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Crítica / Orquesta Barroca de Sevilla y Beatriz Oleaga: belleza sonora - por Simón Andueza

Madrid - 18/04/2026

La última semana de la programación del Festival Internacional de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid, que comenzó el pasado 29 de marzo, continúa con su frenética actividad concertística manteniendo el alto nivel artístico de las formaciones españolas que lo visitan. En esta ocasión, pudimos disfrutar de la Orquesta Barroca de Sevilla por primera vez en el festival madrileño, pese a ser una de las más veteranas formaciones del panorama interpretativo historicista de nuestro país, ya que cuenta con 30 años de una trayectoria tan prestigiosa como prolífica que le ha permitido visitar los más prestigiosos escenarios nacionales e internacionales.

En esta ocasión, su programa titulado Regina Coeli nos permitió escuchar algunas de las obras más emblemáticas de grandes genios grandes creadores del período barroco, como Corelli, Haendel, Vivaldi o Porpora.

La mezzosoprano Beatriz Oleaga interpretó dos magnas obras de autores italianos tanto o más afamados en sus días que en la actualidad.  La primera fue Salve Regina INP 74 de Nicola Porpora (1686-1768), quien fue uno de los mayores representantes del estilo musical napolitano, así como uno de los compositores de música vocal más importantes de su tiempo. Alumno del Conservatorio dei Poveri di Gesù, se convertiría más tarde en uno de los maestros más renombrados de la ciudad, formando a toda una generación de compositores y cantantes, entre ellos los famosos castrati y rivales Farinelli y Caffarelli, así como a Metastasio (quien se convertiría en su libretista favorito) y a Johann Adolph Hasse. La Salve Regina en fa mayor (1730) está dedicada a Elisabetta Mantovani, residente del Ospedale degli Incurabili. Porpora utiliza un estilo instrumental en la pieza, algo que permitió a Oleaga el lucimiento de su impecable fraseo y el pulcro desarrollo de los complejos adornos contenidos en la Salve. La segunda pieza, el icónico Stabat Mater RV 621 de Antonio Vivaldi, es una de las partituras más deliciosas del repertorio barroco para alto. Sus melodías de belleza extrema consiguen llegar a lo más hondo de la espiritualidad vivaldiana a través del patetismo del texto, ofreciendo momentos que hacen brotar las lágrimas de cualquier melómano sensible. Beatriz Oleaga demostró un desarrollo impecable del fraseo en todas sus intervenciones, en las que mostró una depurada técnica vocal y la hermosura de su timbre. Destacaron sus agudos poderosos y fáciles, así como un registro medio completamente homogéneo. Su dicción del texto fue, además, de una completa inteligibilidad.

La Orquesta Barroca de Sevilla se sigue manteniendo en una forma técnica y expresiva envidiable tras 30 años de andadura. Destacó sobremanera el cálido color sonoro, sedoso y de total empaste, de sus violines, sin desdeñar la alta calidad musical individual y de conjunto de todas sus demás secciones. Su concertino y director, Antonio Ramal, demostró no solamente el dominio de su propio instrumento, sino que mantuvo unos tempi firmes y fue una inspiración continua para los distintos planos sonoros tan contrastantes y de la precisa articulación de toda la orquesta. Se mantuvo siempre atento a la solista vocal manteniendo una constante comunicación y una energía musical basadas en el respeto mutuo. Sus intervenciones solistas en el Concerto grosso Op. 6 Nº2 de Corelli, junto a las del violinistta Ignacio Ábalos, estuvieron llenas de vitalidad y de sutileza, mostrando ambos un sonido pleno, dúctil y siempre afinado en el violín.

Debemos destacar asimismo la labor del tiorbista Miguel Rincón, quien, sobre todo en los pasajes más dolces y sutiles, destacó por su ensoñador sonido y por la imaginativa y bella ejecución de los arpegios de su realización del bajo continuo.

Como propina, ante la cálida ovación del público que llenaba la iglesia, todos los músicos ofrecieron una de las arias más afamadas de Nicola Porpora, la bellísima Alto Giove, de su ópera Polifemo, el perfecto cierre de la velada.

Simón Andueza

 

XXXVI Festival Internacional de Arte Sacro de la Comunidad de Madrid.

Regina Coeli

Obras de Arcangelo Corelli, Nicola Porpora, Georg Friedrich Haendel y Antonio Vivaldi.

Beatriz Oleaga, mezzosoprano.

Orquesta Barroca de Sevilla, Ignacio Ramal, violín y dirección.

15 de abril de 2026. Capilla del Palacio Real de Madrid, 19:30 horas.

 

Foto © Pablo Lorente

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