Música clásica desde 1929

 

Críticas seleccionadas de conciertos y otras actividades musicales

 

Crítica / Laus Polyphoniae o el esplendor de la polifonía (I) - por Simón Andueza

Amberes - 30/08/2026

En Amberes se celebra anualmente Laus Polyphoniae el único festival del mundo dedicado en exclusiva a las composiciones polifónicas más sublimes, creadas en la Europa de los siglos XII al XVII, aproximadamente. Los principales músicos, agrupaciones y eruditos del planeta especializados en este fascinante repertorio se aúnan cada año durante los últimos diez días de agosto para deslumbrar a un entusiasta y numerosísimo público llegado desde todos los rincones del planeta a la ciudad belga para compartir este universo sonoro.

Confeccionado con mimo, rigor, pasión y erudición por Bart Demuyt, su director general y artístico, el festival ha desbordado todos nuestros pronósticos más halagüeños. RITMO ha tenido la oportunidad de asistir al festival en su totalidad y les aseguro que esta es una de esas vivencias que se quedan grabadas en la memoria convirtiéndose en uno de nuestros recuerdos de felicidad.

Laus Polyphoniae es una experiencia realmente intensa. Cada año versa sobre una temática en concreto. En esta edición, denominada Voces de Europa hacia 1600: continente del contrapunto, sus conciertos giran en torno a este esplendoroso y efervescente período artístico europeo. A sus tres conciertos diarios se suman conferencias, cursos, proyecciones o su serie de recitales de jóvenes artistas emergentes de primer nivel. Todo ello da lugar a una incesante y frenética actividad en torno a la polifonía. Este año se han programado en sus nueve jornadas 25 conciertos en su programación principal, otros seis en su ‘International Young Artist's Presentation’ (IYAP) -Presentación Internacional de Jóvenes Artistas-, además de la proyección de la película documenmtal Orlando, a Composer’s Life in the Renaissance con la participación de su director. También encontramos en su programación la conferencia Europe c. 1600: a changing continent, a cargo de Hans Mulder, a lo que se añaden dos cursos de verano, uno impartido por Sofie Taes y Guido Marnef en torno a las grandes figuras del Renacimiento europeo polifónico y el otro dirigido por miembros de Capella Pratensis a jóvenes cantantes profesionales y a cantantes amateurs, con su correspondiente concierto de clausura. Por si esto fuera poco, también se organizaron tres pases de la actividad musical infantil Battoe para la diversión de los más pequeños y sus familias.

Cada edición queda recogida con la misma pasión y el mismo rigor en el correspondiente libro del festival, de belleza asombrosa. En él se recogen con precisión todos los detalles del festival, desde cada artista o participante hasta cada uno de los textos interpretados, además de contar con un docto artículo acerca de la temática de la edición, en esta ocasión realizado por Vincenzo Borghetti.

Los emplazamientos de cada evento son tan espectaculares como el contenido de Laus Polyphonie, gracias al deslumbrante patrimonio arquitectónico que atesora la ciudad belga. Para enmarcar de un modo espectacular la jornada de inauguración se escogió uno de los lugares más espectaculares de Amberes, Handelsbeurs, la antigua bolsa de la ciudad de estilo neogótico que tuvo que ser reconstruida imitando su primitiva construcción gótica tras un fatal incendio en 1858. Su espacio diáfano y sus dimensiones monumentales hacían prever una acústica deficiente para presenciar el evento, pero para nuestra sorpresa la acústica estuvo a la par de la formidable calidad de los intérpretes y de las obras interpretadas. Y es que el 21 de agosto Laus Polyphoniae comenzó con una de las citas más especiales de toda su programación.

El grupo inglés Tenebrae fue el encargado de interpretar la Missa pro defunctis (1605) a 6 voces de Tomás Luis de Victoria, además de una selección de sus Responsorios de Tinieblas. Tenebrae se ha consolidado como uno de los mejores conjuntos vocales de cámara del Reino Unido, tanto por su excepcional calidad sonora como por su expresividad radiante. Escucharlos en vivo interpretando la obra maestra de Tomás Luis de Victoria fue una experiencia sublime. Nigel Short, su director, es el principal artífice de su extraordinario resultado, puesto observamos que los actuales componentes del ensamble vocal son de una gran juventud, algo que contrasta con los miembros de la década pasada. Esto no fue obstáculo para que la calidad de su interpretación fuera sublime.

