Música clásica desde 1929


Un punto de encuentro de actividades musicales con artistas, instituciones y gestores


Esther Ciudad, organista

Creando, construyendo, ideando, imaginando

Julio 2019

Esther Ciudad es una mujer luchadora y pionera, la primera y única mujer organista de La Seo de Zaragoza. Nacida en Ejea de los Caballeros, una de las localidades con mayor tradición musical de Aragón, sus actuaciones se reparten por medio mundo llevando su arte y su creatividad a quien quiera escucharla.

Parece que uno cuando habla de órgano en nuestro país se circunscribe a un círculo limitado de actores. ¿Echa de menos un ambiente más europeizado para la música en España?

Si hablamos de órgano por supuesto. Sin embargo, el trabajo de las nuevas generaciones está elevando el nivel artístico y ético del sector. Podemos ver proyectos como Bach Vermut (del CNDM, en el Auditorio Nacional), que está edificando una nueva conciencia del arte de tocar el órgano, o como el Ciclo de Santa Engracia de Zaragoza que ha revolucionado el público de la ciudad (en cada concierto el número de asistentes pasa el millar; la cuidada selección del repertorio y la profesionalidad en la producción, junto a la generosidad de la parroquia, son los factores que podemos destacar). También el Ciclo de Música para Órgano de Navarra está creando nuevas expectativas y enalteciendo el prestigio de nuestra profesión… En fin, podría enumerar muchos otros ejemplos de ciclos bien gestionados que trabajan en este sentido. Este último, el de Navarra, dirigido por José Luis Echechipía, es un modelo de gestión cultural en el territorio, un proyecto que fusiona la música de órgano con aspectos tan naturales como la gastronomía, el arte local o la reivindicación de la función natural del instrumento dentro de la sociedad. En definitiva, son proyectos culturales que preservan y trabajan por la identidad cultural de un pueblo.

¿De qué manera tener tantas actividades fuera de nuestro país le ayuda a compensar la visión localista?

Solo el hecho de viajar ya es una suerte, es un tránsito para abrir la mente a nuevas formas de trabajo y de relaciones sociales. Estoy en contacto directo trabajando colaboraciones con Pieter Van Dijck en Holanda. Me gusta aprender de mis colegas, trabajar con gente que me supere en una u otra faceta. Estas conexiones me hacen vibrar, despiertan nuevas formas de pensamiento, me ayudan a crear en mi contexto habitual. Son experiencias que me ayudan a salir de mi espacio de confort.

Hablando de actividades, este verano tiene usted bastantes compromisos…

Sí, afortunadamente. Una de las citas más destacadas será el concierto con el que se inaugura el Festival del Camino de Santiago con Luis Calvo al frente de la programación. Estrenaremos una obra por encargo del Festival para la celebración del V Centenario de Magallanes: Órgano y Neopercusión bajo la dirección de Juanjo Guillem. Hermes Luaces (el compositor) ha llevado a la partitura melodías populares del siglo XVI y ha realizado un trabajo de fusión muy interesante. Esta propuesta musical pretende ser una exégesis del viaje de Magallanes. El órgano se presenta como el elemento transformador, el sonido divino, mientras que los set de percusión describen la esencia del alma pura del individuo. La paráfrasis musical propuesta por Luaces está sustentada sobre elementos y melodías de la música polifónica de Mateo Flecha, o Mille Regretz de Josquin des Prez.

Háblenos de sus inicios, ¿qué influencias considera usted imprescindibles en su vida que le han traído al momento actual?

Muchas, la verdad... Sería injusto hablar de una sola influencia. Todas y cada una de las personas, colegas o maestros que he tenido han sido importantes. Mi familia, mi marido y mis hijos han sido mi sustento y apoyo emocional. Grandes intérpretes como Pieter Van Dijck, a quien he mencionado antes, o Montserrat Torrent han sido sin duda grandes maestros que me han dejado una huella imborrable. El periodo del Máster en Musicología de la Universidad de la Rioja (con un elenco de profesores extraordinario) me ha permitido trabajar cuatro meses en el Auditorio de Zaragoza como observadora de excepción. Juanjo Guillem también ha sido una explosión en mi vida artística, su energía, su vitalidad y su creatividad han despertado una nueva manera de enfrentarme a la performance en el concierto.

Aparte de esa incesante actividad concertística, es usted gestora cultural y lleva años desarrollando interesantes ciclos y proyectos educativos en Aragón. ¿Qué le aporta esta tarea más de gestión y cómo se compagina con la faceta de instrumentista?

Me apasiona crear, construir, idear, imaginar. Ambas, gestión e interpretación, son en mi caso tareas complementarias. Dentro del currículo de las enseñanzas de música está explícito el desarrollo de la competencia de la creatividad. Hoy en día no podemos realizar un concierto o un proyecto con las propuestas de hace solo cinco años. El público ha adquirido más experiencia a través de las nuevas formas de escucha y de las constantes propuestas innovadoras; esto nos sitúa a los gestores de conciertos en una situación compleja pero estimulante. Un aspecto fundamental para el buen desarrollo de los proyectos es sin duda las aportaciones económicas y la buena financiación, pero lo que conduce al éxito es la responsabilidad y la creatividad en el proceso, con el único objetivo de mejorar nuestra sociedad. Esta es mi auténtica pasión.

¿Qué papel juega la creatividad en su vida?

Es mi modo de vida.

¿Para cuándo un disco solista de Esther Ciudad?

Próximamente, espero que pronto estemos trabajando en este proyecto.

Si pudiera pedir un deseo…

¡Ya lo tengo!

www.facebook.com/esther.ciudadcaudevilla

http://asociacionpablonassarre.es/

por Blanca Gallego

Foto: Entre los múltiples compromisos de Esther Ciudad, este verano tocará en el concierto inaugural del Festival del Camino de Santiago.
Crédito: Javier Cebollada

 

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