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Críticas seleccionadas de conciertos y otras actividades musicales

 

Crítica / La polifonía más exquisita e incesante continúa en Amberes (II) - por Simón Andueza

Amberes - 31/08/2026

Laus Poyphoniae sigue ofreciendo una intensa y efervescente actividad musical por la ciudad de Amberes. En esta segunda entrega les ofrezco mi resumida visión de los eventos que disfrutamos entre los días 23 y 27 de agosto de 2026.

Las actividades del día 23 de agosto comenzaron con la proyección de la aleccionadora película sobre Orlandus Lassus, Orlando, a composer’s life in the Renaissance, que dio paso a los conciertos vespertinos. El primero correspondió a uno de los grupos vocales del momento, Stile Antico, con un programa dedicado íntegramente a la música sacra de Carlo Gesualdo. En la monumental iglesia de Santiago el ensamble inglés dispuesto en un círculo cerrado acometió de un modo ejemplar el complejísimo reto de interpretar una música a la que no están acostumbrados, digna en muchas ocasiones del más avezado autor del siglo XX.

En su habitual disposición entremezclada de las voces, los doce miembros de Stile Antico interpretaron las partituras de un modo transparente, expresivo y con una efectividad en el manejo de los afectos, de las idénticas imitaciones y del manejo sorpresivo de los cambios armónicos que dejó boquiabierta a toda la audiencia por su ejemplaridad en el dominio de esta bellísima música. A las composiciones gesualdianas sacras más conocidas como los Responsorios de Semana Santa, se sumaron motetes de igual maestría en el empleo de esas armonías cromáticas tan complejas y fascinantes.

Debo decir que el empaste vocal del grupo británico es de los más perfectos que conozco. Su vitalidad y entusiasmo en el trabajo de todas las piezas como música de cámara, recordemos que trabajan siempre como una entidad autónoma, sin director, fue un recuerdo imborrable para todos quienes tuvimos la suerte de presenciar su paso por Laus Polyphoniae. La diferenciación de cada afecto, propio de la época en que fue escrita, estuvo patente en todo momento, y el dolor, la esperanza, la alegría o la súplica estuvieron presentes oportunamente. Es obligado destacar, además, su magistral empleo del fraseo bien mediante la impoluta prosodia o bien mediante el empleo de un legato espléndido o la colocación estratégica de acentos que ponen el foco en determinados términos de vital importancia.

Otra de las formaciones de referencia por su extensa trayectoria, sus grabaciones que ya forman parte de un legado legendario y por su personalidad propia, culminó la jornada. Huelgas Ensemble ofreció en la iglesia de San Andrés un recital dedicado en exclusiva a la música luterana de Claude le Jeune, algo realmente muy inusual de escuchar en vivo. De hecho, las partituras empleadas se han editado para la ocasión, y el propio grupo belga aprovechará el proyecto para inmortalizarlo en un disco.

Bajo las órdenes del sempiterno Paul Van Nevel el ensamble vocal desgranó hasta doce salmos luteranos. Su estructura homofónica de armonizaciones de las melodías del correspondiente salmo nos situó en una velada austera, de recogimiento y de oración, siendo fundamental seguir los textos correspondientes de las obras, detalladamente impresos en el magnífico libro del festival, que recoge tanto los textos de cada concierto como toda la información de cada evento, incluyendo a todos y cada uno de los músicos así como la correspondiente sinopsis de cada cita además de otros muchos detalles e índices.

El lunes 24 el concierto del mediodía volvió a la fastuosa acústica de AMUZ, a cargo de Transports Publics, el ensamble que dirige el violagambista Thomas Baeté con una férrea determinación para descubre autores y composiciones que se encuentra actualmente en el olvido. En esta ocasión el grupo belga nos redescubrió la fascinante música sacra de Richard Dering (c. 1580-1630), autor inglés afincado en Bélgica, lugar que lo acogió con los brazos abiertos, al sentirse amenazado por su fe católica. Encontró refugio en Bruselas en el convento benedictino al pie de Coudenberg, enfrente de su catedral. Allí compuso las piezas que pudimos disfrutar, la mayoría escritas para dos o tres voces y bajo continuo, y que fueron interpretadas de un modo luminoso y colorista. Las obras, de marcado estilo italiano, dada la influencia de los años que Dering pasó en Roma, fueron un asombroso descubrimiento en donde se dieron buena muestra de la excelente técnica, expresividad y conjunción de Transports Publics.

El primero de los conciertos vespertinos de la jornada le correspondió a Paul O’Dette, laudista legendario que es el único instrumentista que realiza un recital a solo en este festival de grupos polifónicos por la simple razón de que sus interpretaciones en el laúd son de una excepcionalidad tal que es como si en sus manos el instrumento se convirtiera en un auténtico ensamble de varias personas. Sus extraordinarias interpretaciones se dedicaron en esta ocasión a la música para laúd de compositores poco frecuentados de Europa Central en torno a 1600, como la fastuosa fantasía de Matthias Reymann, las danzas de Melchior Neusidler o las melodías evocadoras de Wojciech Dlugoraj, entre otros. Escuchar estas delicadas y refinadísimas interpretaciones en las manos del maestro ingles fue una experiencia sublime. Su maestría permanece intacta aun con el devenir de los años. La acústica sobresaliente de AMUZ fue el lugar idóneo para dejarse seducir por esta belleza tan sutil como embriagadora.

