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Críticas seleccionadas de conciertos y otras actividades musicales

 

Crítica / Juegos al teclado - por Blanca Gutiérrez Cardona

Madrid - 28/11/2025

Otro recital para el disfrute musical dentro de este ciclo Círculo de Cámara 25-26 del Círculo de Bellas Artes. En esta ocasión, por supuesto, fue un placer escuchar a dos grandes pianistas, Leif-Ove Andsnes y Bertrand Chamayou; pero también encontrar una grata sorpresa en la originalidad del programa que nos ofrecieron, donde alternaron piezas de Schubert para piano a cuatro manos, junto a varios números de Játékok, de G. Kurtág (algunos para piano solo, otros para piano a cuatro manos).

La sorpresa es grata porque, aunque aparentemente muy diferentes, las piezas de este programa están muy bien ensambladas, siguiendo una especie de orden interno. Me imagino a ambos pianistas ensayando las distintas piezas y encajándolas dentro del orden del recital de una forma casi orgánica.

Dividido el recital por una pausa, ambas partes comenzaron y concluyeron con Schubert. Quien conoce el piano de Schubert a cuatro manos recordará lo cantarín que puede resultar, la liviandad y el jugueteo que llega a transmitir, la magia de sus melodías. Aunque cuando le toca ponerse serio es de una belleza inabarcable, de una profundidad que te estremece como oyente. Schubert es, también, el maestro de la serenidad exaltada.

Ambos pianistas tocaron este Schubert a cuatro manos con el mejor pulso y la mayor musicalidad, sin decaer nunca en el ánimo y la compenetración.

El resto del programa estuvo destinado a interpretar una selección de piezas breves de entre las que componen los diez cuadernos titulados Játékok (Juegos), de G. Kurtág. Se trata de una colección de piezas pedagógicas interpretativas, para piano a dos y cuatro manos. Kurtág toma para su composición como referencia la actitud de los niños ante el teclado, cuando les dejan ‘aporrearlo’ y sacar ellos mismos las sonoridades deseadas, alejados de cualquier regla compositiva, armónica o melódica.

Estos Játékok suenan a esa espontaneidad, casi a travesura, a fantasía, pero están escritos por un adulto, y aunque hay numerosos resquicios entre los pentagramas por donde se adivina una poesía deslumbrante (tan emocionante por lo inesperada) y una delicadeza tintineante, en general son algo sombríos; no podemos describirlos con palabras como oscuros o desesperados, pero sí podemos asociarlos (acaso esté en nuestra mente) con ‘escepticismo’, ‘incredulidad’, si tales términos se pudieran transmitir desde el teclado. Esta alternancia entre poesía y ‘oscuridad’ quizá reflejen la duda del compositor entre el sentimiento y el pensamiento.

En todas estas pequeñas piezas ambos pianistas, Andsnes y Chamayou, Chamayou y Andsnes (el ego de los dos grandes intérpretes se subordinó a la excelencia del conjunto), nos ofrecieron una interpretación limpia y ‘fugaz’, sin ser acelerada. Una alternancia entre movimiento y tranquilidad perfectamente medida.

Porque esta es la imagen con la que nos quedamos tras este recital, con Schubert y con Kurtág: un maravilloso equilibrio entre los artistas, entre los compositores y entre las obras elegidas.

Blanca Gutiérrez Cardona

 

Círculo de Camara 25-26. Teatro Fernando de Rojas, CBA Madrid
23-11-2025

Leif-Ove Andsnes y Bertrand Chamayou, piano a cuatro manos
Obras de Franz Schubert y György Kurtág

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