Música clásica desde 1929

Discos recomendados de Ritmo

En esta sección encontrará los 10 discos que la revista RITMO recomienda cada mes, clasificados por meses y por su orden de recomendación del 1 al 10. Se archivan los recomendados desde junio 2011, para ver anteriores ir a "Ritmo Histórico".
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Ritmo Octubre 2020 - Núm.

LACHENMANN

Vol. 1: Accanto; Vol. 2: Air; Vol. 3: Schwankungen am Rand; Vol. 4: Les Consolations; Vol. 5: Double (Grido II), Klangschatten; Vol. 6: Tanzsuite mit Deutschlandlied; Vol. 7: Kontrakadenz, Schreiben.
Varias orquestas y directores. Wibke Pöpel, realizadora.
Breitkopf & Härtel BHM7811-7817 ( 7 DVD)



La crítica

PERSPECTIVAS LACHENMANN

La admirable intransigencia que ha dominado la actitud compositiva de Helmut Lachenmann hace que, a pesar de que el compositor alemán cumpla en este 2020 la venerable edad de 85 años, su obra siga manteniendo una dimensión insurgente que impide, a pesar de su pleno reconocimiento como uno de los autores fundamentales del panorama contemporáneo, una sencilla asimilación de su música. La incomodidad que ésta sigue provocando no es sino una evidente señal de la incuestionable entidad de unas partituras que están impelidas, precisamente, por la resuelta voluntad de Lachenmann de oponerse tanto a las reglas y códigos instituidos como a los hábitos en los que se asienta la escucha y recepción de la obra musical. Eso explica los escándalos que los estrenos de sus obras provocaron, no sólo en escenarios más conservadores, sino incluso en el seno de los festivales de vanguardia, como el de Donaueschingen. Pocos autores como él han indagado con un rigor y una insistencia mayores en la ampliación de las sonoridades habituales asociadas a los instrumentos tradicionales, en la expansión de los límites de la escucha o en el propio estatuto del sonido, al que Lachenmann intenta extraer de las determinaciones, expectativas y parámetros impuestos por la estética occidental, para conducirlo a un estadio de acontecimiento acústico, en su plena materialidad, con todo el potencial expresivo y psíquico que esta subversiva entidad sonora pueda provocar.

Ello hace aún más extraordinario y necesario el presente proyecto, llevado a cabo por parte de su editorial, Breitkopf & Härtel, en colaboración con diversas instituciones, y que comprende un conjunto de registros audiovisuales dedicados a algunas de las principales partituras orquestales de Lachenmann. A lo largo de un periodo de dos años, la realizadora Wibke Pöpel recogió los conciertos que, en distintas ciudades europeas, se consagraron a las obras de Lachenmann, pero asimismo grabó los ensayos en los que orquestas y directores, asesorados por el propio autor, preparaban la ejecución de las mismas. De este modo, cada uno de los volúmenes se articula en diversos apartados que recogen fragmentos de los ensayos, tanto generales como de las distintas secciones instrumentales, la interpretación íntegra de la partitura y, finalmente, un comentario del compositor donde examina los aspectos más relevantes de su lenguaje. No es exagerado afirmar que el resultado se presenta como una de las iniciativas más ambiciosas, notables e iluminadoras sobre la creación musical contemporánea.

Singulares sonoridades

Si ya la exégesis y el proceso de preparación de una partitura guiados por el propio autor suponen un excepcional modo de acceso o, por emplear el título genérico de la serie, de perspectiva, sobre un universo estético, el valor documental se incrementa aún más en el caso de una creación como la de Lachenmann, donde las singulares sonoridades reclaman unos inéditos modos y gestos de ejecución instrumentales que son transcritos mediante lo que constituye una radical reinvención de la notación y de la grafía. Éstas son reformuladas para dar cuenta de esas singularidades acústicas dispuestas más allá de la clásica jerarquía de altura, duración, intensidad o timbre. Tales requerimientos suponen, simultáneamente, un reto para el autor y para el intérprete, como se desprende del visionado de unos ensayos donde Lachenmann explica con enorme claridad y un eminente sentido práctico la adecuada realización de las diversas técnicas exigidas por sus composiciones. A menudo él mismo las interpreta con los propios instrumentos, indicando asimismo, a modo de contraejemplo, los modos incorrectos de ejecutarlos. Con encomiable voluntad pedagógica, se indican en los documentales los compases concretos y las soluciones gráficas de las técnicas utilizadas y se insertan los mismos pasajes, ya integrados en el contexto de la formación orquestal al completo.