Bajo la dirección musical de Short absolutamente orgánica, inspiradora y que estuvo basada siempre en la prosodia del texto y su comprensión, los disciplinados cantantes confeccionaron una de las mejores interpretaciones que recuerdo de estas piezas de Victoria. El sonido logrado, prístino, de empaste perfecto y de un equilibrio quirúrgico entre sus voces, mostró además una expresividad fastuosa de las geniales composiciones del autor español. Fue una experiencia realmente espiritual que rozó la perfección.

El día siguiente, 22 de agosto, fue la jornada más intensa de todas las programadas, puesto que disfrutamos en ella tanto del IYAP (International Young Artist's Presentation), plataforma internacional que apoya a jóvenes músicos y ensambles, como de los tres conciertos correspondientes de este día. Así en AMUZ -acrónimo que combina dos conceptos, la “A” de Ambrosiano, por el pasado del edificio como monasterio ambrosiano, y “MUZ” referido a la música- sede principal del festival, una preciosa iglesia reconvertida en sala de conciertos con una acústica sobresaliente, discurrió la maratoniana selección de las seis agrupaciones emergentes. Cada grupo dispuso de 30 minutos para dar muestra de sus capacidades y talento. Peter Van Heyghen y Nicolas Achten, dos figuras indiscutibles de la interpretación historicista, ayudaron a los artistas a desarrollar sus programas y aptitudes de un modo óptimo.

A las 10:00 Ossian’s Dream fueron los encargados de iniciar esta edición con una propuesta sorprendente tanto por su contenido músical como por puesta en escena. El repertorio interpretado fue Romanticismo de grandes compositores, tales como Johannes Brahms, Pauline Viardot Carl Reinecke o Max Bruch, además de que su formación no incluyó ningún intérprete vocal, ya que estuvieron conformados por Claudia Reyes Segovia, clarinete, Léa Al-Sahir, violín y viola, y Pau Fernández Benlloch, piano. La frescura, el virtuosismo y la teatralidad de sus interpretaciones cautivaron desde un primer instante al público, puesto que el dominio técnico tan sobresaliente de sus respectivos instrumentos y su capacidad de establecer un soberbio diálogo camerístico entre ellos de una madurez plausible, fueron tan solo el primer aspecto de una imaginaria velada óptima tan bien teatralizada como interiorizada por todos ello, con constantes movimientos escénicos e interactuaciones dignas del mejor actor versado.

A continuación Ensemble Pampinea interpretó un repertorio más acorde a la temática del festival con autores de una cronología que discurren entre el siglo XIV hasta el XV. Guillaume de Machaut o Matheus da Perugia sonaron de un modo asombrosamente natural y ameno en unos intérpretes de un nivel técnico espléndido, destacando muy especialmente a su directora y multiinstrumentista Fiona Kizzie Lee, quien derrochó talento, virtuosismo y empatía. Su otros dos componentes fueron asimismo espléndidos intérpretes, la soprano Emile Ribokaite y el flautista António Godinho, quien interpretó este complejo repertorio sorprendentemente de memoria.

Il Concerto Intempestivo desarrolló su actividad a las 12:00 h., presentándose como una formación más acorde a los cánones habituales de un conjunto de música antigua, puesto que sus intérpretes fueron dos violines, un violonchelo y un clave, Jaume Guri Batlle, Rahel Boel, Rebecca Krieg y Eliot Xaquin Dios respectivamente. Todos ellos demostraron con creces sus excelentes cualidades en sus instrumentos, conformando un cuarteto de cámara excelente. Sus interpretaciones comprendieron los siglos XVII y XVIII aunque también interpretaron piezas actuales arregladas por ellos mismos. Algunos de los autores interpretados fueron Jéan-Fiery Rebel, Salomone Rossi; Nicola Matteis Johann Christoph Pepusch.

Tras la pertinente pausa de mediodía, Primo Getto fueron los encargados de reanudar las sesiones a través de su programa de autores fascinantes del siglo XVII alemán que cultivaron el repertorio sacro. Sus componentes supieron romper la barrera rígida que muchas veces se prodiga en este repertorio, mediante un concienzudo trabajo de expresión intensa de sus textos, humanizándolos y ofreciendo un ejercicio empático para con el público asistente. Destacó sobremanera la mezzosoprano Katerina Blížkovská por su natural expresión de cada obra, vehemencia y luminosidad, a la que se sumaron las excelentes dotes profesionales del Emanuele Petracco, de complicidad máxima junto a su compañera cantante, la violonchelista Anna Antonuccio Johansen y el tiorbista Marcin Kranz.

