Como #lecturasdeverano, continuamos con la publicación en abierto de las distintas entrevistas realizadas en la sección “Contrapunto”, publicadas en nuestra revista RITMO en su edición de papel, a personalidades de la cultura, y que solo estaban disponibles en dicho formato.
En esta ocasión publicamos la realizada para la revista de septiembre de 2025 (por Gonzalo Pérez Chamorro).
Director, actor y dramaturgo, Albert Boadella dirige en Teatros del Canal el estreno absoluto de El Orgullo de quererte, una zarzuela contemporánea con música de Javier Carmena, libreto de Felipe Nieto y coreografías de Sara Cano, y con Alondra de la Parra al frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid (ORCAM), motivo inmejorable para darle la bienvenida a nuestro contrapunto de septiembre.
por Gonzalo Pérez Chamorro
¿Recuerda cuál ha sido la última música que ha escuchado?
Fragmentos de la zarzuela El orgullo de quererte, por razones profesionales.
¿Y recuerda cuál pudo ser la primera?
En directo, mi primer recuerdo es la sardana Per tu ploro, de Pep Ventura.
Teatro, cine, pintura, poesía… ¿A qué nivel pondría la música con las demás artes?
La música es el arte más puro dado que va directo a los sentidos.
Qué habría que hacer para que la música fuera pan de cada día…
En cierta medida lo es. El problema es que se trata de música de consumo muy alejada de cualquier concepción artística. O sea, ruido.
¿Cómo suele escuchar música?
En relación con lo grabado trato de estar en disposición para escuchar. No la utilizo nunca para escribir, leer o conducir.
¿Qué ópera (o cualquier obra musical, etc.) le hubiera gustado componer?
Yo siempre apunto a lo más alto. La pasión según San Mateo de Bach.
¿Qué personaje le hubiera gustado cantar o interpretar en el escenario?
A mis años solo puedo aspirar al Don Hilarión de La verbena de la Paloma.
¿Teatro o sala de conciertos favorita?
La Sala Verde del Canal. Una inclinación sentimental.
¿Un instrumento?
El órgano.
¿Y un intérprete?
Natalie Dessay, que ha reunido las dos condiciones de gran actriz y cantante.
¿Un libro de música?
El romancero gitano, de García Lorca.
Por cierto, qué libro o libros tiene abierto ahora en su mesa de lectura…
El código Bach que ha escrito mi hijo violoncelista, Sergi Boadella.
¿Y una película con o sobre música?
Sueño de amor. Una película sobre Franz Liszt que vi en mi adolescencia y me dejó un entrañable recuerdo.
¿Una banda sonora?
Barry Lyndon.
¿Cuál es el gran compositor de música española?
El malogrado Enrique Granados.
¿Una melodía?
El Fandango del Padre Soler.
¿Con qué música le gustaría despedirse de este mundo?
En este caso concreto prefiero el silencio.
¿Un refrán?
“Gorrión que vuela a la cazuela”, que es la versión políticamente correcta de “Maricón el último”.
¿Una ciudad?
Sevilla.
¿Qué nos vamos a encontrar con la zarzuela El Orgullo de quererte?
Una música formidable compuesta en nuestros días y que sigue la tradición de los grandes del género. Todo ello para contar los escarceos amorosos entre tres hombres de Chueca.
¿Hay una especie de idilio entre usted y los Teatros del Canal?
Los vi crecer desde la primera piedra y los inauguré con un show lírico. Desde entonces he dado muchas vueltas, pero siempre acabo allí.
Mirando hacia atrás, ¿es este el Albert Boadella que usted imaginaba?
En absoluto. Me considero un éxito que ha sorprendido a la propia empresa.
¿Qué cree que le sobra a este país? ¿O qué le falta?
Le sobran millones de ciudadanos que viven del dinero público. En cuanto a lo que le falta mejor dejarlo como está (que no está mal), porque corremos el riesgo de empeorarlo.
Háblenos de un trance cultural o musical en su vida que se le haya quedado grabado…
1973, las terrazas de la plaza de Spoletto con la gente levantándose de las mesas y aplaudiendo al paso de la furgoneta de Joglars que había actuado en el festival el día anterior.
Si pudiera retroceder a un momento de la historia de la humanidad, ¿dónde iría Albert Boadella?
Al Renacimiento, pero con la Seguridad Social.
¿Qué cosa le molesta en su vida diaria?
Los pesados que llaman cuando estoy comiendo, sesteando o follando.
Cómo es Albert Boadella, defínase en pocas palabras…
Eso solo lo sabe mi querida Dolors.
Foto © Antonio Heredia