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Críticas seleccionadas de conciertos y otras actividades musicales

 

Crítica / Celebrar(nos) con música - por Estrella García López

Madrid - 20/12/2023

Dice el filósofo Josef Pieper que la festividad es, en esencia, la afirmación y celebración física de la existencia (In Tune with the World, 1965). Celebrarnos a nosotras mismas, que estamos aquí y que podemos escucharnos, ya sería motivo suficiente, pero el Centro Superior de Investigación y Promoción de la Música de la Universidad Autónoma de Madrid nos propone festejar la Navidad con una música verdaderamente acogedora.

El 51 Ciclo de Grandes Autores e Intérpretes de la Música organizó el sábado 16 de diciembre en el Auditorio Nacional un concierto navideño en el que participaron los coros juveniles de la Escolanía del Monasterio del Escorial, del CIM Padre Antonio Soler y del Colegio Internacional Maximiliano Kolbe. Contaron también con el Andre Jah Jah Jazz trio.

Villancicos de los de siempre y alguno más desconocido fue lo que sonó en la primera parte del concierto, en la que cada uno de los coros madrileños actuaron por separado. El género del villancico nació en España en el siglo XV y sus principales características son la religiosidad y la polifonía. En la segunda parte del concierto ofrecido por el CSIPM, todos los jóvenes cantantes se unieron al trio de Andre Jah Jah para interpretar la Pequeña Misa Jazz del compositor inglés Bob Chilcott (1955-), una pieza entrañable y muy bien escogida para esta celebración. Dicha obra está inspirada en los cantos del Ordinario de la misa medieval: Kyrie, Gloria, Sanctus, Benedictus y Agnus Dei. La sonoridad, sin embargo, es contemporánea y cercana al jazz, tanto por la armonía, como por los patrones rítmicos y la introducción de instrumentos modernos.

Al inicio, las tres agrupaciones vocales se ubican en el coro del Auditorio, hasta que los niños de la Escolanía del Escorial se levantan, cantando, y bajan ordenadamente al escenario como si sus pasos desencadenasen las voces, cuidadosas y templadas. Interpretaron cuatro piezas, la primera de ellas En belén tocan a fuego, un villancico popular con referencias a los “peces en el río” pero con otra melodía y un acompañamiento de los bajos que fue muy bien articulado. Terminan su intervención con la más conocida White Christmas. Con todo, a pesar de alguna descoordinación de tempo entre las voces, el coro de la Escolanía demuestra su destreza y empaste que no me extrañaría viniese también de su convivencia y apoyo en el Monasterio, además de la entrega de su director José María Abad Bolufer.

Después, escuchamos al coro del Centro Integrado de Música Padre Antonio Soler, dirigido por Silvia Raposo. Las chicas cantaron cinco piezas y fueron acompañadas por piano y cajón en directo, algo que enriqueció la actuación. Con un coro formado enteramente por voces femeninas, a veces es complicado conseguir la profundidad que aportan las voces graves masculinas. Esto se percibió en el concierto, así como algún problema de unidad en el pulso, pero el resultado en conjunto se tradujo en un sonido brillante y con movimiento. Cantaron algunos villancicos como Una pandereta suena o Zumba, zúmbale al pandero, que posiblemente fue el más interesante en cuanto a potencia y discurso.

Por último, cantaron los niños y las niñas del Coro Maximiliano Kolbe, que fue el que interpretó más obras internacionales, como Shedryk, del ucraniano Mikola Leontovich, o Inmanuel, del estadounidense Michael Card. Fueron acompañados al piano por Andre Jah Jah, que tocó con mucha expresividad. En cuanto a las voces, a pesar de que la agrupación contaba con bastantes más integrantes que el resto de coros, el volumen quedó algo bajo y plano. La actuación, no obstante, fue animosa y fue mejorando a lo largo del tiempo, teniendo en cuenta la dificultad del repertorio, y gracias a las indicaciones enfatizadas del director José María Álvarez.

Álvarez dirigió también la Pequeña Misa Jazz de Chilcott, que data de 2017. Esta obra es muy agradable de escuchar. Tanto, que el público se mecía con el swing conseguido por la amplia formación musical. El coro hizo una interpretación limpia de la obra, ejerciendo un buen dominio de los matices de dinámica y una buena comunicación con el director. El trío jazz, con Andre Jah Jah al piano, Pablo Carretero al bajo y Jorge Santana a la batería, demostró su versatilidad en carácter dentro de los códigos del jazz y de la música clásica: esos caminos que se cruzan y dialogan en la misa de Chilcott. En algunos momentos se notó algo de desconexión entre los instrumentos y el coro, pero sí que fuimos testigos de una especie de transfusión de saberes e intuiciones musicales entre todos, de tan diferentes edades.

Así es como el CSIPM de la Universidad Autónoma de Madrid celebra estas fechas tan señaladas que se acercan, induciéndonos en el ambiente de calidez y festividad creado por estos jóvenes talentosos, que deberían celebrarse a ellos mismos por su trabajo.

Estrella García López

 

Coro Escolanía del Monasterio del Escorial

Coro CIM Padre Antonio Soler

Coro Maximiliano Kolbe

Andre Jah Jah trio

Directores: José María Abad Bolufer, Silvia Raposo y José María Álvarez

Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Música (16/12/2023

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