El Ensemble Farrenc ofreció en el ciclo Satélites, ciclo de cámara y polifonía de la Orquesta y Coro Nacionales de España, un grato e interesante concierto. Un programa sustentando en las obras de cinco compositoras, en un camino cronológico de ida y vuelta.
Un conjunto instrumental que toma su nombre precisamente de la última de las autoras románticas hoy en programa, y que estuvo formado por: Elsa Sánchez, violín; Mireya Peñarroja, violonchelo; Ángel Belda, clarinete; y Beatriz González al piano.
Y… ¿Qué mejor forma que romper con la tensión y las prisas madrileñas que escuchar el bello y, bien dispuesto y ofrecido, Nocturno de Lili Boulanger para violín y piano?
De ahí, pasamos a una Nana para violín y violonchelo de Rebecca Clarke que, aunque sólo fuera a tenor del tan característico títular, nos mantuvo en el remanso de aquella reflexiva serenidad.
Ni neu, para clarinete, violín y piano, de Laura Vega, mantuvo, corrigió y aumentó, en cierto modo aquel aura entre relajada y espiritual para añadir un más amplio abanico dinámico y expresivo con carácter cantabile y una detallista realización in situ unida a la irrupción tímbrica del viento, del clarinete. Cambios de tempi y dinámicas para llegar a una eclosión material de sus texturas para luego recoger velas simétrica y brevemente.
El sucinto Aure de Kaija Saariaho en versión para violín y violonchelo, nos devolvía progresivamente al inicio, en este arco cronológico dibujado por el programa, suponiendo, a su vez, su pico estético.
El Trío para clarinete, violonchelo y piano, op. 44, de Louise Farrenc, ya sitos en pleno siglo XIX, nos acercó las clásicas formas instrumentales de cámara románticas.
Un exigente y ambicioso en lo formal, Andante-Allegro moderato dibujó su transparente concertación donde el contrapunto iba trazando líneas con intenso carácter idiomático. Entre tanto se adivinaba quizás, algún pasaje final de homenaje/inspiración beethoveniana.
El Adagio lució el cantabile de los tres protagonistas sobre las tablas, en gustosa realización.
Un rápido Minuetto se presentó Allegro, lleno de optimismo y sentido.
Otro Allegro, está vez como Finale, brillante en lo técnico, cerró la velada “en punta”, dentro del sólido clima camerístico creado especialmente por esta última etapa de un imaginado y eficaz viaje cronológico de ida y vuelta.
Luis Mazorra Incera
Elsa Sánchez, violín; Mireya Peñarroja, violonchelo; Ángel Belda, clarinete; Beatriz González, piano.
Obras de Boulanger, Clarke, Farrenc, Saariaho y Vega.
Satélites-OCNE. Auditorio Nacional de Música. Madrid.
Foto © Rafa Martín