Pero el día no se resistió a concluir con esta delicada paz sonora, puesto que a las 22:00 h nos aguardaba Comet Musicke en la iglesia de San Carlos Borromeo para ofrecernos su extrovertida interpretación del Primer Libro de Madrigales de Pomponio Nenna, además de otras piezas instrumentales coetáneas. Este grupo posee la peculiaridad de que todos y cada uno de sus miembros actúan puestos en pie, sea cual sea su instrumento o voz. Sus interpretaciones fueron siempre coloristas, ya que prácticamente siempre las voces fueron dobladas por alguno de sus instrumentistas que incluyeron flautas de pico, violas da gamba y cornetas. Además, varios de sus componentes desempeñaron tanto la faceta de cantante como la de instrumentista.

La participación de Comet Musicke fue siempre de una especial vitalidad consiguiendo unos forte realmente sonoros y expansivos aunque también hubo momentos para pasajes de más recogimiento. La grabación reciente en disco de este libro de madrigales de Nenna para el sello Ricercar ha recibido múltiples galardones que reconocen la formidable calidad de esta música rescatada por vez primera.

La jornada siguiente se convirtió, al menos para mí, en un descubrimiento de varios de los conjuntos musicales que iban a interpretar músicas sobresalientes. El primero de ellos, con el peculiar nombre de Près de votre Oreille rindió el primero de los homenajes a de esta edición del festival a John Dowland, de quien se cumplen 400 años de su fallecimiento en este 2026 . Sus preciosas canciones suelen destacar por su melancolía, la característica más reconocible de su música. Además, se interpretaron piezas de compositores contemporáneos a Dowland, como Alfonso Ferrabosco, Robert Jones o Thomas Campion, señas de identidad inequívocas de la férrea pertenencia británica, tan única como los habitantes de sus islas.

El director y violagambista del ensamble, Robin Pharo, fue un líder decidido, inspirador y de cualidades sobresalientes en su instrumento, algo que compartió con Marion Martineau, también en la viola da gamba, y con los demás cantantes e instrumentistas.

In Alto fue la otra grata sorpresa del día, al descubrir en su concierto a un extraordinario conjunto vocal e instrumental que interpretó piezas absolutamente desconocidas, no por ello menos valiosas o inspiradas, de autores como Pierre Bonhomme, Bernardino Mosto, Jean de Castro, Anton Gosswin o el fascinante Te Deum de Jean Guyot. In Alto reconstruyó la música de una de las procesiones ceremoniales del principado-obispado de Lieja con motetes, canciones y madrigales de compositores vinculados a su corte. No solo las músicas interpretadas fueron excelentes, sin que sus intérpretes mostraron una sonoridad fastuosa y un entusiasmo y expresividad mayúsculos, además de mantener unos tempi férreos y una coordinación asombrosa aun careciendo de director al menos en la práctica del concierto. Todo esto es muy loable dadas las dimensiones del conjunto, formado por ocho cantantes y un grupo instrumental de dos cornetos, cuatro sacabuches y órgano.

El concierto nocturno concluyó el intenso programa musical del mejor de los modos, con un concierto en la preciosa Iglesia de San Andrés de Officium Ensemble, grupo portugués de voces a capella que dirige Pedro Teixeira. Ofrecieron algunas de las joyas cumbre de la polifonía portugiesa como Audivi vocem de Duarte Lobo o Non mortui de Manuel Cardoso, combinadas con obras rescatadas del olvido de Estêvão Lopes Morago, escuchadas por vez primera como la Missa ferialis, Gloria Laus et honor o De lamenttione. El grupo vocal portugués mostró sus virtudes, una afinación que roza la perfección, un empaste vocal absoluto y una disciplina férrea en torno a Teixeira, quien dirigió de un modo inspirador, grácil y en constante búsqueda de los afectos que el texto ofrece, consiguiendo unas interpretaciones realmente amenas, expresivas y de gran musicalidad.

El 26 de agosto reservó sus conciertos para la tarde, dado que la jornada ofreció varias actividades didácticas en su primera mitad. Ensemble Irini, ofreció una de las propuestas más originales en cuanto a su concepto, puesto que aunó en un mismo programa las creaciones policorales de Giovanni Gabrieli junto al canto bizantino, permitiendo una visión de la música sacra de dos culturas en un mismo período de tiempo, en los albores del barroco. La monumentalidad de la policoralidad de Gabrieli, con un cuarteto de sacabuches que magnificó la riqueza sonora, contrastaba con la desnudez del canto bizantino, que casi siempre consistió en una melodía sobre escalas pentatónicas que se apoyaba en un bordón monódico que sustentaba la tónica. El extenso concierto seguro que extenuó a los jóvenes cantantes de Ensemble Irini, dada la extrema duración de algunas de sus oraciones.

