Música clásica desde 1929
María Luisa Cantos
Mayo 2019 - Núm. 929

María Luisa Cantos

Con fuerza y convicción desde Suiza

Fundación Música Española Schweiz (Suiza) celebra en 2019 sus cuarenta años de actividades dedicadas a la promoción de la música española en el país alpino. Su fundadora, María Luisa Cantos, mujer infatigable que ha desarrollado una gran carrera como pianista y profesora en sus prestigiosas clases magistrales (“Encuentros Internacionales de Música, Bözberg”), nos habla de este aniversario y de, desde la madurez de su experiencia, de la posición de la música española más allá de nuestras fronteras. Con estrenos absolutos, grabaciones discográficas, conciertos y numerosos actos, el año 2019 es una fiesta total para la Fundación Música Española Suiza, en palabras de su directora: “la Fundación ha dado, al menos, la oportunidad a los músicos de escuchar y especialmente de poder reflexionar sobre las posibilidades existentes en la historia de la música española, tan desconocidas en los países de Europa central”. Enamorada de la música de Granados, del que ha dejado una excepcional grabación en CD para MDG, nos habla también de sus facetas íntimas, como su contacto continuo con grandes músicos, desde Gèza Anda a Joaquín Nin-Culmell, de los que recibió clases, así como los grandes intérpretes de una generación irrepetible, como Nicanor Zabaleta o Pepe Romero, entre otros.

Hemos llegado a los 40 años de la Fundación Música Española Schweiz (en Suiza), ¿qué balance nos hace desde su posición de Directora?

Para mí, más que hacer un balance, es un aniversario importante, ya que es el fruto de un cultivo en un terreno completamente virgen, en el que no existía nada semejante.

Si tuviera que hacerlo desde su punto de vista como pianista, ¿qué destaca desde esta perspectiva en la Fundación?

Justamente, fue en condición de pianista cuando inicié esta labor. En aquellos años estaba instalada en Suiza, en plena actividad profesional, con numerosos conciertos, giras en Europa y participando en los Festivales de Lucerna y en las clases magistrales con el gran pianista Gèza Anda; fue entonces cuando me propusieron hacer los primeros cursos de interpretación de música española, patrocinados por la Sociedad de Pedagogía Musical Suiza. Fue una experiencia única, de la cual nadie había intentado llevar a cabo. Realizar algo desconocido por completo en el país helvético era un riesgo absoluto, pues me encontré que en los conservatorios de los cantones, especialmente en los alemanes, ¡nunca se habían escuchado compositores españoles como Turina, Granados, Mompou, Soler y un largo etcétera! Fue una verdadera prueba de fuego, en la que tuve que pasarme durante una semana interpretando música española, porque ningún participante se atrevía a tocar este repertorio español y solamente “actuaban” como oyentes…

Y si tuviera que hacerlo como española, ¿qué cree que ha logrado la Fundación a la hora de difundir a los creadores de su país?

Ha dado, al menos, la oportunidad a los músicos de escuchar y especialmente de poder reflexionar sobre las posibilidades existentes en la historia de la música española, tan desconocidas en los países de Europa central.

¿Cuáles han sido los momentos decisivos en la historia de la Fundación?

Uno de los momentos principales fue alcanzar los primeros diez años de existencia en el décimo aniversario. En aquella ocasión tuve el privilegio y honor de contar con grandes artistas españoles, quienes estuvieron de acuerdo y me apoyaron en esta utopía. Gracias al gran Nicanor Zabaleta, Lucero Tena y Pepe Romero que no dudaron un instante en colaborar conmigo. Posteriormente, pude crear la Fundación Música Española Suiza (única en Europa en su género). Fueron momentos todavía afortunados, pues pudimos contar con el apoyo de la Dirección General de Relaciones Culturales del Ministerio de Asuntos Exteriores que colaboraban con nosotros. Pudimos realizar dos conciertos extraordinarios con la Orquesta de Cámara Reina Sofía de Madrid para la inauguración de la Fundación. En 1993, tuvo lugar en Zúrich, organizado por la Fundación, la primera Exposición Internacional “Joaquín Turina y su obra”, la cual se llevó a Alemania (Munich y Bremen) y Austria (Viena), en los centros de los Institutos Cervantes. Más tarde pudimos contar con la presencia del compositor Joaquín Nin-Culmell, para diversos cursos de sus obras, en la sede de la Fundación de Baden. En el Conservatorio de Lucerna se desarrollaron conciertos y estrenos, como por ejemplo los Quintetos de Granados, Turina y J. Nin-Culmell, interpretados por primera vez en los escenarios de Zúrich, concretamente en la prestigiosa Sala de conciertos de la Tonhalle.

