Variado programa el del tercer concierto de temporada A3 con el retorno del nuevo titular de la Orquesta Sinfónica y Coro RTVE, el francés Alexandre Bloch y la comparecencia, de nuevo en el Monumental, del afamado pianista onubense, Javier Perianes, que interpretó el Concierto para piano de Robert Schumann. La Obertura Trágica de Johannes Brahms y la Suite de Valses de El Caballero de la Rosa cerraron el concierto que, el pasado viernes, volvió a abarrotar la sala de la madrileña plaza de Antón Martín.
Cuando en 1841, Robert Schumann concibió la Fantasía en la menor para piano y orquesta no pensaba que su editor fuera reticente a publicar la obra, por lo que, para darle mayor entidad le añadió en 1845 dos nuevos movimientos a instancia de su esposa Clara. Así, se añadieron un Intermezzo y un Finale completando el llamado a ser célebre Concierto para piano en la menor, que se incorporó de inmediato al repertorio de su esposa y que estrenó en Dresde en 1846. A caballo entre el clasicismo y el romanticismo musical el concierto ha visto multitud de aproximaciones interpretativas, aspecto al que el pianista Javier Perianes prestó atención, siendo más enfático y expresivo en el Allegro afettuoso, a la búsqueda de un complejo equilibrio que evita excesos.
A esta empresa se llegó por medio de una excelente técnica que escruta colores y matices, siempre al servicio de la arquitectura general, a la que ayudó Bloch acompañando con cuidado y elegancia al frente de una muy solícita Orquesta Sinfónica RTVE cuya sección de cuerda se dispuso con violines enfrentados para contrastar tesituras. El breve Intermezzo se sirvió con frescura y ligereza en un natural, reflexivo -algo melancólico incluso, sobre todo en la parte cantada de los violonchelos- diálogo entre solista y orquesta que no permitió frivolidades. Por último, en el Finale cabe resaltarse el gusto del pianista onubense por un fraseo lineal, fluido y de naturaleza orgánica, que empatizó muy bien con el sonido schumanniano y que Bloch supo arropar con un creativo y ensoñado acompañamiento que cerró una muy notable interpretación.
Tras las ovaciones, Perianes regaló como propina una muy introspectiva y otoñal lectura del Valse No. 2, Op.34 de Chopin.
La segunda parte comenzó con la Obertura trágica que Johannes Brahms fechó en 1880, y que surgió como contraparte de su contemporánea Obertura para un festival académico. Aunque no dispone de argumento inicial propio, la Obertura trágica se incardina en el tiempo de un proyecto frustrado para el Fausto de Goethe y, ciertamente, ha querido relacionarse con este sin demostrarse relación alguna. En cualquier caso, Brahms desvela su interés por una escritura libre, temperamental, que se encapsula en una dramática arquitectura de una muy sui generis forma sonata. Lejos de los matices schumannianos, el maestro francés atacó la obertura con contundencia para ofrecer así, una interpretación musculada, apolínea, pulcra de líneas y escarpada en los ataques e intensa concentración que señaló el carácter turbulento de la partitura gracias, también, a la gran entrega de los profesores de la Orquesta Sinfónica RTVE.
Para concluir se ofreció la Suite de Valses del Caballero de la Rosa, procedente de la ópera homónima que Richard Strauss completó en 1910 con libreto de Hugo von Hofmannsthal. Alejado del cromatismo exacerbado de sus óperas previas Salomé y Elektra, Strauss comunicó a Von Hofmannsthal su deseo de desarrollar una nueva ópera, ligera, de estilo mozartiano y ambientación dieciochesca a la que sumó la Viena finisecular por medio de los valses de la familia Strauss.
En vista de que la ópera fue un éxito desde su estreno y que el mismo compositor extrajo dos Secuencias de Valses en 1911 y 1944 con materiales de los tres actos de la ópera, el arreglo en forma de Suite de Valses que, también en 1944, produjo el director de orquesta Artur Rodzinski para interpretarlo con la Orquesta Filarmónica de Nueva York con el beneplácito de Strauss, se ha hecho más conocido al aglutinar y engarzar buena parte del material de los valses como otros temas relacionados con la acción escénica.
Fue esta Suite la que pudimos escuchar el pasado viernes con un Alexandre Bloch totalmente fuera de sí en su candorosa entrega a la partitura, obteniendo una suntuosa y apasionada versión no exenta de teatralidad, coherencia interna por la emergencia de detalles entre transiciones -sobre todo en las maderas- socarrón sentido del humor, diafanidad en la cuerda, y un discurso libre, de agógica muy flexible en tempi, pero apabullante lógica interna, de rubato generoso y bello fraseo, que hizo crecer momentos verdaderamente memorables. La excelente prestancia de la Orquesta Sinfónica RTVE –fantástico el desempeño de la sección de trompas- fue igualmente necesaria para culminar un concierto por todo lo alto que vuelve a poner sobre la mesa el gran acierto que ha sido la llegada de Alexandre Bloch a Madrid. Que siga la magia.
Justino Losada
Javier Perianes, piano
Orquesta Sinfónica RTVE / Alexandre Bloch
Música de Schumann, Brahms y Strauss
Orquesta Sinfónica y Coro RTVE. Temporada 2026/2027
Teatro Monumental, Madrid