Música clásica desde 1929

 

Críticas seleccionadas de conciertos y otras actividades musicales

 

Crítica / El fenómeno Jaroussky & L’Arpeggiata, triunfo absoluto en el CNDM - por Simón Andueza

Madrid - 28/02/2026

La expectación era máxima en una agradable tarde primaveral prematura en Madrid. La sala sinfónica del Auditorio Nacional de Música había colgado el cartel de ‘localidades agotadas’ desde hacía unos meses. “¿El motivo?”, se preguntarán. Nada más y nada menos que el retorno a la capital española del contratenor Philippe Jaroussky y del ensamble instrumental L’Arpeggiata que dirige desde la tiorba Christina Pluhar.

Este auténtico fenómeno que levanta pasiones fue enmarcado, muy acertadamente, dentro del Ciclo ‘Fronteras’ del Centro Nacional de Difusión Musical (CNDM), puesto que aunque los intérpretes aborden un repertorio eminentemente barroco en su repertorio y los instrumentos empleados sean originales o copias fidedignas de los de su época, la manera con la que interpretan estas músicas se parece en ocasiones más a la de una jam session jazzística que a un criterio historicista como tal, por no mencionar el aspecto afectivo tan cercano al entretenimiento contemporáneo, no exento de humor, con el que todos los músicos afrontan las preciosas músicas que nos ofrecen.

Otro de los aspectos que enmarcan este concierto en ‘Fronteras’ es el empleo de la sonorización del espectáculo. Todos los músicos contaron con su correspondiente amplificación para poder ofrecer un concierto de sonoridad apropiada para la gran sala del Auditorio, puesto que el formato de la velada hubiera sido para un recinto de reducidas dimensiones, puesto que el número total de intérpretes fue de nueve músicos entre instrumentistas y solista vocal. Debemos aplaudir las labores del técnico de sonido que hizo posible una sutil y equilibrada labor nada fácil para que el espectador no apreciara a simple vista dicha amplificación.

El título del programa, Pasacalle de la follie, se corresponde con el nombre del disco que tanto Philippe Jaroussky como L’Arpeggiata grabaran en 2023. El registro puso el foco en deliciosas air de cour francesas del siglo XVII, género permite esa interpretación tan fresca como contemporánea gracias a la sencillez de sus armonías, a la estructura estrófica de sus versos y a la fabulosa creación melódica de sus creadores. Además de esta base programática, el evento nos permitió disfrutar de otras piezas de distintos estilos que ya forman parte de los greatest hits del descomunal éxito musical de estos intérpretes.

Sobre el escenario aparecieron con una clamorosa ovación todos estos talentos que comenzaron desgranando de un modo informal cada composición. Tras una breve introducción instrumental, Philippe Jaroussky comenzó a desplegar su magnetismo tan único como fascinante que le permitió convertirse en, probablemente, el más aclamado contratenor del planeta. El exigente programa contó con su participación vocal solista en casi todas las piezas. El esfuerzo y concentración del contratenor francés sigue siendo admirable, así como el enorme abanico de posibilidades escénicas y expresivas demostradas en escena. Además, todo el concierto lo ejecutó de memoria, con el añadido expresivo de interiorización de cada obra que esto conlleva. No faltaron, además mil y un juegos escénicos, de danza y de teatro, conformando un especial y empático ambiente que hizo que una atiborrada sala sinfónica del Auditorio Nacional disfrutara como raras veces recuerdo. En el apartado vocal, el paso del tiempo se aprecia en la voz de Jaroussky, quien nos deslumbró en su juventud con esa fresca, luminosa y brillante voz, tan única como hipnótica. Hemos de decir que su carisma y su musicalidad siguen en perfectas condiciones, consiguiendo esa magia artística que solo unos pocos pueden transmitir.

