En un momento en el que el panorama de la música clásica continúa estando marcado predominantemente por el legado de los grandes maestros del pasado, hay figuras que se mantienen firmes como voces decididas en favor de la música de nuestro tiempo. Una de las más significativas e influyentes es Konstantin Ishkhanov.
Como presidente del Modern Composers International Music Festival (ModComFest), Konstantin Ishkhanov lleva años comprometido con la creación de plataformas relevantes para los compositores contemporáneos, garantizando que sus voces no solo sean escuchadas, sino también celebradas en los mismos escenarios tradicionalmente reservados a los grandes maestros históricos.
Esta visión encuentra una de sus expresiones más destacadas en la nueva edición de ModComFest, que tendrá lugar en Barcelona del 15 al 23 de septiembre de 2026. Esta edición del festival, dedicada a Max Richter, una de las figuras más influyentes de la música contemporánea, tendrá como escenario el extraordinario marco arquitectónico del histórico Hospital de Sant Pau de Barcelona y presentará una cuidada serie de conciertos que explorarán el singular lenguaje musical de Richter, reconocido por tender puentes entre la tradición clásica, el minimalismo y la estética contemporánea.
«Es muy especial para mí formar parte de la edición de este año del Modern Composers International Festival», afirma Richter. «Festivales como este ofrecen una oportunidad poco habitual de escuchar la música no de forma aislada, sino como parte de una conversación más amplia entre compositores, intérpretes, espacios y públicos. Siempre he sentido que la música alcanza su significado más pleno cuando puede existir en diferentes contextos, y el Modern Composers International Festival refleja esto de una manera maravillosa, ofreciendo un espacio para presentar muchas obras dentro de una única experiencia compartida».
A lo largo del festival, el público podrá sumergirse en un amplio programa que incluirá algunas de las obras más reconocidas del compositor. Desde la introspectiva The Blue Notebooks hasta la profundamente emotiva On the Nature of Daylight, la contemplativa serie Autumn Music y la ambiciosa reinterpretación de Vivaldi en Recomposed: Vivaldi – The Four Seasons, entre otras, el repertorio ofrece un retrato completo de un compositor cuya música trasciende las fronteras entre géneros y conecta directamente con nuestra experiencia contemporánea.
Estas composiciones cobrarán vida gracias a un destacado elenco de músicos internacionales, entre ellos los violinistas Marc Bouchkov (Bélgica), Lir Vaginsky (Israel), Miguel Colom (España) y María Florea (España); los violistas Diemut Poppen (Alemania) y Joaquin Riquelme García (España); los violonchelistas Sebastian Klinger (Alemania) y Alexander Chaushian (Armenia/Reino Unido); los pianistas Giuliano Mazzoccante (Italia) y Sofia Raichenko (Ucrania); el flautista Albert Mora (España), el clarinetista Josep Fuster (España) y la contrabajista Yamila Pedrosa (España), entre otros. Su objetivo no será simplemente interpretar las obras de Richter, sino contribuir a crear un recorrido artístico coherente que invite al público a acercarse a la obra de un compositor vivo de una manera que sigue siendo demasiado poco habitual en la programación de conciertos actual.
Para Konstantin Ishkhanov, este enfoque es deliberado y necesario. El presidente del festival afirma: «El mundo de la música clásica posee un patrimonio extraordinario, pero también debe seguir siendo una forma de arte viva y en constante evolución. Los compositores contemporáneos suelen ocupar un lugar periférico en la programación, en lugar de situarse en el centro. Con ModComFest estamos creando un espacio donde su obra recibe la atención y el respeto que merece. Max Richter es un compositor cuya música conecta profundamente con el público actual, y es un verdadero privilegio dedicar esta edición del festival a su arte».
Konstantin Ishkhanov, presidente de ModComFest
Bajo el liderazgo de Konstantin Ishkhanov, ModComFest se ha convertido en una iniciativa relevante dentro del calendario cultural internacional, con el objetivo de contribuir a reequilibrar el diálogo entre pasado y presente. Al situar a un compositor vivo en el centro de un gran festival, el proyecto desafía los modelos convencionales de programación y reafirma la importancia de la creación contemporánea dentro de la música clásica, partiendo de la convicción de que el futuro de la música clásica no reside únicamente en preservar su historia, sino también en construir activamente su presente.