Como cada año, el 24 de noviembre, coincidiendo con el 98 aniversario de su nacimiento, se celebró el Concierto de Homenaje a Alfredo Kraus, en el Auditorio que lleva su nombre, organizado por la Fundación Auditorio y Teatro Pérez Galdós de Las Palma de Gran Canaria, con la colaboración de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, que bajo la dirección de su director titular Karel Marc Chichon ofrecieron un recital junto a la soprano Jessica Pratt.
La australiana, una de las mejores belcantistas de la actualidad, brindó un amplio muestrario de lo mejor de su repertorio, en un recital sin concesiones, con fragmentos de la máxima dificultad técnica e interpretativa, incidiendo en dos de sus autores de cabecera, Bellini, y Donizetti a los que añadió piezas de Mozart y Offenbach.
Pratt se encuentra en un momento cumbre de su carrera. La voz de lírico-ligera suena fresca y dúctil, manteniendo la facilidad para el canto de coloratura, resolviendo con aparente facilidad toda la panoplia propia del belcanto más virtuosístico, escalas ascendentes y descendentes, trinos, picados y adornos de todo tipo. El registro agudo suena fácil y extenso hasta extremos inverosímiles, mientras la voz ha ganado algo de cuerpo en el centro, lo que le permite recrearse con mayor comodidad en las secciones más líricas de las grandes escenas belcantistas.
Abrió la velada el aria de Aspasia “Al destin, che la minaccia” del Mitridate, re di Ponto de Mozart, donde la cantante realizó una exhibición de agilidad, con escalas ejecutadas a velocidad de vértigo, subidas intempestivas al agudo y terroríficos saltos de octava, de los que salió victoriosa, pese a un registro grave escaso y a que la voz aún fría no se encontraba al total de sus capacidades.
La Canción de Olympia de los Cuentos de Hoffmann de Offechbach, supuso el primer triunfo sin paliativos de la noche, que unió a la exhibición vocal, plagada de interpolaciones que enriquecían un original ya de por si endiablado, con notas picadas y sobreagudos, una escenificación desternillante y realista de la muñeca mecánica.
Çon la sección dedicada a Bellini, llegamos a dos de sus personajes más emblemáticos, con sendas extensas escenas, campo de batalla de las más grandes cantantes belcantistas de la historia: el Aria final de Amina de La sonnambula: “Ah! Non credea mirarti…Ah! Non giunge” y la escena y aria de Elvira de I Puritani: “O rendetemi la speme…Qui la voce… Vien diletto” donde Pratt nos dejó interpretaciones referenciales, situándose junto a sus ilustres predecesoras, gracias a un fiato interminable que le permitió recrearse en las dilatadas líneas bellinianas, de un hermosísimo canto elegiaco, prodigando inmateriales filados y medias voces, que culminaron en sendas cabalettas, adornadas con interpolaciones que alcanzaron su culmen en la repetición enriquecida con variaciones cada vez más complejas, sin desvirtuar la línea de canto original.
El recital culminó con otras dos extensas escenas emblemáticas, esta vez de Donizetti: Linda de Chamounix “Recitativo y Cavatina de Linda: “Ah! tardai troppo…O luce di quest’anima…” y Lucia di Lammermoor, Ardon gl, incesi… Spargi d,amaro pianto” que fueron el colofón perfecto a la velada, especialmente la célebre escena de la locura de Lucia, donde Pratt revivió a las grandes figuras del XIX y principios del XX que hicieron leyenda de esta escena, por la belleza sonora, veracidad dramática y extremo virtuosismo de interpolaciones y cadencias introducidas por la cantante, tanto en las vocalizaciones junto a la flauta, impecable Johanne Valérie Gélinas, como en la cabaletta final.
La propina, aria de Cunegunda del Candide de Leonard Bernstein, ofrecida entre el delirio del público asistente, sirvió para confirmar las dotes de Jessica Pratt no solo en el drama sino también en la comedia.
La Filarmónica de Gran Canaria al mando de su titular Karel Mark Chichon, ofreció el marco adecuado a la cantante, con un Chichon flexible y atento a sus necesidades, que solventó con similar desenvoltura y conocimiento estilístico las oberturas de Salieri, Prima le musique e poi le parole; Mozart, Las bodas de Fígaro, Von Suppe, Caballería Ligera; y Rossini, El barbero de Sevilla y Guillermo Tell. Esta última con destacadas intervenciones del solista de cello Iván Siso y el resto de la sección, así como las solistas de flauta, Johanne Valerine Gélinas y corno inglés, Verónica Cruz.
Juan Francisco Román Rodríguez
Jessica Pratt, soprano
Orquesta Filarmónica de Gran Canaria / Karel Mark Chichon
Obras de Salieri, Mozart, Bellini, Rossini, Donizetti, Von Suppe y Offenbach
Auditorio Alfredo Kraus. Las Palmas de Gran Canaria