En 2003 se celebró el 25 aniversario…

Exacto, en 2003, para la celebración de los 25 años, tuvimos conciertos extraordinarios en Baden, Suiza, repetidos en Eslovenia y en Hungría con la Orquesta de Cámara Virtuosos de Hungría, en los cuales pudimos hacer el estreno del Concierto para piano n. 2 del compositor malagueño Francisco Martín-Jaime. Fue un placer para mí colaborar una vez más como solista con obras del compositor. También había estrenado con la ORTVE su Primer Concierto para piano (Klavierkonzert), cuando fue galardonado con el Premio de Composición Reina Sofía. Por todas estas razones, decidí en 2007 hacer una donación de más de 1.000 documentos, partituras y libros al Instituto de Musicología de la Universidad de Zúrich, para dar la oportunidad a que los músicos y estudiantes pudieran enriquecer su bagaje musical y constatar la riqueza inconmensurable de nuestra historia musical, muy tristemente poco o muy poco conocida en el extranjero.

Los fastos arrancaron en marzo y se prolongan hasta diciembre, ¿nos puede resumir en qué consisten?

Desde 2014 he realizado en diferentes formatos los Cursos de Interpretación ya conocidos en el extranjero, por unos “Encuentros Internacionales de Música, Bözberg”, que tienen lugar en mi residencia particular y actual sede de la Fundación, los cuales están teniendo éxito por realizarse en un ambiente más cercano, además de tener la posibilidad de mayor espacio con dos pianos de cola, lo cual da la posibilidad para un repertorio más amplio. De hecho, este año tendrán lugar dos conciertos a dos pianos, ahora en mayo y también en septiembre, así como un recital por mi parte, también en mayo, en el que voy a presentar mi última grabación discográfica en CD. En el programa del recital para dos pianos figuran una obra de Mozart y un estreno de la Rapsodia Catalana de Salvador Brotons, obra escrita para dos pianos para esta ocasión, que se interpretará en estreno absoluto. El compositor catalán ha tenido la gentileza de darnos esta oportunidad para el aniversario de los 40 años, ya que él también ha sido un gran colaborador de nuestra labor cultural en Suiza.

También colaborará Pepe Romero en este aniversario…

Sí, eso será en otoño, donde habrá un acto oficial y de reconocimiento a mi anhelo y pasión para dar a conocer nuestro patrimonio musical en el Instituto de Musicología de la Universidad de Zúrich, acto en el cual tendré el privilegio de contar con la presencia del gran guitarrista y músico Pepe Romero, que ha estado también en diversas ocasiones colaborando con mi Fundación y con el cual mantengo desde hace muchos años una gran amistad. Posteriormente, en noviembre, tendrá lugar en Basilea un Fórum de Interpretación sobre la Música Española en la Musik Hochschule (Conservatorio Superior de Música) y en diciembre tendrá lugar el XX Encuentro Internacional de Música, Bözberg, ¡para finalizar este año repleto de nuevas experiencias!

Se va a editar un CD por el aniversario de la Fundación, Blüthner Variationen, con obras de Debussy y Julien-François Zbinden. ¿Nos podría hablar de esta última?

Ha sido y es un honor para mí haber podido hacer la grabación en primicia mundial de la última obra escrita para piano del compositor suizo Julien-François Zbinden, con quien me une una muy larga amistad y una constante colaboración.

Como pianista, usted ha sido condecorada con el “Lazo de Dama”, orden Isabel la Católica, por sus méritos culturales en el extranjero. ¿Cree que la música española o la cultura musical española le ha devuelto todo lo que usted ha hecho por ella en el extranjero, principalmente en Suiza y Alemania?

En primer lugar, nunca se devuelve el esfuerzo o nunca se compensa absolutamente algo que uno realiza por algún sueño, o más bien por una convicción, como ocurre en este caso conmigo. En el transcurso de mi vida siempre he intentado realizar lo que he sentido profundamente y lo que han sido las convicciones para mí. Las concesiones no siempre son positivas y lo que he realizado no ha sido hecho por intereses materiales. Mis principios y prioridades han sido siempre la sinceridad, especialmente conmigo misma.

¿Cuál de estos adjetivos le representa mejor…? Luchadora, perfeccionista, coordinadora, entusiasta, constante…

La música ha sido para mí una parte integrante de mi ser. La música me ha enseñado la disciplina, a profundizar en el estudio de ella y en las capacidades que poseemos en nuestro ser, para intentar, al menos, proyectar la esencia de la música que está escrita en la partitura. Esta ha sido siempre mi constante… La autoexigencia…

LA PIANISTA

En Suiza asistió a las clases magistrales de Gèza Anda… ¿Qué importancia le da a la transmisión de la tradición de las distintas escuelas pianísticas?

