Música clásica desde 1929


Un punto de encuentro de actividades musicales con artistas, instituciones y gestores


Pablo Gómez Ábalos

Una grabación única: Sublime Clavecin roïal

Diciembre 2021

¿Por qué Sublime Clavecin roïal es una grabación única por sus características?

Todos los aspectos de esta grabación, en sí mismos, tienen una característica que la hace única. Indudablemente, la principal es que esta grabación es el primer registro de la única copia mundial moderna del Clavecin roïal. Por tanto, también representa la primera vez que se graban en el Clavecin roïal las 6 Fantasías (1782-1786) pertenecientes a los Kenner und Liebhaber de Carl Philipp Emanuel Bach, obras compuestas en este instrumento. De la misma manera la Sonata WoO 47 n. 2 del joven Ludwig van Beethoven o la Sonata V de Christian Wilhelm Podbielski es la primera vez que suenan en nuestro tiempo en un Clavecin roïal. Por otra parte, con la música de Podbielski, compositor de Königsberg, además se da el caso de que no existía ninguna grabación de alguna  de sus sonatas hasta la fecha. Sin embargo, para mí, personalmente, lo que hace única esta grabación son las propias particularidades sonoras del Clavecin roïal, permitiendo una escucha completamente nueva y muy diferente de la habitual del repertorio para fortepiano del mal llamado periodo clásico.

¿Puede detallarnos…?

El Clavecin roïal ofrece una herramienta flexible y dúctil a la imaginación sonora, llena de riqueza tímbrica y de efectos sonoros espectaculares que estuvieron muy ligados a la composición desde la improvisación, los efectos para captar y cautivar la atención del oyente. Por ello, también está muy ligado al concepto de lo sublime en música. El Clavecin roïal fue un instrumento que abundó en su época en todas las áreas de la cultura germánica y formó parte de una particular y extendida estética sonora en torno a las sonoridades que puso de moda el famoso Pantaleon Hebenstreit desde los inicios del s. XVIII. Así pues, la grabación presenta una escucha que, sin duda, supone un shock en un primer momento (como fue para mí encontrarme las referencias y este instrumento tan enigmático en el museo de Berlín), que cuestiona muchos de los preceptos asentados en torno a la música de fortepiano del último tercio del s. XVIII.

El concierto del primer Clavecin roïal construido en dos siglos fue gracias a una Beca Leonardo…

Bueno, si bien es un proyecto que inicié personalmente en 2011, realmente la Beca Leonardo de 2017 lo que permitió es que fuera un proyecto todavía más ambicioso, incluyendo, no solo la primera copia mundial, sino también la grabación del CD y la publicación de un libro que, desgraciadamente, por una serie de incidentes debidos a la pandemia, está viendo muy retrasada su publicación, prevista para 2021 con la editorial Documenta Universitaria, esperemos que vea la luz, por fin, en 2022. La beca Leonardo ha ayudado mucho en este proyecto y mi esfuerzo por mostrar un instrumento muy importante en su tiempo, que forma parte de la historia del piano, pero está muy alejado del pensamiento común que tenemos en cuanto a la historia y características sonoras del piano, por lo que ha sido obviado. De entrada, es un instrumento multitímbrico que puede realizar hasta 6 mutaciones del sonido a través de rodilleras, imitando un clave resonante (sin apagadores), clave, arpa, laúd, Pantaleon y ¡pianoforte!; así lo presentó su inventor Johann Gottlob Wagner en 1775. Además, los macillos son de madera sin cubrir y los apagadores están desconectados de las cuerdas por defecto, por lo que el sonido base es muy resonante y mágico. Por otra parte, tiene una tapa interior sobre la tabla armónica que permite efectos dinámicos con un ff súbito.

Ha participado durante noviembre en el III Encuentro de investigación de música del siglo XVIII de la UAM. ¿Cómo encuentra la situación de la música antigua en nuestro país?

Aunque resido en Valencia, mi investigación y la construcción del instrumento (por la organóloga Kerstin Schwarz), se ha llevado a cabo a lo largo de casi 10 años en Alemania. Desde Valencia estoy intentando lanzar el interesante mundo de los fortepianos del s. XVIII, tarea nada fácil. Y respecto a la situación de la música antigua en nuestro país, no se puede decir que sea mala; tenemos desde hace décadas importantes referentes a nivel mundial, como Jordi Savall, pero de alguna manera, a nivel institucional, funciona de manera dispar y en islas a las que a veces es difícil acceder o proponer proyectos performativos. Por ejemplo, los pianos históricos suelen resultar difíciles de situar en conciertos o festivales, más dedicados a repertorios hasta la primera mitad del s. XVIII o anteriores. Los fortepianistas somos los modernos de los antiguos y eso dificulta en España mover estos conciertos, a lo que se suma la poca visibilidad y escasa existencia de colecciones de instrumentos originales en condiciones, con honrosas excepciones como el Museu de la Música de Barcelona.  En Europa hay una mayor tradición y se mira la música antigua con instrumentos de época con una mayor amplitud, que alcanza sin problema todo el s. XIX, por lo que es más fácil formar grupos y encontrar orquestas que abarquen diferentes repertorios históricos.

¿Nos puede hablar de proyectos presentes y a medio plazo, o planes para este 2022?

Los planes para 2022 son, principalmente, comenzar a mover en concierto el Clavecin roïal, ya que la pandemia ha supuesto un freno enorme a su presentación. Entre los proyectos presentados está una propuesta (aún por confirmar) para la interpretación del Doble Concierto para clave y pianoforte de C.P.E. Bach, un Concierto que compuso en su último año de vida, teniendo como pianoforte su Clavecin roïal construido por Friederici. También, entre los proyectos que tengo en mente, está realizar una grabación con música en torno al concepto de patético y abordar las 12 Sonatas de Podbielski.

por Gonzalo Pérez Chamorro

www.esmarmusic.com/dvteam/pablo-gomez

https://sublimeclavecinroyal.hearnow.com

www.redleonardo.es/beneficiario/pablo-gomez-abalos

Foto: “Lo que hace única esta grabación son las propias particularidades sonoras del Clavecin roïal, permitiendo una escucha completamente nueva y muy diferente de la habitual del repertorio para fortepiano del mal llamado periodo clásico”, indica Pablo Gómez Ábalos, en la imagen tocando en el Clavecin roïal.
Crédito: Laia Martín

 

411
Anterior Doble estreno en la Greek National Opera
Siguiente Niños Cantores de San Florián