Regresa a nuestras páginas el director Alejandro Muñoz (portada en febrero de este año), que nos revela la intensa nueva temporada 2026/27 que le espera.
En esta nueva temporada dirigirá a tres de las principales orquestas andaluzas, ¿nos amplía estas colaboraciones?
Es una satisfacción regresar al podio de tres orquestas con las que mantengo una relación artística muy enriquecedora: la Orquesta de Córdoba, la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y la Orquesta Filarmónica de Málaga. Son formaciones con una identidad sonora muy definida y un nivel artístico extraordinario, por lo que volver a trabajar con ellas siempre representa un estímulo. La temporada comienza con dos proyectos junto a la Orquesta de Córdoba. El primero será una gira provincial con la violinista Hoang Linh Chi y, posteriormente, dirigiré la producción de Marina, de Arrieta. En noviembre regresaré por tercera temporada consecutiva a la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla para interpretar Sheherazade, de Rimsky-Korsakov, junto a la actriz Ana Hernández. Más adelante, en marzo, volveré a la Orquesta Filarmónica de Málaga con un programa que reúne las Danzas fantásticas de Turina, la Suite Karelia y la Séptima Sinfonía de Sibelius, además del estreno del Concierto para violín y orquesta de Ernesto Aurignac, con Jesús Reina como solista. Son programas muy diferentes entre sí que reflejan precisamente la riqueza y la variedad del repertorio que tengo la oportunidad de abordar esta temporada.
Uno de los proyectos más inmediatos, como dice, será en octubre con la representación de Marina, junto a la Orquesta de Córdoba y el Coro de Ópera de Córdoba en el Gran Teatro...
Así es. Se trata de una producción muy especial porque coincide con el 40 aniversario del Coro de Ópera de Córdoba, una institución que ha desempeñado un papel fundamental en la vida musical de la ciudad. El reparto reúne a intérpretes como Alba Chantar, Santiago Vidal, Alonso Cano y Julio Nomdedeu, con dirección escénica de Juan Carlos Villanueva, por lo que se dan todos los ingredientes para ofrecer una producción de gran nivel. Córdoba posee una larga tradición lírica y creo que es importante seguir acercando este repertorio al público. Marina ocupa un lugar singular dentro de nuestro patrimonio musical. Aunque nació como zarzuela, su posterior transformación en ópera y la evidente influencia del bel canto italiano la convierten en una obra de enorme atractivo, tanto desde el punto de vista musical como dramático. Poder contribuir a su difusión es siempre una responsabilidad y un privilegio. Además, este proyecto se enmarca en una línea de trabajo a la que he dedicado una atención especial en los últimos años, recuperando y poniendo en valor el repertorio lírico español con la convicción de que merece una presencia mucho mayor en nuestras programaciones.
También aborda nuevos proyectos y compromisos internacionales...
Sí, y es una faceta de mi actividad que considero especialmente enriquecedora. Este año viajaré a Francia para dirigir la Orchestre Symphonique Canet Roussillon Méditerranée junto al violonchelista François Ragot y poco después viajaré a Argentina para ponerme al frente de la Orquesta Filarmónica de Río Negro. Resulta muy motivador trabajar con orquestas de diferentes países porque cada una posee una tradición, una manera de entender el sonido y una personalidad propia. Ese intercambio artístico acaba repercutiendo también en el crecimiento de uno mismo como músico.
Mantiene su relación estable con la Camerata Gala, ¿cómo se presenta esta nueva temporada?
La Camerata Gala - Fundación Antonio Gala continúa siendo uno de los proyectos más importantes de mi actividad artística. Después de celebrar recientemente su vigésimo aniversario, afrontamos una temporada especialmente intensa con numerosos compromisos, entre ellos el concierto conmemorativo del cincuenta aniversario del Teatro de la Axerquía de Córdoba y nuestra participación en distintos ciclos y festivales junto a artistas como Asier Polo, Javier Comesaña o Antonio García Egea. Paralelamente, estamos preparando un nuevo proyecto discográfico para Ibs Classical junto al violinista Miguel Colom. La grabación de un disco siempre supone una oportunidad para dejar constancia de un trabajo desarrollado durante mucho tiempo y requiere un nivel de preparación y de exigencia artística muy alto. Es un proceso diferente al concierto, pero igualmente apasionante. La Camerata es, además, un espacio donde podemos desarrollar proyectos con una identidad propia y abordar repertorios muy diversos, manteniendo siempre un compromiso firme con la excelencia artística y con la búsqueda de propuestas que aporten algo nuevo al público.
Cada nueva temporada parece ampliar su radio de acción, nacional e internacional, ¿hay algo que Alejandro Muñoz espere con especial ilusión que aún no se haya producido?
Creo que la carrera de un director nunca puede entenderse como una meta alcanzada, sino como un camino de aprendizaje continuo. Cada nueva orquesta, cada programa y cada repertorio plantean desafíos distintos y te hacen seguir creciendo. Me siento muy afortunado por la confianza que depositan en mí las orquestas con las que colaboro habitualmente y por las nuevas invitaciones que siguen llegando. España cuenta con orquestas y músicos de un nivel extraordinario, me encantaría conocer nuevas formaciones y continuar, por supuesto, colaborando con las que lo hago habitualmente. Al mismo tiempo, confío en seguir ampliando mi actividad internacional y compartiendo diferentes maneras de entender la música. Mi principal objetivo continúa siendo construir proyectos musicales sólidos y ofrecer al público interpretaciones honestas y comprometidas con la partitura.
por Lucas Quirós
https://alejandro-munoz.com
Foto: El director Alejandro Muñoz presenta una nueva temporada repleta de colaboraciones y producciones. © Ino Navarro