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Domenico Masiello

Miniatures, escuchar y dialogar con nuestro tiempo

Octubre 2026

Mantenemos este encuentro con el violinista italiano Domenico Masiello, que ha publicado el álbum “Miniatures - Short Stories for Violin and Piano”.

 

¿Cómo nace la idea de este álbum, “Miniatures - Short Stories for Violin and Piano”?

“Miniatures” nace de la necesidad de dar espacio a la forma breve para violín y piano. Con la pianista Sofia Proietti, con quien he compartido este proyecto, interpretamos a menudo muchas de estas piezas como bis en nuestros recitales, comprobando cada vez su capacidad para establecer una relación inmediata con el público. De ahí surgió la idea de reunirlas en un proyecto discográfico, que encontró en Sheva Collection el sello con el que hacerlo realidad, como una sucesión de pequeños cuadros musicales. El repertorio recorre épocas y lenguajes diferentes: desde Kreisler, Ravel, Lalo y Fauré hasta la tradición italiana de Busoni, Respighi y Verdi, llegando a la música contemporánea de Emanuele Stracchi. El hilo conductor es la capacidad de la miniatura para condensar un mundo expresivo en pocos minutos. De ahí nace también el subtítulo “Short Stories”. Ha sido muy valiosa la contribución de la profesora Silvia Paparelli, docente de Historia de la Música e investigadora, que ha acompañado cada composición con un breve relato inspirado en la música. A través de su escritura, cada pieza adquiere una dimensión narrativa de imágenes y sugerencias que dialogan con la escucha. De este modo, el booklet se convierte en parte integrante del proyecto, prolongando mediante la palabra y el relato las pequeñas historias confiadas a la música. A ella va nuestro más sincero agradecimiento por haber sabido interpretar y traducir en palabras el espíritu que queríamos dar a “Miniatures”.

En el álbum encontramos también obras de Emanuele Stracchi, incluidas algunas primeras grabaciones mundiales…

Con Emanuele nos conocimos formando parte del jurado de un concurso. De aquel encuentro nacieron una amistad y un continuo intercambio de ideas musicales. En el disco aparecen dos obras originales suyas: Love Theme, que me impresionó por su fuerza expresiva, su carácter casi cinematográfico y ese toque melódico profundamente italiano, y Morphos, un encargo escrito para Sofia y para mí, de lenguaje minimalista y atento a las posibilidades tímbricas del violín. Está también su transcripción de Il tramonto de Verdi, una página a la que estoy muy unido.

Como violinista, usted ha mantenido un vínculo muy estrecho con Félix Ayo…

Félix Ayo fue una figura histórica de la escuela violinística italiana y europea. La belleza del sonido y la musicalidad eran centrales en su enseñanza, junto con la precisión técnica y el cuidado interpretativo. Tuve la fortuna de estudiar desde muy joven con uno de sus alumnos directos, el maestro Carmelo Andriani, que me introdujo en su escuela. Posteriormente asistí a numerosas masterclass de Ayo y todavía hoy utilizo sus indicaciones sobre el repertorio violinístico. De él aprendí sobre todo la tenacidad y la necesidad de poner amor en cada nota. Conservo también las palabras que escribió sobre mí, reconociéndome “una técnica brillante y un bello sonido”, además de musicalidad y buen gusto: un juicio que llevo conmigo como una responsabilidad, antes incluso que como un cumplido.

¿En qué momento de su trayectoria artística se encuentra hoy Domenico Masiello?

Si me preguntaran quién soy hoy, diría que, en el fondo, soy el mismo músico de hace algunos años: enamorado de la música, curioso y deseoso de descubrir. Sigo buscando nuevos repertorios, páginas menos conocidas y maneras diferentes de contar y compartir la música con públicos diversos. Creo que la curiosidad es fundamental: cuando dejamos de buscar, de interrogarnos y de maravillarnos ante una página musical, perdemos algo esencial.

¿Y qué le depara esta nueva temporada 2026/27 entre conciertos, proyectos artísticos y actividad pedagógica?

Junto a mi actividad artística, soy profesor en el Conservatorio “Giulio Briccialdi” de Terni, una parte de mi trabajo que amo especialmente. Enseñar significa compartir lo que he aprendido y seguir interrogándome sobre cómo transmitir la música. A la docencia añado la organización de un ciclo de música de cámara que involucra a estudiantes y profesores. El próximo año continuará también mi actividad concertística, con proyectos sobre todo en el sur de Italia, territorio en el que nací y al que estoy profundamente ligado. Intento mantener unidas las dimensiones de intérprete y docente, que creo que se alimentan mutuamente.

Volviendo a “Miniatures”, ¿puede la brevedad ser una aliada para los nuevos oyentes?

Absolutamente sí. Vivimos en una época rica en estímulos y también nuestra forma de escuchar ha cambiado. “Miniatures” no nace con la pretensión de adaptarse a este fenómeno ni de corregirlo, sino con el deseo de proponer una experiencia de escucha capaz de dialogar con nuestro tiempo. La forma breve posee una fuerza extraordinaria: en pocos minutos puede crear una atmósfera, contar una emoción y dejar una imagen, sin renunciar a la profundidad del lenguaje musical. Creo, por tanto, que puede ser también una puerta de entrada para quien se acerca hoy a la música clásica, invitándolo después a descubrir mundos más amplios. En el fondo, esta es precisamente la idea que recorre todo nuestro disco: no es la duración de una historia lo que determina su intensidad, sino aquello que consigue dejar en quien la escucha.

por Blanca Gallego

 

Foto: El violinista italiano Domenico Masiello.

 

https://domenicomasiello.com

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