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Crítica / Festival Internacional Bach 2026 - por Juan Francisco Román Rodríguez

Las Palmas de Gran Canaria - 08/04/2026

Volvió el Festival Internacional Bach que organizan músicos de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria en su XII edición durante las festividades de la Semana Santa, manteniendo el interés de las propuestas y la calidad interpretativa de anteriores ediciones.

El tradicional recital de órgano en la sala sinfónica del Auditorio Alfredo Kraus estuvo a cargo de la organista Hanna Schulte que ofreció un programa dividido en dos partes bien diferenciadas. La primera dedicada a la música alemana: J.S. Bach, Fantasía y Fuga en Sol menor BWV 548 y 3 Corales de Leipzig (BWV 653, 655 y 668 a), Johan Bernhard Bach, Chacona en Sol mayor y Mozart, Fantasía en fa menor K 608, se caracterizó por la seriedad y rigor en la exposición y la búsqueda de la claridad en el desarrollo de unas piezas especialmente densas, aunque para ello tuviera que ralentizar un tanto el tempo y se echara en falta una mayor flexibilidad en el fraseo que evitara cierta sensación de rigidez. La segunda parte, dedicada a la música francesa del siglo XX: Joseph Jongen, 4 Pieces Op. 37 Nº 1 y 2. Jean Pierre Leguay, Preludios 7, 6 y 9. Marcel Dupré 3 Preludios y fuga Op. 7, nº 3 y Preludio y fuga en Sol menor destacaron por el imaginativo uso de los múltiples registros organísticos, en lecturas ágiles y contrastadas que aportaron una bienvenida novedad al repertorio.

El siguiente programa, Bach Ïntimo, estuvo dedicado a la música de cámara para cuerdas con dos piezas magistrales interpretadas por miembros de la Filarmónica de Gran Canaria. El Quinteto para cuerda en Sol menor K. 516 de Mozart, contemporáneo de su Sinfonía 40, con la que comparte tonalidad y carácter trágico, obtuvo una lectura intensa que sin abandonar el equilibrio clasicista supo exponer los múltiples claroscuros de pieza tan singular. El Octeto para cuerdas de Mendelssohn, extraordinaria muestra de la genialidad de un joven de 16 años, recuerda en muchos aspectos a su música incidental para el Sueño de una noche de verano, nos llegó en una interpretación apasionada, hermosamente fraseada y adecuadamente balanceada en el equilibrio entre las ocho voces. A destacar en ambas al primer violín de Sergio Marrero, por la excelencia de su interpretación y liderazgo, sin desmerecer al resto de impecables músicos. Tal vez en Mendelssohn, dado que la sala de cámara del Alfredo Kraus magnifica el sonido, se podrían haber depurado más los contrastes dinámicos con mayor regulación de intensidades. La velada se inició con 3 piezas de la Suite Inglesa nº 2 de Bach y una improvisación en clave contemporánea por la clavecinista Katerina Orfanoudaki, un tanto errática en la digitación.

El cierre estuvo encomendado a Acis y Galatea de Handel, en su versión revisada por el autor en 1732, a cargo de un equilibrado plantel de jóvenes cantantes, de voces ligeras y flexibles que compensaron su bisoñez y limitado cuerpo vocal con entusiasmo y una adecuada caracterización de sus roles, solventando con suficiencia unas partes complejas por su insistencia en registros incómodos y una línea de canto muy adornada. Los tres protagonistas fueron Ana Marqués, Galatea, Christian Gil Borelli, Acis y Román Bordón, Polifemo, apoyados por la Orquesta del Festival Bach, liderada por miembros de la Filarmónica de Gran Canaria, admirables en los exigentes solos, a las órdenes de Beni Csillag, atento y preciso en la dirección musical, certero en la caracterización de los diferentes números que fluyeron sin contratiempos ni distracciones durante 90 minutos, ayudado por la dirección escénica de Bruno Berger-Gorski, que trasladó la acción a la actualidad, eficaz en el movimiento actoral y el uso de proyecciones de carácter pictórico alusivas a la mitología clásica greco-romana.

Juan Francisco Román Rodríguez

 

Hanna Schulte, órgano. Sergio Marrero. Adrián Marrero. Sara Muñoz. Preslav Ganev, violines. Adriana Ilieva. José Alvarado, violas. Janos Ripka. Carlos Rivero, cellos. Ana Marqués, soprano. Julián Henao, tenor. Román Bordón, barítono. Christian Gil Borrelli, contratenor. Jennibel Hernández, soprano. Carla Sampedro, mezzo.

Orquesta International Bach Festival/Beni Csillag.

Bruno Berger-Gorski, director de escena. Carlos Santos, escenografía.

Salas de Cámara y Sinfónica del Auditorio Alfredo Kraus. Teatro Pérez Galdós.

Las Palmas de Gran Canaria

 

Foto: El cierre estuvo encomendado a Acis y Galatea de Haendel.

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