Como colofón de los ocho conciertos que han constituido el ciclo de música de cámara de la temporada 2025-2026 del Auditorio de la Diputación de Alicante (ADDA), el Dúo Cassadó, integrado por la pianista Marta Moll y el violonchelista Damián Martínez, con la implementación de la artista audiovisual Martina Ampuero, han ofrecido un programa en el que las músicas de su contenido han servido para reflejar una dimensión estética de los cuatro elementos fuego, tierra, aire y agua, que desde las culturas y saberes antiguos de la humanidad han determinado la materia del universo hasta que fueron desentrañados sus misterios por las disciplinas promovidas por el advenimiento del conocimiento científico surgido en la Edad Moderna. Es desde ahí de donde han partido para aglutinar varias obras de seis compositores que, con el apoyo de unas proyecciones simultáneas a su interpretación, han generado una sensación emocional y artística en el oyente que han complementado las ideas que se pueden tener de sus conceptos y formas de manifestación.
Fue una obra del admirado compositor Arvo Pärt, Für Alina, la que abría el concierto predisponiendo al auditorio a una experiencia auditiva que iba a tener su razón de ser en cada nota del programa, propiciando la escucha de los sonidos de ese yo interior que cada ser humano lleva dentro a través del meditativo estilo tintinnabuli (de campana) que concentradamente expresa esta obra. Su exposición significó un impacto emocional que ambos músicos supieron mantener a lo largo de toda su actuación. Le siguió la obra The Song of Songs que compuso la japonesa Karen Tanaka en 1996, basada en la sustancial poética del Cantar de los cantares del Rey Salomón recogido en La Biblia. Damián Martínez generó una densa y sugestiva atmósfera mezclando el sonido suave y tierno de su instrumento con el sensual color y aroma de un soporte armónico electrónico de fondo de muy elevada magnetización para el oyente.
La actuación continuó con una versión para dúo del quinteto de cuerda On the nature of daylight del compositor británico Max Richter que, desde mediados los años noventa, asumió el minimalismo musical con enorme personalidad creativa. La densa serenidad que destila esta pieza la hizo presente el violonchelista desde una muy cuidada técnica de doble cuerda haciendo una progresión de su discurso con unos acordes envueltos por un planteamiento cíclico que alcanzaron un grado de sugestión realmente significativo. Marta Moll, desde el teclado, logró generar las emociones intensas que pretende el compositor alternando modos tonales con manifiesta carga dramática. La densidad terrena se apreciaba con las palabras en off de Marta Moll.
El agua se hizo presente en la obra Reflets de Lili Boulanger que evoca su fluidez en ascenso a través los arpegios al estilo de Fauré con los que Marta Moll acompañaba al violonchelo, que sustituía a la voz para la que fue escrita originalmente esta obra. Su transitar por los registros agudos del teclado, determinó la suave conclusión de este pequeña pieza llena del mejor estilo francés de entre los siglos XIX y XX. No queriendo dejar éste, el dúo enlazó con una transcripción de Nocturne de la misma compositora, en la que se pudo disfrutar de ese rasgo impresionista que refleja su sutil estructura armónica. Ambas obras crearon un clima de musicalidad muy contrastante con las tres piezas anteriores.
La tercera compositora de la velada fue la norteamericana Florence Price, también con una adaptación de dos de sus obras más interesantes; Adoration y Night. En la primera se pudieron percibir sus sugerentes pinceladas pentatónicas que la pianista realzó dándole a la interpretación junto al violonchelo un particular aire impresionista afroamericano. En la segunda, la melodía expuesta por el violonchelo aparecía flotante en su carácter declamatorio, adoptando un control dinámico que mantenía un ambiente de intimidad y recogimiento. En la adaptación de la obra Opening del también estadounidense Philip Glass, que sirvió para anticipar la conclusión del programa, Damián Martínez extrajo el mejor partido a la sonoridad de su instrumento al transitar con claridad por las luminosas modulaciones abiertas de su desarrollo, contribuyendo la pianista a generar un paradójico simultaneo efecto agitado y a la vez estático que distinguía ese tan particular y definido carácter minimalista de la composición; principal seña de identidad de este gran compositor.
La conclusión del programa estuvo ocupada por dos obras de Arvo Pärt; una de sus páginas más admiradas, Fratres, y Vater unser (Padre Nuestro) como bis, con las que se pudo disfrutar de la excelente conjunción de ambos intérpretes en su especial traducción del arte sonoro del gran compositor de origen estonio, elaborando una expresividad acorde con la intención meta-musical de este programa muy acertadamente implementado por la experiencia artística con los videos de Martina Ampuero, dejando una dimensión estética atractiva y diferente del concepto que de los elementos de la naturaleza culturalmente se tiene, invitando a reconectar con ellos a través de sonidos excelentemente organizados para contrastar con el tiempo convulso que nos ha tocado vivir debido al imparable advenimiento de profundas transformaciones en nuestra existencia.
José Antonio Cantón
Dúo Cassadó & Martina Ampuero (videos)
Damián Martínez (violonchelo) y Marta Moll (piano)
Obras de Arvo Pärt, Karen Tanaka, Max Richter, Lili Boulanger, Florence Price y Philip Glass
Sala de Cámara del Auditorio de la Diputación de Alicante (ADDA), 30-V-2026