Música clásica desde 1929

 

Críticas seleccionadas de conciertos y otras actividades musicales

 

Crítica - La culminación en puertas del año Beethoven

Madrid - 04/12/2019

La combinación instrumental integrada por el violinista Frank Peter Zimmermann y el pianista Martin Helmchen culminó de una manera formidable el ciclo que iniciaron hace unos meses con la interpretación de las diez sonatas para violín y piano de Beethoven, abordando en esta ocasión la quinta, sexta y séptima del compositor alemán.

Con una propuesta interpretativa en la que destacaron principalmente tanto la elección de unos tempi de marcado dinamismo y brillante agilidad como el fundamento de los mismos para presentar el exquisito dominio técnico de ambos instrumentistas en una música de una exigencia también determinante desde el punto de vista idiomático, el compendio del repertorio se caracterizó por una excelente sonoridad de música de cámara mediante un continuo equilibrio entre las voces del piano y del violín acompañante que establecieron un permanente diálogo en el que las intervenciones exuberantes de Helmchen, con una magnífica precisión en su interpretación, destacando de manera particular los cambios de registros, la adecuación a los planos sonoros y la transparencia de sus frecuentes arpegios, conformaron el complemento perfecto para el sentimental lirismo de Zimmermann, con una incomparable capacidad para mantener la articulación de los períodos fraseológicos sosteniendo el discurso de forma continuada, dentro de una escritura que ocasionalmente puede resultar fácilmente fragmentada por secciones.

La versión ofrecida, presentada en orden cronológico de composición, también permitió observar la transición progresiva en el lenguaje personal del autor desde la herencia de una estética clásica previa a la Revolución Francesa hasta una estética romántica plena coincidiendo con el cambio de siglo, una circunstancia que ambos intérpretes tuvieron en consideración en la manera de presentar su propia visión.

En la sonata número 5 en fa mayor con la que comenzó el concierto, destacó la perfecta combinación con una esencia radiante, optimista y de conmovedora luminosidad, con sonoridades resonantes y abiertas de gran virtuosismo, nuevamente con la elección de unos tempi realmente vivos, particularmente en el tercer movimiento, que únicamente se mostraron apaciguados por el carácter calmado de un segundo movimiento abordado con una particular delicadeza contrastante.

La sonata número 6 en la mayor brindó un remanso de tranquilidad entre la obra inicial y la posterior, con la que se cerraría el concierto, representando una de las composiciones en las que prevalece un mayor contenido camerístico, con frecuentes diálogos en los que destacó un extenso marco tanto de colores como de planos sonoros, coronado por un tema con variaciones final en el que el discurso parecía por instantes compartir con el público los diferentes estados de ánimo de la convulsa personalidad de su creador.

Finalmente, la sonata número 7 en do menor representó la exquisita culminación tanto a una estupenda velada como a un espectacular ciclo de música con una de las obras más genuinamente beethovenianas que ambos ejecutantes interpretaron de manera brillante mediante un profundo dominio de los pasajes de alta demanda técnica, una continua comunicación y un espacio alternado para cantar el sentimiento también intimista de una partitura con tanto contenido emocional, particularmente en su segundo movimiento, si ciertamente se podría reseñar que en ciertos episodios específicos se podía echar quizás en falta un poco más de espacio de pausa e incluso de resonancia, en adecuación a la acústica de la sala y a la profusa variedad de materiales temáticos, ambientes, emociones y vivencias presentadas.

Como conclusión, en esencia, un maravilloso concierto que puso el broche dorado a un planteamiento verdaderamente atrevido, atractivo y apasionante tanto para los intérpretes como para los oyentes.

Abelardo Martín Ruiz

Frank Peter Zimmermann, violín. Martin Helmchen, piano.
Integral de las Sonatas para violín y piano de Beethoven (III)
26 de noviembre de 2019
CNDM. Auditorio Nacional de Música de Madrid

Foto © Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM) - Rafa Martín

445
Anterior Crítica - Y el verbo se hizo carne (CNDM)
Siguiente Crítica - Carmen, coreografía de Johan Inger

Selector de temas