Música clásica desde 1929

 

Críticas seleccionadas de conciertos y otras actividades musicales

 

Crítica - Los hermanos Jussen en Galicia

A Coruña - 20/01/2020

Hugo Gómez siguió la escuela de David del Puerto antes de ampliar en la Kunstuniversität, de Graz, con Beat Furrer. Fundó el Festival RESIS, del que es director artístico en  A Coruña, importante laboratorio de iniciativas contemporáneas y recibió el XXIX Premio de Jóvenes Compositores de la Fundación SGAE/ CNDM, por Límites en negro, por lo que no extraña la confianza de la Fundación SGAE/AEOS; con el encargo de Sol, quizás, nada. Las claves de la obra, se manifiestan por la tensión de masas sonoras, separada por elementos de percusión, que se confirman como realmente llamativos, acentuados por esa misma impronta que manifiestan el resto de instrumentos de la orquesta, con llamativas acentuaciones de las cuerdas sul ponticello para alcanzar esas sensaciones al límite. Ya desde una brusca entrada que propone el cauce trazado, con los instrumentos en escaladas de registros desde graves hasta los agudos, nos encontraríamos con un pasaje de contrabajos, en el que esas tensiones son parte preceptiva, con glissandi entre bariolages, en condición de saturación en una obsesiva ascensión. Beat Furrer  o Lachemann, habrán velado en gran medida en una obra que aceptaría en sumo grado, una mayor extensión constructiva.

El Concierto para dos pianos en Re m., de F.Poulenc, nace como sugerencia de la princesa Edmond de Polignac, en el estío de 1932, en medio de un clima de gran entusiasmo. Como detalles, el Allegretto, por el duelo de pianos y una coda sombría entre apuntes de castañuelas, en pasajes pianissimi. Vendría a colación los devaneos procedentes de la música balinesa,  que había conocido en la Exposición de París, de 1931. El Final: Allegro molto, cambia de orientación por las ostensibles recurrencias a la música de Gershwin y su entorno cultural, muy pujante en aquellos años. Ranaud Machart comentará sobre Poulenc, en su obra para el teclado: Au concerto postromantique alla Brahms, oú la grande arche domine, s´y oppose la fantasie (au sens le plus strictement musical du terme), genre concertant que practique Ravel dans ses deux concerts pour piano, ecrits quelques mois (1929-1931), avant les deux pianos de Poulenc. Dans son Concert  pour deux pianos, un kaleidoscope d´idées musicales. Puro reflejo de aquella joie de vivre galopando sobre un dúo de pianistas-gemelos para más-, eléctricos y desmesurados, que culminaría con un bis en forma  de variaciones en swing-alla-mozartiana.   

Brahms con la Sinfonía nº 1, en Do m. Op. 68, a pedir de boca para la orquesta, garante respetable en estos repertorios que  tan cuidadosamente aliña su titular Dima Slobodeniouk. Es de ley que difícilmente puede pasar inadvertida en esta obra la estrecha afinidad con Beethoven, en particular con sus dos sinfonías en tonos menores. Todo el  primer movimiento de la obra, dominado por una especie de impulso musical que juega un importante papel en la introducción, proporciona el contrapunto al tema principal, y es el rasgo dominante del segundo tema y del desarrollo. Esta especie de leit motiv, aparece una y otra vez, en diferentes pasajes y en formas distintas, ayudando a conferir al movimiento entero su perfecta homogeneidad. La dirección de Otto Tausk, fue expresamente detallista en los dos movimientos que iban desde Un poco allegretto e grazioso, en su afable talante pastoral al Adagio. Piu andante. Allegro non troppo ma con brio meticulosamente ensamblado.

Ramón García Balado

Lucas & Arthur Jussen. Orquesta Sinfónica de Galicia / Otto Tausk.
Obras de Hugo Gómez Chao  Porta, F. Poulenc y J. Brahms.
Palacio de la Ópera, A Coruña.

Foto © Marco Borggreve

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