La Masquarade era uno de los divertimentos de las cortes europeas durante todo el periodo barroco de los siglos XVI al XVIII, consistente en un espectáculo compuesto por música, danza, canto y una elaborada interpretación. En Inglaterra con músicos como Purcell y Adson, en Italia Vivaldi, y en Francia especialmente Lully. Se celebraban en los palacios con orquestas de cámara y cantantes de ópera que amenizaban elegantes bailes de máscaras. En esta ocasión fue la soprano napolitana Anna Piroli quien interpretó piezas de estos compositores.
Tenemos que destacar, dentro de este repertorio, Le carnaval mascarade del gran compositor J.B.Lully. En colaboración con Molière y dirigiendo la Académie Royale de Musique (Academia real de música) este músico, bailarín y director creó espectáculos en los que el mismo rey Luis XIV participaba. Le roi danse. En la boda del mismo con la infanta María Teresa, el compositor escribió piezas que incluían melodías de las populares Maskaradas suletinas de Zuberoa (Soule en francés) que estaban de moda en aquella época. Incorporó, además, a su cuerpo de baile a más de una veintena de dantzaris (bailarines) vascos que gozaban de gran prestigio por su habilidad y agilidad.
De esta forma se unían las refinadas masquarades con las ancestrales maskaradas y es lo que pudimos disfrutar en el magnífico evento del Teatro Arriaga. Las danzas fueron ejecutadas por el grupo Berritzako Dantzariak Taldea acompañado por las melodías de Mixel Etxekopar tocando el Ttun-ttun (tambor de cuerdas tensadas en una caja alargada de madera que se golpea con un palo) y la Xirula (pequeña flauta). Entre los bailes destacaron el Godalet Dantza (Danza del Vaso) y el Muxiko, danza en círculo, sin distinción de género, que requiere gran agilidad y un narrador y que fue incorporada al ballet de las óperas francesas.
Todo ello coordinado, armonizado y musicalizado por la recientemente creada Euskal Herriko Orkestra Barrokoa (Orquesta Barroca de Euskal Herria). Fundada por los músicos Enrike Solinís y Miren Zeberio según las bases de la Academia de Jordi Savall (que apoya a la joven orquesta): cuenta con una serie de músicos habituales, unos profesionales experimentados y otros estudiantes con probado talento. Todo ello con criterios historicistas: instrumentos de época y técnicas y fuentes específicas sin que ello suponga crear un espectáculo de museo sino accesible y emocionante para todos utilizando la creatividad y la capacidad de improvisación propias del barroco.
Y por si esto fuera poco, un bertsolari (creador de bertso/estrofa), Julio Soto, paseó por toda la sala su crítica, sarcasmo e ironía con el público participando como coro:
“Ez bazara ohartzen “Pobre de ti
komeni antzean si no te das cuenta
nor dagoen gorderik quien se esconde
maskara atzean” detrás de la máscara”
Desde Versalles y los hermosos parajes de Zuberoa llegaron al Teatro Arriaga los sones de la Masquarade que tuvo al público emocionado y entregado.
Genma Sánchez Mugarra
MASQUARADE
Música: temas populares suletinos y de Purcell, Lully, Vivaldi, Marais y Adson
Teatro Arriaga de Bilbao
Enrique Solinís, director
Anna Piroli, soprano
Mixel Etxekopar, Ttun-ttun y xirula
Berritzako Danzariak, bailarines
Julio Soto, bertsolari