miguel Jiménez.

Toda una sesión monocolor en lo estético que, en la piel de Schubert, adquiere ese intangible aspecto incierto y evasivo que le es tan característico: a ratos ligero o denso, claro y oscuro, formal y espontáneo… pero siempre, siempre, agradecido por su provecho musical. Un cariz que a alguno quizás pueda parecerle irregular o inestable y que, para los más, resulta cautivador, profundo en su conjunto y, ante todo, expectante. Inquietud interna que sostiene con desahogo este tipo de monográficos, lucidos sobre el papel pero que luego hay que defenderlos en vivo. Sí, como en aquellas renombradas «Schubertiadas» históricas. Monográficos que, por cierto, no suelen ser aptos para disfrutar debidamente la obra de otros autores, en algún caso, aún más renombrados.

La forma gradual de presentación también colaboró eficazmente al éxito de la velada. Un éxito que se coronaba, en cada parte, de los más trascendentales: Cuarteto en mi mayor y Quinteto en do mayor. Dos obras que así, respondieron a su meritoria posición en el repertorio.

Especialmente la segunda de ellas, que, con escaso añadido telonero, justificaría prácticamente sola, exenta, un programa de concierto completo -al menos en su encorsetado concepto moderno-. Obra de grandes proporciones y pretensiones legítimas, este Quinteto, que se entrelazaron con aquellos aspectos ambivalentes de su lenguaje, haciendo casi de cada movimiento, un vasto mundo pleno en sí mismo. Música de cámara ofrecida esta tarde-noche con juicio, catadura y acierto, en una versión ajustada a su estética y aquel lenguaje tan generoso, tanto con el intérprete como con el público.

Fiesta de la música de cámara para buena parte de la familia de la cuerda orquestal -a excepción de los sufridos contrabajos-, y un Schubert de perfecto anfitrión: el segundo envite de la serie Satélites de esta temporada.

Luis Mazorra Incera    

Cuarteto Kinnara -Jone de la Fuente, violín; Elsa Sánchez, violín; Alicia Salas, viola; y Mireya Peñarroja, violonchelo-, y Miguel Jiménez, violonchelo.
Obras de Schubert.
OCNE. Auditorio Nacional de Música. Madrid.

 

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