A continuación Trio Turbulences ofreció un programa de afamados compositores del seicento italianto como Sigismondo D’India, Tarquinio Merula o Cipriano de Rore. Destacaron por su original sonoridad, ya que el trío estuvo compuesto por soprano, corneto y laúd.

Los encargados de cerrar la muestra de grupos emergentes fueron Kima, cuarteto vocal de fascinante capacidad artística, tanto técnica como actoral. El repertorio escogido, satíricas y grotescas composiciones de la tardía Edad Media, se presentó como una auténtica obra de teatro en donde la acción teatral basada en el absurdo atemporal discurrió de un modo tan fácil como asombroso y divertido. La complejidad de sus composiciones no fueron obstáculo para que los cuatro componentes de Kima dieran rienda suelta a sus más profundas labores actorales, convirtiendo el escenario en un verdadero teatro del absurdo en donde no faltaron elementos escenográficos simples pero verdaderamente efectivos. La vocalidad y conjunción del cuarteto vocal fue excelente en todo momento haciendo las delicias de un público completamente entregado. Los jóvenes artistas que componen Kima son Kaho Inoue, soprano, Ivana Ivanovic, mezzosoprano, Léon Roch, tenor y Arthur Baldensperger, barítono.

La jornada no había hecho más que comenzar, puesto que a las 20:00 h. pudimos escuchar el concierto de Les Meslanges en la iglesia de San Andrés. El grupo francés tituló a su programa Los viajes de Orfeo, entre Normandía y Flandes, ofreciéndonos en él un imaginario viaje a través de estilos musicales que se muestran diferentes pero que dejan patente que la cultura musical en torno a 1600 estaba en constante diálogo compartiendo múltiples semejanzas. La base del concierto fue la Missa Cantate a 6 voces de Jehan Titelouze, recién descubierta, y que dialogó con otras composiciones sacras de Andreas Pevernage, u Orlandus Lassus. El grupo vocal estuvo casi siempre doblado por cornetos, flautas, sacabuches y hasta un serpentón. El organista François Ménissier destacó por su musicalidad, estilo y precisión en las luminosas partituras que interpretó.

Como culmen a esta maratoniana jornada, a las 22:00 h. el conjunto belga Collegium Vocale Gent, a las órdenes de su legendario fundador, Philippe Herreweghe, nos ofreció en AMUZ Lagrime di San Pietro de Orlandus Lassus, una de esas obras maestras excepcionales que raramente se interpretan en su totalidad por su complejidad y densidad tan altas. Se trata de un ciclo de 20 madrigales espirituales con un motete final conclusivo compuesto para siete voces. Los madrigales, con texto de Luigi Tansillo, describen las distintas etapas de la tristeza máxima por las que atravesó San Pedro después de negar conocer a Cristo. Esta obra tardía de Lassus aglutina toda su sapiencia musical y es un reto mayúsculo su interpretación para cualquier formación vocal. Por suerte para todos los presentes en el concierto, las cualidades vocales de cada uno de los intérpretes y su experiencia en estos repertorios convirtieron la velada en un absoluto referente musical.

La calidad individual, junto a la experiencia y desempeño de los cantantes, convirtieron al conjunto en una formación camerística de ensueño. Las sopranos Hana Blažíková y Barbora Kabátková, los tenores Benedict Hymas, Samuel Boden y David de Winter, el barítono Gareth Brynmor John y el bajo Jimmy Holliday mediante unas sonoridades en piano absolutamente celestiales hasta unos forte de exuberantes armónicos, manteniendo un riguroso equilibrio sonoro tanto en los agudos como en los graves. La expresividad estuvo siempre al servicio de la poesía de Tansillo, y la tensión musical y su fraseo estuvieron controlados de un modo intachable por Philippe Herreweghe.

Simón Andueza

 

Festival Laus Polyphoniae, Amberes

 

Foto: Concierto de Inauguración (21/08/2026), con Tenebrae y Nigel Short / © AMUZ - Johan Beckers – Laus Polyphoniae 2026

1
Anterior Crítica / La herencia rusa bajo la mirada de la Scala y Chailly - por Darío Fernández Ruiz