En cuanto a los miembros de L’Arpeggiata, debemos nombrar uno a uno a todos sus componentes, puesto que su calidad individual es tan única como magnífica, cualidades que han convertido al ensamble en un referente mundial realmente admirable y único. El cornetista Doron Sherwin es quizás el más icónico de cuantos lo componen. Dueño de una destreza técnica en el cornetto fastuosa, sus improvisaciones en cualquier estilo son todo un ejemplo a seguir. Además, su presencia en el escenario y sus guiños actorales son inolvidables. La violinista Kinga Ujszászi aportó esa excelencia y virtuosismo necesarios para ser el violín de L’Arpeggiata. Fueron espectaculares sus disminuzioni velocísimas y su precioso sonido en la Sonata ‘La Vinciolina’ de Giovanni Antonio Pandolfi Mealli.

Mención aparte merecen los dos intérpretes de instrumentos de cuerda polifónicos que podrían conformar el tradicional bajo continuo de cualquier conjunto barroco al uso. Tanto Dani Espasa al clave como Josep Maria Martí Durán fueron un exuberante torrente inventivo en cuanto al despliegue de arpegios, poseedores de una riqueza sonora de altísima variedad y recursos que confirieron de espectaculares afectos contrastantes a cualquier composición. Dani Espasa mostró, además, su fastuosa cualidad de improvisación en unas cadencias allá barroca que podían desembocar en cualquier tonalidad y estilo.

La violagambista Lixsania Fernández fue el elemento colorista quizás de mayor belleza sonora, manteniendo y aportando esa dulzura de la viola da gamba tan deliciosa y necesaria para esta música francesa. Además, su aporte como mezzosoprano en la primera de las propinas, fue tan sorprendente como fascinante, tanto en el apartado vocal como en el expresivo y teatral, aportando, además una complicidad y empatía total con Jaroussky.

El contrabajista Leonardo Teruggi fue uno de esas piezas tan fundamentales como naturales, que mantuvo el ambiente de conjunto de jazz a la música barroca de un modo excelente. Sus pizzicatos, rotundos y cálidos, eran el verdadero motor del conjunto, a los que se unieron unas excelentes improvisaciones jazzísticas tan imaginativas como virtuosas.

Como colofón a todo este plantel y al múltiple colorido sonoro otorgado por estos músicos, David Mayoral sigue demostrando concierto tras concierto, grabación tras grabación, su maestría en todo tipo de instrumentos de percusión, que confieren a L’Arpeggiata en algo único, evocador e irremediablemente contagioso para con el público.

Quien es el alma máter de todos estos fascinantes músicos y de la concepción del ensamble instrumental y de su única e imitada interpretación, es Christina Pluhar. La creadora de L’Arpeggiata continúa creando y ofreciendo felicidad sonora a todos los melómanos del planeta, sea cuál sea su gusto musical. Ella ha conseguido acercar el repertorio barroco y manierista a miles de personas que ni tan siquiera conocían de su existencia, además de conferir a cada interpretación y a cada grabación de una unicidad tan valiente como excepcional. Junto a su inseparable tiorba que le da ese color único al ensamble, Pluhar es mucho más que una intérprete música. Es la creadora, arreglista y directora de uno de los conjuntos más únicos y necesarios del globo. Gracias por todo, Christina. Permaneceremos atentos a cada proyecto que emprendas.

La atronadora ovación del público consiguió que se ofrecieran dos propinas, Bésame mucho, inolvidable composición de Consuelito Velasco y la Ciaccona di Paradiso e dell'Inferno, pieza anónima escrita en Milán en 1657, que es una de las señas de identidad de L’Arpeggiata.

Simón Andueza

 

Passacalle de la follie

Philippe Jarouusky, contratenor. L’Arpeggiata, Christina Pluhar, tiorba y directora.  

Obras de Antoine Boësset, Gabriel Bataille, Nicola Matteis, Henry du Bailly, Pierre Guédron, Lorenzo Allegri, Étienne Moulinié, Michel Lambert, Giovanni Antonio Pandolfi Mealli, Claudio Monteverdi, Maurizio Cazzati, Ligi Rossi y Henry Purcell.

Concierto extraordinario del Ciclo ‘Fronteras del CNDM.

Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Música, Madrid. 26 de febrero de 2026, 20:00 h.  

 

Foto © Rafa Martín

14
Anterior Crítica / Sólida interpretación historicista - por José Antonio Cantón