La sesión nocturna, a cargo de Scherzi Musicali en AMUZ, nos ofreció su original visión de algunas de las composiciones más inspiradas de John Dowland en el que fue la el segundo recital que sirve para homenajear a esta gran figura de la historia de la música. Escuchamos la inusual conjunción de la familia del laúd al modo de un consort de violas da gamba. Así, sonaron un laúd alto, dos laúdes tenores y un laúd bajo, algo que posibilitó un notable aumento del volumen sonoro de la cuerda pulsada en cada pieza, así como el inspirado ejercicio de unas disminuzioni espectaculares por parte de Lynda Sayce en el laúd alto.

Nicholas Achten, director del ensamble, mostró su faceta de multi-instrumentista y barítono, destacando especialmente en su realización del continuo en el virginal. Quien fue para mí una de las revelaciones del festival fue la soprano Hanna Al-Bender, quien mostró una incorporación personal de la música excelente, pudiendo demostrar de este modo una expresividad espléndida de los elaborados y cambiantes, textos. Además, su voz pulcra, ligera y hermosa iluminó de un modo especial sus intervenciones en estas hermosísimas composiciones.

El viernes 27 comenzó con More Maiorum con un bellísimo programa de hermosos madrigales italianos de mediados del siglo XVI. Las composiciones de autores como Giovanni Ferretti, Alessandro Striggio, Luca Marenzio o Giovanni Giacomo Gastoldi sonaron en AMUZ de un modo luminoso a través de la frescura, la belleza tímbrica y la especial expresividad de la mezzosoprano Katerina Blížkovská, quien ya nos sorprendió en la Presentación de Jóvenes Artistas (IYAP) y que volvió a hacerlo en su participación del espléndido grupo profesional que dirige Peter Van Heyghen en la flauta de pico.

Van Heyghen posee la cualidad de ser un músico brillante, de gran virtuosismo en cualquiera de las flautas que tocó, pero que asombra sobre todo por su humildad y su facilidad de conjunción con sus compañeros de More Maiorum. Más que un férreo director, sus interpretaciones en el conjunto son una fuente de inspiración que contagia a sus colegas con su belleza interpretativa. Una de estas intérpretes cómplices fue Kris Verhels en el virginal y en el clave, mediante sus fabulosas realizaciones de los arpegios.

Los dos conciertos vespertinos del día fueron muy distintos, pero los dos consiguieron se realmente especiales y bellos. El primero de ellos le correspondió a Cappella Mariana, grupo checo que realiza un extraordinario ejercicio de la música vocal de cámara. El repertorio escogido supuso un maravilloso descubrimiento para quienes abarrotábamos la sala de AMUZ. La base del concierto fueron distintas composiciones del compositor checo Kryštof Harant, quien conjunta sorprendentemente la tradición neerlandesa con las nuevas corrientes italianas. Su Missa quinis vocibus así como otras de sus obras hicieron las delicias del público. Esta excelsa calidad musical se conjuntó con la calidad interpretativa sobresaliente de Capella Mariana para conformar un delicioso concierto de principio a fin, en donde pudimos disfrutar asimismo de hemosas piezas de Luca Marenzio, Orlandus Lassus o Phillippus de Monte, de quien escuchamos su luminoso y espléndido motete O bone Jesu. Los miembros del grupo centroeuropeo son excelentes en su concepción expresiva e interpretativa, pero quizá debemos destacar la calidad individual de sus dos sopranos Pavla Radostová y Barbora Kabátková, y la voz asombrosamente fácil, bella y ligera de su director, el tenor Vojtech Semerád, quien demostró una especial pasión por el repertorio.

La agrupación Utopia Ensemble fue la encargada de clausurar el incesante flujo de conciertos que aquí les resumo. En la iglesia gótica de San Jorge, de espectaculares y policromados muros, el concierto nos ofreció una interpretación de algunas de las Lamentaciones de Jeremías a 5 voces de Orlandus Lassus. Los miembros de Utropia Ensemble funcionan como una unidad de voces de una contención e igualdad imitativa rigurosa. El patetismo de los textos de Jeremías se nos brindó con una austeridad controlada con el que los cinco intérpretes consiguieron un clima de oscurantismo realmente conseguido. A esto se le sumaron los austeros cantos llanos en unísono por parte de la sección masculina de Utopia. Además de estas dolientes piezas, dos motetes con textos del Cantar de los Cantares intentaron irradiar algo de luz a los asistentes.

Simón Andueza

 

Festival Laus Polyphoniae, Amberes

 

Foto: Cappella Mariana / © AMUZ - Johan Beckers – Laus Polyphoniae 2026

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