Atsushi Sakai, Christophe Rousset.
Aparte AP394 (CD)
Sin exagerar, deben de existir bastantes más de 100 registros discográficos de estas Sonatas, contabilizando también versiones menos ortodoxas para cello y piano y sin tener en cuenta la infinidad de interpretaciones en audiciones o conciertos que no están registradas y de las que, sin la menor duda, tiene que haber más de una increíblemente buena y bachiana.
Así visto, alguno pensará que Sakai y Rousset tienen complicado aportar algo nuevo y diferente. Francamente, dudo que lo pretendan y tampoco creo que lo consigan, pero aun así recomiendo encarecidamente la escucha del disco. Porque innovar no es siempre necesario y porque por encima de aportar un toque diferenciador está el hacer las cosas bien, argumento en que este disco brilla con luz cegadora.
A mí me parece que los fraseos son una maravilla, que la articulación es la justa, que los tempi son perfectos y la transparencia de contrapunto y diálogos es insuperable, derrochando musicalidad en cada nota y una gama de afectos rica y extraordinariamente cuidada, donde no falta el carácter exuberante brandemburgués, la imaginación virtuosa de las partitas, o la gravedad y consistencia de las Goldberg, como tampoco falta la profundidad de las Cantatas, incluso ni su fervor, que aquí aparece con traje de devoción instrumental bachiana.
Ya saben que, a condición de dar las notas en su sitio, Bach siempre suena bien y que no existe un Bach único. Pero es que el de este dúo es particularmente puro, particularmente Bach. Una delicia.
Álvaro de Dios