No hay mejor modo de percibir lo que Lachenmann denominó, para referirse a sus propuestas, como “musique concrète instrumentale”. Con esos términos el compositor se refiere a unos “acontecimientos sonoros elegidos y organizados de modo que la forma en que son generados es tan importante, al menos, como las propias cualidades acústicas resultantes”. La materialidad y la energía que se condensan en el sonido son indisociables de las de la acción física que lo genera. De ahí que el compositor manifieste en estos documentales que la ejecución orquestal es una suerte de situación donde la observación y la escucha son complementarias. La música de Lachenmann, sin embargo, no cae en ningún momento ni en un mero repertorio de efectos tímbricos ni en el puro gesto perfomativo o teatral, al modo que cierta tradición vanguardista, a menudo con un sentido iconoclasta, desarrolló. Su presencia sonora se mueve entre el impulso extremado y una gran sutileza, con unos contornos siempre estremecidos, como si la materia que Lachenmann explora con un inextinguible e inclemente cuestionamiento de toda solución convencional, estuviera muy próxima a la condición de una herida y vibrara con las huellas de la violencia ejercida sobre ella, al haber sido relegada tradicionalmente a las categorías del ruido o del silencio. Es ese estremecimiento de lo excluido lo que proporciona a la música de Lachenmann una especial, intensa y rotunda expresividad, alejada de cualquier efusividad romántica o expresionista, pero dotada de un impacto emocional enormemente poderoso.

Esa misma condición, la de unos sonidos oprimidos por los cánones y categorías de la tradición o por un determinado hábito perceptivo, es la que explica el contenido político que la música de Lachenmann posee y que, deliberadamente alejado de una referencia explícita, se condensa tanto en la facultad que tiene de resistirse ante cualquier intento de ser consumida a modo de un producto cultural, como en su capacidad crítica para revelar las tensiones que atraviesan el espacio social. La diversidad estructural de cada una de las distintas partituras es consecuencia de un pensamiento que podría calificarse de dialéctico, en el que la inventiva formal rehúye cualquier sistema o principio predeterminado y se enfrenta, en su desarrollo, a sus propia crítica y a las fricciones que emergen de ella. En las sirenas y las alarmas interrumpidas, la fusta que hace vibrar el aire o en los sonidos sofocados de una partitura como Air reverbera el contexto de las luchas antiautoritarias y estudiantiles, así como de su feroz represión, que tuvieron lugar en Alemania a finales de la década de 1960. 

En Accanto, para clarinete y orquesta, la protesta contra la conversión del concierto mozartiano en inane fetiche se manifiesta en un implacable devenir sonoro como modo de recuperar el potencial del modelo clásico. El desintegrado himno alemán subsumido en Tanzsuite mit Deutschlandlied, para cuarteto de cuerda amplificado y orquesta, supone un cuestionamiento de la identidad nacional y una reflexión implícita sobre la manipulación de un legado cultural.

Siete volúmenes

En los siete volúmenes de los que consta la edición se ofrece una amplia visión de la trayectoria creativa de Lachenmann a lo largo de las cuatro décadas que se extienden desde partituras como Air hasta Schreiben y Double, ya escritas en los primeros años del siglo XXI. Entre los intérpretes se encuentran los principales valedores de la música del autor, lo que equivale a nombrar a algunos de los más destacados difusores del repertorio contemporáneo, como el Cuarteto Arditti, los directores Sylvain Cambreling, Arturo Tamayo, Brad Lubman o Lothar Zagrosek, y agrupaciones orquestales que comprenden conjuntos especializados como el Ensemble Modern o la Orquesta de la SWR y agrupaciones de estudiantes, como la Musikene de San Sebastián. Si ya el privilegio del componente audiovisual dota de un estatuto peculiar a estas versiones, los resultados interpretativos son además siempre ejemplares, y en ocasiones pueden considerarse como referenciales. Los DVD cuentan con versiones en alemán e inglés.

David Cortés Santamarta

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