Cuarteto Quiroga.
Cobra Records COBRA0101 (CD)
No existen tópicos ni exageraciones ante los tres Cuartetos de cuerda de Juan Crisóstomo Arriaga (1806-1826). Tópico y exagerado resulta denominarlo "Mozart español", ya que su catálogo quedó menos desarrollado que el del salzburgués al terminar la adolescencia. Pero es objetivamente justo calificar de magistrales estas tres piezas, compuestas con dieciséis añitos y las únicas que el autor vio publicadas antes de que la tuberculosis se lo llevase. Arriaga recoge todas las características de la primera oleada romántica, la de Schubert o lord Byron (de Beethoven mejor no hablamos, que merece su propio apartado); en esta, el clasicismo se mantiene lo que puede mientras es (sanamente) derruido por el aliento nuevo.
Escuchando estos pentagramas, no extraña la admiración que el joven vasco despertó entre sus maestros de París: motivos imprevisibles (de largo desarrollo o casi puntillistas), replanteamiento estructural, variaciones y contrapuntos maleados desde el juego, exigencia interpretativa e incluso descriptivismo de lo más sugerente. A esto se une la derrota de la jerarquía instrumental, repartiendo con equidad el protagonismo entre todo el cuarteto (la viola llega incluso a alzarse por encima del segundo violín).
El Quiroga se enfrenta a estas joyas y el encuentro con Arriaga resulta un éxito, ya que estos músicos enormes aportan vehemencia, frescura, imaginación y, de regalo, una coordinación entre ellos milagrosa. Una interpretación extraordinaria para un corpus magistral.
Juan Gómez Espinosa