Séptima ocasión en que el Círculo de Cámara del Círculo de Bellas Artes de Madrid nos ha permitido disfrutar de una joya del cine mudo con música en directo, tal y como disfrutaban en su momento quienes acudían a ver estas películas allá por el inicio del séptimo arte. En esta ocasión, nueva cita con Buster Keaton (y van cinco) y uno de sus títulos míticos: El héroe del río, última de las películas sobre las que tuvo control total. Estrenada en 1928, podríamos decir que es una de las primeras películas de catástrofes de la historia del cine. No es este el lugar para hacer una crítica cinematográfica exhaustiva de una película que todo buen cinéfilo debería conocer, salvo destacar las virtudes que siempre ha tenido el cine de Keaton: una capacidad narrativa y expresiva portentosa, un pulso y ritmo cinematográficos medidos al detalle (pausados en los momentos necesarios, frenéticos cuando lo exige la narración), y sobre todo, la capacidad de hacer reflexionar al espectador, retratando un personaje mucho más cercano a la realidad de lo que pudiera parecer, siempre sorprendido ante la vida, capeando vicisitud tras vicisitud con resiliencia y honestidad.
De nuevo en los atriles el Trío Arbós, en esta ocasión sin acompañantes. Juan Carlos Garbayo, el pianista del Trío, explicó antes de la proyección la razón: pudimos asistir a un estreno absoluto, ya que Stephen Prutsman, el compositor de la banda sonora, con el que han colaborado en anteriores ocasiones, ha escrito su partitura para El héroe del río expresamente para su proyección en el Círculo de Cámara, de ahí que haya elegido la formación original del trío sin añadir ningún instrumento. Siempre es emocionante poder escuchar una música por primera vez, y más gratificante aún poder decir que es una gran música.
Prutsman ha acertado plenamente en esta ocasión, equilibrando con habilidad momentos musicales en los que ha buscado recrear en cierta manera las músicas que solían acompañar al cine mudo, mediante el empleo de ritmos de baile que asociamos claramente a esa época: foxtrots, ragtimes, valses… sobre todo en los momentos de acción y movimiento. Junto a ello, fragmentos mucho más actuales, casi siempre en los instantes de diálogo entre personajes o de situaciones más estáticas de los mismos. Siendo una película donde los desastres naturales son tan protagonistas como los actores, podía hacer seguido el camino de la onomatopeya fácil, el efecto vistoso, y en cambio, aunque por supuesto emplea efectos y sonoridades muy descriptivas, para esta partitura ha elegido un camino más reflexivo, recreando que no copiando ese estilo antiguo de banda sonora. No se limita a amplificar lo que aparece en pantalla, sino que intenta y logra, crear una atmósfera propia, identitaria de esta película en concreto. Lo hace, además con alguna sorpresa musical fuera de época (los Village People no son precisamente de los años 20) buscando, como Keaton, sorprender y hacer disfrutar al espectador.
Para aquellos músicos que acompañaban las proyecciones de cine mudo hace ya tantas décadas, generalmente este trabajo era poco menos que alimenticio, al mismo nivel de los que tocaban en los cafés y reuniones sociales. Pero el Trío Arbós trasciende con su trabajo la tarea de ‘acompañantes’ y se convierten en protagonistas tan decisivos como los que aparecen en pantalla. Veteranos ya en estas lides de ‘músicos de cine’, cumplieron como en anteriores ocasiones con toda la brillantez esperada. Entender una partitura tan variada, tan compleja en estilos y tan ‘pegada’ a la imagen no es sencillo, y supieron engrandecer una obra llena de virtudes presentándola como lo que es, una pieza de música de cámara estupenda.
Blanca Gutiérrez Cardona
Círculo de Bellas Artes de Madrid. Sala Fernando de Rojas. Domingo 1 de marzo, 2026.
Película muda: El héroe del río.
Música de Stephen Prutsman, estreno absoluto
Trío Arbós.