London Symphony Orchestra, Columbia Jazz Band. Berlin RSO, Buffalo Philharmonic, English Chamber Orchestra, The Philharmonia Orchestra, Los Angeles Philharmonic, Concertgebouw Orchestra, Symphonieorchester des Bayerischen Rundfunks, Utah Symphony Orchestra, Chicago Symphony Orchestra, Orchestra of St. Luke’s, San Francisco Symphony Orchestra, Berliner Philharmoniker / Michael Tilson Thomas.
Sony Classical 19802819932 (80 CD)
In Memoriam Tilson Thomas
El acorde en fortissimo con el que concluye la Sexta de Mahler, epitafio demoledor que sella la larga y titánica lucha del cuarto movimiento, suele provocar en la mayoría de los directores un movimiento desesperado con los brazos muy abiertos, técnica que los aficionados reconocerán y que se podría denominar “Moisés abriendo las aguas”. El recientemente fallecido Michael Tilson Thomas (1944-2026) optaba en ese momento, en cambio, por una gestualidad muy contenida. El pianista, compositor y grandísimo director californiano, hijo de inmigrantes judíos rusos, decía que al hacerlo de ese modo lograba el efecto demoledor y de absoluta sorpresa que busca la partitura. Esa expresividad serena, sin aspavientos ni ademanes de cara a la galería, esa sinceridad interpretativa, alejada del cliché y de la pura exhibición, puede resumir la carrera de MTT.
El muy invasivo glioblastoma multiforme (tumor cerebral maligno primario) se llevó a Michael Tilson Thomas (para nosotros y para muchos MTT) el 22 de abril de este 2026. Nos queda el recuerdo, la ingente cantidad de grabaciones que nos dejó como director y pianista y, en tercer lugar, un catálogo de composiciones tan estimulante como poco difundido (los interesados pueden leer la reseña que dediqué a Grace, la magnífica edición de Pentatone consagrada a las obras de MTT, formada por un libro con 4 CD y recomendada en RITMO en diciembre de 2024).
Entre las colecciones discográficas más gozosas de los últimos años se encuentra Michael Tilson Thomas: The Complete Columbia, Sony & RCA Recordings, una caja con 80 CD que se comercializó precisamente en diciembre de 2024. Reúne las grabaciones que llevó a cabo MTT entre 1973 y 2005 para el gigante estadounidense RCA/Columbia, luego adquirido por Sony.
Durante su última etapa discográfica, MTT firmó uno de los ciclos modernos más esplendorosos y recomendables de Gustav Mahler (The Mahler Project Complete CD Box Set), muy bien grabado en SACD entre 2001-2009 y ofrecido a través del sello discográfico de la propia San Francisco Symphony (SFS), pero antes de que llegara esa referencia, un joven MTT se presentó como mahleriano con una fantástica Tercera (LSO, 1987). Una década después, MTT sacó un disco doble con la Séptima (LSO, 1997), además de una elogiable Das Klagende Lied del año anterior (SFS, 1996), lo que provocó que la crítica se preguntara por qué MTT no se lanzaba a por el ciclo completo. En lo que sería una constante de MTT como director, la respuesta (con Mahler o con el compositor con quien MTT se cruzara) fue siempre la misma: él sentía que el momento no había llegado, que debía madurar las obras.
Eso explica que por qué Thomashefsky, verdadero apellido ucraniano de sus antepasados, acortado a Thomas cuando sus abuelos pisaron los EEUU, grabó en esta etapa hasta 7 discos de Tchaikovsky (por descontado, incluidos en este box), ninguno de los cuales incluyó las Sinfonías ns. 4-6 (que llegaron más tarde, con SFS). Encontramos completo El lago de los cisnes (LSO, 1991) en una versión gozosa, elegante y enérgica, una referencial Sinfonía Manfred y unas también muy recomendables Suites Orquestales (un CD con la n. 3 y otro CD con las ns. 2 y 4), a las que se las trata como a hermanas de pleno derecho de las Tres Primeras Sinfonías.
Las raíces de MTT son rusas y yiddish, lo que dejó ampliamente reflejado en lo musical, pero el director nacido en California siempre se sintió muy norteamericano, como su mentor Leonard Bernstein, lo que se tradujo en una defensa de su cultura musical, tantas veces desdeñada y ninguneada por las autoridades de su propio país. “Proud to Be an American”, pero no a la manera de Trump y de sus seguidores, sino complacido de pertenecer a la tierra en la que se había desarrollado el jazz y en la que habían nacido compositores a los grabó con un entusiasmo contagioso, como George Gershwin, Carl Ruggles, Aaron Copland, Leonard Bernstein y, especialmente, porque de él ha dejado registros a los que se los puede llamar históricos, el gran Charles Ives.
De Gershwin, al que el box set dedica 8 discos, grabó por ejemplo una curiosa Rhapsody in Blue con el rollo de pianola del propio Gershwin de 1925, al que MTT se sumó junto a la Columbia Jazz Band, pero además registró Rhapsody in Blue en otras dos ocasiones (piano y dirección). En el caso de Copland, MTT defendió la doble naturaleza de las obras escritas por el decano de los compositores estadounidenses, unas muy accesibles y populares, y otras más complejas y modernas. Quizá la joya discográfica en el apartado USA, son los 5 CD referenciales destinados a Ives (con Concertgebouw, Chicago y San Francisco, entre 1981 y 1999).
Es necesario destacar también su Stravinsky, al que MTT no sólo conoció, sino con el que trabajó y al que admiró sin reservas. Sobresalen quizá por ello las composiciones del periodo americano, pero sería un error desdeñar sus versiones de los ballets rusos más conocidos.
Mahleriano, norteamericano, ruso, judío, jazzista… Todo se encuentra en esta edición, en la que casi todo es aprovechable.
Daniel Pérez Navarro