La zarzuela en un acto, adaptada en su libreto, eso sí, Bohemios, fue la apuesta del Proyecto Zarza: “zarzuela por jóvenes y para jóvenes”, ofrecida, tanto para nutridos grupos escolares (en especial), como para el público en general, se representó nuevamente en su sede “natural”, en calidad de nueva producción del Teatro de la Zarzuela y virtual lleno de su aforo. Una visión adaptada, paródica, ciento veintidos años después de su estreno, en el mismo marco histórico que la vio nacer, y prácticamente en las mismas fechas del año de este pase al que asistimos (apenas un mes después).
Una obra exitosa donde las haya, con música de Amadeo Vives y libreto original de Guillermo Perrín y Miguel de Palacios, en versión de Nando López, y con el elenco formado por los abajo citados sobre las tablas (por orden alfabético) y en el foso, bajo la dirección musical de Julio César Picos y la dirección de escena de Nicola Beller Carbone, con escenografía de Carmen Castañón, vestuario de Pier Paolo Álvaro, iluminación de Pedro Chamizo y coreografía de Isabel Vázquez Torres.
La vida de la bohemia que, como bien dice, proclama y reclama el celebre coro: “¡Va cantando libertad!”, sigue siendo un vivo motor, un estimulante acicate para plantear, con auténtica libertad, los conflictos presentes o latentes de la sociedad y sus, confesables o inconfesables, intereses creados, sus crisis generacionales, sus crueldades ocultas, sus tolerancias e intolerancias.
Compacta producción, manteniendo en esta versión, la tensión dramática y, virtud literaria y musical de la pieza, quedando todos sus números musicales perfectamente enmarcados y realizados por proyección vocal, presencia escénica y dicción, con una musicalidad bien trabajada en todos y cada uno de sus roles. Especialmente resueltos, los concertantes y escenas colectivas, por virtud de, tanto los actores-cantantes como los responsables de las diversas facetas arriba mencionadas: las direcciones (que suelen acaparar a menudo todos los parabienes…), las hábiles y fluidas coreografías, iluminación incardinada con sentido en la trama, como la videoescena, y una escenografía en su conjunto que, como detalla el programa de mano, reciclaba con criterios económico y ecológico, alrededor del cincuenta por ciento de los fondos del teatro.
Genial, ese intermedio instrumental, el original o éste adaptado, de Bohemios: — ¡Chapeau por Vives…! y… por descontado, por los músicos de la Joven Orquesta Nacional de España que devuelven a la vida desde un foso entusiasta, esta maravillosa partitura.
En cifras: de alrededor de cuatrocientos aspirantes documentados, a ochenta en prueba presencial, para llegar a estos brillantes dieciséis. Uno de cada cinco por fase del casting, pues. Más de siete mil adolescentes, escolares, han visto, en esta ocasión, esta nueva producción, según se dijo en el coloquio posterior de la matiné de sábado al que asistimos, uno de sus últimos pases programados.
Un impulso firme y decidido para la continuidad de un género, un tesoro musical de valor inapreciable y universal, en nuestro suelo y en todos los suelos allende océanos, políticas y naciones de habla hispana, hecho (una vez más) realidad.
Que cunda y se difunda.
Luis Mazorra Incera
Proyecto Zarza.
Reparto (por orden alfabético):
Lucía Beltrán, Júlia Cervera Marsó, Francisco Cruz, Marta Esteban Ferrera, Alonso Gabarrús, Catalina Geyer, Iria Goti, Belén Herrero, Tony Iniesta, Pablo Martínez Gil, Mario Millán, Enrique Monteoliva, Eduardo Pomares, Laura Pulido Patiño, Yulietta Quevedo y Nacho Zorrilla.
Dirección musical: Julio César Picos. Dirección de escena: Nicola Beller Carbone. Escenografía: Carmen Castañón. Vestuario: Pier Paolo Álvaro. Iluminación: Pedro Chamizo. Coreografía: Isabel Vázquez Torres.
Joven Orquesta Nacional de España (JONDE)
Violín I: Joan López de Soria, María Asensi, Jesús Perogil; violín II: Iván García, Sofía Moya; viola: Laura Torroba; violoncello: Iñigo Peces; contrabajo: Inés Rodríguez; flauta: Marcos Villalobos; oboe: Laura Carles; clarinete: José Muñoz; fagot: Alejandro Morillo; trompa: Patricio Medina; percusión: Manuel Monterrubio; y arpa: Agathe Bagland.
Bohemios de Amadeo Vives. Libreto original de Guillermo Perrín y Miguel de Palacios, en versión de Nando López.
Teatro de la Zarzuela. Madrid.
Foto © Elena del Real