Música clásica desde 1929

 

Críticas seleccionadas de conciertos y otras actividades musicales

 

Crítica / Manuel García y Cervantes - por Luis Mazorra Incera

Madrid - 30/04/2026

El gitano por amor, ópera “bufa” en dos actos con música y libreto de Manuel García, basado en La gitanilla de Miguel de Cervantes, fue la nueva y lograda puesta en tablas del Teatro de la Zarzuela, con base en la reciente (2024) producción de la Ópera Estudio de Málaga - Teatro Cervantes.

Una propuesta donde destacaba la sabia dirección escénica de Emilio Sagi en un resultado, en su conjunto, convincente y atractivo, emocionante incluso, pese al tiempo transcurrido desde su creación y, los relatos, reparos y complejos que nos sacuden. Aunque mucho de este mérito hay que adjudicarlo tanto a la obra en sí, tan virtuosa, ilustrada e… ilustrativa de su época en lo canoro y lo dramático, sin olvidarse de su fuente cervantina, y (at last but not least) en un elenco versado, equilibrado y comprometido con su puesta al día.

Un planteamiento respetuoso y dinámico, presentado con destacado sentido del gusto y, sobre todo, del despliegue de su meollo teatral. Todo, pues, al servicio de una trama con su transfondo clasista (paradójicamente, como coartada moralizante), revestida visualmente de una cálida y acogedora estampa cromática.

Un desenlace emotivo, bien defendido también por estos cantantes-actores, alcanzado en una segunda parte excelente que logró, y han pasado años (siglos me temo…) desde su creación, una emoción contenida, disfrutada por el que suscribe.

Entre sus responsables, aparte de la citada dirección de Sagi, escenografía de Daniel Bianco, vestuario de Jesús Ruiz e Iluminación de Eduardo Bravo.

Con la dirección musical de Carlos Aragón, frente de la Orquesta de la Comunidad de Madrid y el Coro del Teatro de la Zarzuela, el reparto, he de decir que, siendo esta característica difícil de conseguir con estas dificultades técnicas en cada rol, se logró un equilibrio estimable.  Proyección vocal clara y distinta de todos en platea, pese a sus evidentes exigencias, sentido dramático e, incluso, acorde presencia escénica en todos y cada uno de los personajes.

Juan Antonio Sanabria en el difícil papel de Hernando o, sin irle a la zaga en su central rol de Rosita, Sabina Puértolas, su compañera Inés con María José Moreno o Javier Povedano en el polivalente papel de Baldaquín, lograron todos establecer un sólido planteamiento del asombroso enredo central. Junto a ellos, en papeles todos ellos también enjundiosos en lo musical y dramático (que García no escatimó momentos de protagonismo y técnica a nadie): Begoña Gómez en Laura, Manolo por José Ángel Florido, o el determinante a posteriori Marqués del Pino, con Pietro Spagnoli.

Momentos de protagonismo que sirvieron, así, especialmente en este sorprendente desenlace final, para resolver con cierta universal empatía, la complicada (imposible, de acuerdo a los cánones sociales…) situación planteada.

Una resolución un tanto rocambolesca, es verdad, pero que aún goza de cierta lozanía. De hecho, con sus diferencias, ha sido el intríngulis de fondo de varios argumentos de piezas harto celebradas de nuestros géneros dramático-musicales más eximios o populares. Y esta frescura planteadas por un Manuel García ubícuo (en doble rol: ¡música y letra, nada menos!) se mantiene, no sólo por la bondad y logrado estilismo de la partitura, sino por venir su enjundia precedida y trazada con ese imperecedero, “temible” bisturí cervantino que siempre se adelanta, remueve y trasciende todo comentario… aún hoy, me temo...

Luis Mazorra Incera

 

Dirección musical: Carlos Aragón. Dirección de escena: Emilio Sagi. Escenografía: Daniel Bianco. Vestuario: Jesús Ruiz. Iluminación: Eduardo Bravo.

Reparto (del primer pase): Hernando, Juan Antonio Sanabria; Rosita, Sabina Puértolas; Inés, María José Moreno; Baldaquín, Javier Povedano; Laura, Begoña Gómez; Manolo, José Ángel Florido; y, Marqués del Pino, Pietro Spagnoli.

Orquesta de la Comunidad de Madrid y Coro del Teatro de La Zarzuela (Antonio Fauró).

El gitano por amor, ópera bufa en dos actos. Música y libreto de Manuel García.

Teatro de la Zarzuela. Madrid.

 

Foto © Elena del Real

7
Anterior Crítica / Símbolos e imágenes marinos con Paul Daniel - por Ramón García Balado
Siguiente Crítica / Y la nave va - por Juan Gómez Espinosa