Música clásica desde 1929

 

Críticas seleccionadas de conciertos y otras actividades musicales

 

Crítica - Erik Nielsen para Haydn, Debussy y Copland

Santiago de Compostela - 27/11/2018

Haydn, para la RFG, en el capítulo de sus sinfonías, ya probado con distintos directores, es una de evidencias del encuentro con el antaño maestro, con el que parecen congeniar al detalle. Para esta vez, la Sinfonía nº 93, en Re M., la primera de las londinenses y que por efectivos orgánicos con los que se cuenta, cubre con seguridad lo previsible. Desde el Adagio-Allegro assai, navegamos sobre las directrices obligadas de un clasicismo canónico, una lección del excelente oficio de nuestra formación, cara a un público que les sigue, temporada a temporada, a sabiendas de que, dentro de estos encuadres, los resultados resultan óptimos. Encantador el Menuetto:Allegro que prima con excelente factura los pareceres asimiladas del tan popular ländler alemán, sin perder en momento alguno la compostura debida. El humorismo vagamente entrevisto, es exigencia en el planteamiento sinfónico del autor, y ese detalle acaba por exigirse entre líneas. Son las orquestas habituadas a manejarse con seguridad y confianza en sí mismas, las que ayudan a que comprendamos su pretendida sencillez que, en definitiva, el aficionado de turno termina por comprender.

Debussy, el de Villa Medici, es el que se escucha en Printemps, impresionismo sobre las divagaciones de La alegoría de la primavera de  Botticelli. Una recreación plenamente integrada,  en los dos tiempos, un punto a favor para que la orquesta cambie su rumbo a partir del Très modéré, a través de las alternancias y diálogo de los instrumentos hasta que nos pasamos al Modéré ; como es de rigor, estamos ante un Debussy empeñado en hacernos partícipes de los cambios de ánimo con el uso plenamente consciente del manejo de matices expresivos sobredimensionados por él y por sus compañeros de transgresión contra los romanticismos encorsetados.  

Copland acaparaba la mayor atención de la sesión, al menos por la propuesta del propio Nielsen. Appalachian Spring, en la revisión de 2016, y por su general aceptación, ocupa un espacio similar al de Rodeo y Billy el Niño, trasladándonos en esta oportunidad al paisajismo de los montes situados en el Estado de Pensilvania. Otro de sus ballets, esta vez pensado para Martha Graham. Un añadido de material musical recuperado y que no deja de ser ese paisajismo folklorista cimentado sobre danzas al aire libre, tomando sugerencias al estilo de las que ofrece en otros ballets. Copland en sus coordenadas incontestables. La juventud de Copland había sido similar a la de Gershwin, pasando también por un período parisino con la ilustre Nadia Boulanger. Su música puede caracterizarse por lo que David Drew llama la desproporción entre la apariencia exterior de tersura y sobriedad, y la verdadera condición del contenido musical, que en realidad, está muy lejos de ser condensado.   

Ramón García Balado

Real Filharmonía de Galicia/Erik Nielsen. Obras de F.J. Haydn, C.Debussy y A. Copland
Auditorio de Galicia, Santiago de Compostela.

Foto: Erik Nielsen.

182
Anterior Crítica - El gabinete del Doctor Caligari
Siguiente Crítica - Climas diferentes

Theme picker