Último concierto de abono de la temporada para la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria y su titular Karel Mark Chichon junto a un invitado habitual, el trompetista Pacho Flores. El programa elegido, repertorio hispanoamericano, era un homenaje a los 180 años de la Sociedad Filarmónica de Las Palmas y a la historia de Canarias como puente entre Europa y América. Un programa atractivo para el público y apropiado para los tiempos veraniegos.
Abrió la noche el Concierto para trompeta y orquesta de Haydn, máxima expresión del clasicismo para el instrumento, que Flores solventó con holgura, en una lectura elegante, refinada en el control del sonido, de hermosísimo legato en piano durante el movimiento lento y pulcritud instrumental, que incluyó una elaborada cadencia propia en el primer movimiento, impecablemente acompañado por la batuta.
Tras la desparpajeante Plink, Plank, Plunk! de Leroy Anderson para cuerdas en pizzicato, cuyos contrastes dinámicos estuvieron muy trabajados por la batuta, escuchamos el estreno en Canarias de Crónicas latinoamericanas de Daniel Freiberg, en un arreglo para trompeta, trio (batería, contrabajo y piano) y orquesta realizado por el compositor, uno de los autores de cabecera de Flores, que se mueve a sus anchas en su exigente virtuosismo instrumental y estilo ecléctico con amplios pasajes de raíz jazzística especialmente en el último movimiento, proporcionándole innumerables oportunidades de lucimiento que el venezolano no desaprovechó, junto a Risto Vuolanne contrabajo, Víctor Naranjo, piano y Héctor Valentín, batería, protagonistas de uno de los mejores momentos de la pieza, la cadencia para trompeta y trio del primer movimiento, que puso a prueba la coordinación entre todos los participantes.
El resto del programa estuvo dedicado al tango, bien como marco a los solistas invitados: el bandoneón de Carel Kraayenhof en Oblivión y Adiós Nonino de Piazzolla, y el concertino Erno Kallai en el tango Por una cabeza de Gardel, o en versiones orquestales realizadas por Chichon de A fuego lento de Horacio Salgán o el Firulu de María Mor, lecturas idiomáticas y extrovertidas a las que faltó mayor delicadeza en los volúmenes y equilibrio entre secciones.
El justamente apreciado Danzón nº 2 de Arturo Márquez con bienvenidas referencias a la música tradicional mejicana, excelentemente servido por la Filarmónica de Gran Canaria y Chichon, en una lectura enérgica, ardorosa y un tanto lineal, puso el cierre con los mejores augurios para la próxima temporada 26/27, última de Chichon como titular, a la espera de conocer a su sucesor.
Juan Francisco Román Rodríguez
Pacho Flores, trompeta. Carel Kraayenhof, bandoneón, Víctor Naranjo, piano. Erno Kallai, violín. Héctor Valentín Morales, batería. Risto Vuolanne contrabajo.
Orquesta Filarmónica de Gran Canaria / Karel Mark Chichon.
Obras de Haydn, Freiberg, Márquez, Lecuona, Piazzolla, Mor y Gardel.
Auditorio Alfredo Kraus. Las Palmas de Gran Canaria.