Los Amigos Canarios de la Ópera inauguraron su temporada de 2026 con una de las óperas bufas más interpretadas de todo el repertorio: El elixir de amor de Donizeti. Pieza de toque para todo tenor de repertorio italiano que se precie, es en él, y en su enamorada Adina sobre los que recae el núcleo de la acción. En Las Palmas Nemorino ha sido asumido por nombres tan relevantes como Roberto Alagna, Juan Diego Flores o Celso Albelo.
Xavier Anduaga se une por derecho propio a tan ilustre nómina. El tenor vasco tiene perfectamente interiorizado a Nemorino, dejándonos un protagonista ingenuo y torpón, convincente en lo vocal y lo escénico con el que el público empatizó. Aunque una dicción cerrada del italiano dificulta en ocasiones comprender el texto que canta, supero con holgura todas las trampas del personaje, con una voz cada vez más lírica, con cuerpo en el registro central y muy suelta en los rutilantes agudos, de holgado fiato que le permitió recrearse en amplias frases legato reduciendo el caudal a voluntad, contrastando con acierto frases a plena voz con otras susurradas en ortodoxos pianísimos sin pérdida de calidad tímbrica ni de proyección. La culminación llegó con su aria “Una furtiva lágrima”, en el punto justo de doliente expresividad, que bisó ante los reiterados aplausos del público.
Génesis Moreno, ganadora en 2023 del Concurso Alfredo Kraus, fue una Adina teatralmente dominadora, muy consciente de su poder de seducción, que movió con seguridad una voz de lírico-ligera de emisión ortodoxa, resolviendo sin problemas coloraturas y cambios de registro, muy valiente en su salto de dos octavas en “Farti felice or bramo”, luciendo una zona aguda sonora y bien proyectada, con alguna dureza ocasional en los agudos extremos en forte. Lo mejor vino en el segundo acto, donde expuso la parte más vulnerable de su personaje, subrayada por amplias frases legato emitidas a media voz, como un mágico “Prendi per me sei líbero” que le valió su mayor ovación de la noche.
Pablo Ruiz compuso un desternillante Dulcamara, en su punto justo de comicidad, impecablemente cantado con una voz de barítono lírico de grato color emitida y modulada con inteligencia y un excelente dominio de la prosodia italiana.
Félix Park, acertó a componer un Belcore a la vez autoritario y ridículo, de rotunda sonoridad baritonal, rematado por impactantes agudos, a lo que ayudó un físico muy particular por su elevada estatura y delgadez.
Marina Diaz fue una Giannetta más convincente en lo actoral, buena figura que mueve con soltura, que en lo vocal, sonidos fijos y un tremolo omnipresente.
La dirección escénica de Daniele Piscopo, trasladada a un entorno rural de los años cincuenta del pasado siglo, que dio lugar a un variado y colorido vestuario de Adina, tuvo el acierto implicar al coro en el movimiento escénico, un Coro del Festival de Ópera atento y cohesionado pero desequilibrado hacia el sector femenino, con momentos de gran efecto como la entrada del coro al comienzo del primer acto rodeando el patio de butacas, la intervención de Adina desde uno de los palcos de plata en el segundo acto o el cierre de la ópera desde el pasillo central de la platea a cargo de Dulcamara, que lograron romper la cuarta pared e implicar al público en la trama.
Ramon Tebar fue un director musical seguro y flexible, que controló volúmenes y tempi, permitiendo el cómodo desempeño de las voces sin tener que luchar contra una orquesta excedida o rítmicamente implacable, moviéndose diestramente entre los pasajes melancólicos y los cómicos sin cargar las tintas, manteniendo un pulso rítmico muy suelto que remitía a un origen frecuentemente danzable. Excelente desempeño de la Filarmónica de Gran Canaria de cálida sonoridad italiana, clara en las texturas y con importantes desempeños de las maderas.
Juan Francisco Román Rodríguez
Xabier Anduaga, Génesis Moreno, Felix Park, Pablo Ruiz, Marina Díaz.
Coro de Amigos Canarios de la Ópera.
Orquesta Filarmónica de Gran Canaria / Ramón Tebar.
Escena: Daniele Piscopo. Producción Amigos Canarios de la Ópera.
Teatro Pérez Galdós
Las Palmas de Gran Canaria
Foto © Nacho González