El Festival de Granada ha sido el escenario de un hito musical de relevancia: el estreno de la primera versión inédita de La vida breve de Manuel de Falla. Presentada por el compositor al concurso de la Real Academia de Bellas Artes de 1905, esta primera versión nunca fue estrenada; su reciente descubrimiento y el estreno en Granada constituye uno de los acontecimientos musicológicos más relevantes de los últimos años en torno al compositor gaditano. El hallazgo parcial del manuscrito orquestal y su reconstrucción a partir de los materiales conservados en el Archivo Manuel de Falla permiten conocer con mayor precisión el estado inicial de una obra fundamental del teatro lírico español, revelando hasta qué punto el lenguaje del joven Falla se encontraba ya plenamente configurado antes de su etapa parisina.
La Orquesta Ciudad de Granada, dirigida por Lucas Macías, asumió la responsabilidad del estreno con una interpretación de alto nivel artístico. El programa establecía un pertinente marco estético del autor mediante el Intermezzo de Cavalleria rusticana y el Preludio y Muerte de Isolda, referencias esenciales para comprender las coordenadas expresivas en las que se desenvolvía el joven Falla. Más allá de esa función contextualizadora, ambas obras confirmaron el excelente momento interpretativo de la formación granadina.
Lucas Macías volvió a demostrar el profundo trabajo realizado desde su llegada a la titularidad de la OCG para crear un sonido con identidad propia, basado en la calidad técnica y la calidez expresiva. El sonido de la orquesta posee hoy una cualidad reconocible, basada en la homogeneidad de las cuerdas, la riqueza cromática de los planos intermedios y un notable refinamiento tímbrico de la madera y el metal, siempre integrados dentro de un discurso de gran coherencia estructural. Su lectura del Preludio y Muerte de Isolda de Richard Wagner destacó por una planificación muy orgánica de las tensiones, evitando cualquier exceso retórico para favorecer la continuidad del gran arco dinámico wagneriano. La densidad armónica nunca comprometió la transparencia de la textura, permitiendo que las sucesivas modulaciones condujeran con naturalidad hacia un clímax de intensa carga emocional. La calidad de la cuerda, compacta y flexible, junto con unas intervenciones de los vientos de impecable afinación y extraordinaria riqueza tímbrica, hicieron de esta interpretación un momento de enorme emotividad dentro de la velada.
El verdadero interés del concierto residía, sin embargo, en la primera audición de la Vida breve de 1905 que ocupó la segunda parte del programa. La escucha en versión de concierto de esta página inédita permitió comprobar cómo los elementos esenciales del lenguaje de Manuel de Falla estaban ya plenamente presentes: la asimilación personal de determinados procedimientos heredados de Wagner, el arraigo en los modelos populares andaluces y una escritura orquestal sorprendentemente madura. Las diferencias respecto a la versión definitiva afectan principalmente al desarrollo formal y a determinados aspectos de la orquestación, más que a la concepción dramática de la obra, que aparece ya sólidamente definida.
La dirección de Macías evitó presentar la partitura como un mero documento histórico. Su lectura subrayó el carácter teatral de la obra, articulando con claridad las transiciones entre los episodios líricos y los momentos de mayor tensión dramática. El equilibrio entre la OCG y el elenco vocal resultó especialmente cuidado, permitiendo que el entramado orquestal mantuviera toda su riqueza sin comprometer la inteligibilidad del discurso vocal.
Entre los solistas sobresalió con claridad Silvia Tro Santafé. Su Salud reunió amplitud vocal, nobleza tímbrica y una notable capacidad para modelar el fraseo con intención dramática, componiendo un personaje de gran intensidad expresiva sin renunciar en ningún momento al control técnico. Alejandro Roy ofreció un Paco de emisión sólida, proyección generosa y fraseo convincente, resolviendo con autoridad una escritura particularmente exigente en el registro central y agudo. La compenetración entre ambos convirtió sus numerosos dúos en el verdadero eje dramático de la interpretación.
También merecen destacarse la elegante línea de canto de Leticia Rodríguez como Carmela, la autoridad escénica y vocal de Joan Martín-Royo en el papel del tío Sarvaor, así como las solventes intervenciones de Andrés Merino y Álvaro Gallegos como la voz de la fragua. El Coro de la OCG mostró una prestación globalmente satisfactoria, especialmente inspirado en los episodios de la fragua y en el intermedio, aunque con algún ligero desajuste en la escena de la boda. El cuadro flamenco encontró su mejor exponente en la excelente guitarra de Luis Mariano, mientras que El Turry acusó ciertas dificultades para adecuar la emisión y el fraseo a las exigencias de la escritura concebida por Falla.
El estreno de esta primera Vida breve trasciende el interés puramente documental. La interpretación de la OCG permitió comprobar que nos encontramos ante una obra de notable consistencia artística, cuyo conocimiento amplía de manera sustancial la comprensión del proceso creativo de Falla, algo que el Archivo Manuel de Falla y el Festival de Granada podrán atesorar como un logro artístico y musicológico. Que esta recuperación haya sido presentada con un nivel interpretativo tan elevado convierte la cita en un acontecimiento de referencia tanto para la historia de Granada como para la recepción contemporánea del compositor.
Gonzalo Roldán Herencia
75º Festival de Granada
Programa: Pietro Mascagni, Intermezzo de Cavalleria rusticana; Richard Wagner, Preludio y muerte de Isolda; Manuel de Falla, La vida breve (versión inédita de 1905).
Orquesta Ciudad de Granada
Solistas: Silvia Tro Santafé, mezzosoprano (Salud), Alejandro Roy (Paco), Joan Martín-Royo (el tío Sarvaor), Belén Elvira (La abuela), Leticia Rodríguez (Carmela), Álvaro Gallegos (voz de la fragua) y Andrés Marino (Manuel).
Cuadro flamenco: El Turry (cantaor) y Luis Mariano (guitarra).
Coro de la OCG (Héctor Eliel Márquez, director)
Director: Lucas Macías.
Lugar y fecha: Palacio de Carlos V, 10 de julio de 2026
Foto © Alex Camara