Sí, con Gèza Anda tuve un gran contacto pianístico inmediato y fue recíproco. Un pianista exuberante, apasionado…. Con él trabajé especialmente el repertorio de Brahms, Liszt o Bartók, además de evidentemente otros compositores. Anda era opuesto a mis anteriores profesores, los cuales eran el prototipo del profesor severo, serio, pero al mismo tiempo, la sencillez de la música y la profundidad del estilo eran las prioridades. En Viena, el mundo de Bach, Beethoven, Brahms o Schumann, entre otros, fue inolvidable e impactante en mi vida. Ahora, con la perspectiva del paso del tiempo, me doy cuenta que con cada uno de mis grandes profesores que tuve en París y Viena, todos, en definitiva, han seguido la misma línea musical…

¿Cómo definiría su manera de interpretar? ¿Se encasilla precisamente en alguna escuela?

Las “escuelas” deben servir solo de mediación para poder obtener el resultado técnico que el compositor te exige. Lo más importante en la interpretación es ser fiel al compositor y a su estilo. Esto incluye el “tocco” correspondiente al estilo, a la sonoridad y a la técnica. Cada compositor es distinto en forma y estilo.

¿Con qué compositores se identifica, además de los españoles, por supuesto?

Mis compositores siempre han sido los románticos (Schumann, Brahms), los impresionistas (Ravel, Debussy) o los rusos (Scriabin, Rachmaninov o Khachaturian, a quien tuve el privilegio de conocer personalmente).

¿Y entre los españoles, de quienes ha grabado bastante, nos darías un favorito? ¿O una obra que sea especialmente querida por usted? ¿Y por qué?

Sin duda, Enrique Granados. Por su romanticismo, su brillantez pianística y por sus diferentes estados anímicos en los que pueden llegar a expresarse sus obras.

Comenta que en algunos cantones no se conocía la música de los compositores españoles. ¿Ha cambiado la perspectiva, se escucha ahora en concierto esas músicas?

Desearía decir que un poco más, pero no hay que olvidar que nuestra música no forma parte integral de los estudios en el repertorio de los centros musicales públicos. La música española esencialmente ha sido y sigue siendo solamente la expresión del cliché de los elementos folklóricos que la han dominado. Se ha omitido el gran patrimonio histórico y esto no se corrige con una generación…

¿Se aprecia la música española en el centro de Europa?

Enormemente. Cuando el público la escucha queda entusiasmado.

Visto desde su país de residencia, Suiza, ¿cómo ve el panorama de la música en España, tanto a nivel de compositores como de intérpretes?

Cuando uno está lejos de su país, todo toma una dimensión diferente. La riqueza de nuestra música es increíblemente valiosa y con un tesoro extraordinario. Es triste para mí constatar que no hemos tenido interés en reconocer nuestros valores. Han sido muchos los grandes músicos y compositores extranjeros que han admirado y han sido grandes amigos de los más famosos compositores españoles de todos los tiempos. Empezando por los preclásicos hasta los contemporáneos…

Si volviera a tener tres años y le pusieran de nuevo frente a un piano, sabiendo lo que ahora sabe, después de una larga y exitosa carrera, ¿volvería a querer dedicarle su vida?

Indudablemente, con más fuerza y convicción.

Díganos por favor algo que no le hayamos preguntado y que no quiera dejar de contar a nuestros lectores…

Que ha sido siempre y es un placer para mí cuando interpreto algún compositor, tanto de los mencionados antes como no, ya que no interpreto jamás a un creador con el que no me sienta cercana a su música y su sensibilidad.

Música y sensibilidad, dos elementos que unidos proporcionan el mayor de los placeres. Gracias por su tiempo.

40 Años / 40 Jahre Música Española Schweiz
Conciertos y Eventos 2019
Música española para piano

Los españoles causaron sensación en el siglo XIX como pianistas virtuosos en los salones de música parisinos. En estos salones se interpretaron obras pianísticas de gran colorido, que inspiraron a Claude Debussy y Maurice Ravel. Los ritmos audaces de la danza española, la habanera y el bolero conquistaron la música clásica, así como las castañuelas y los nocturnos poéticos. La vitalidad y las emociones intensas caracterizan la música española para piano escrita por grandes músicos como Isaac Albéniz, Federico Mompou, Manuel de Falla y Enrique Granados.

Nuevas obras para el Aniversario

Dos compositores de renombre han compuesto nuevas obras para María Luisa Cantos en los últimos años. El español Salvador Brotons (n. 1959) ha transcrito esta obra orquestal, para dos pianos, especialmente para la celebración del 40 aniversario de la fundación, y el compositor galés Julien-François Zbinden (n. 1917) confió a Cantos sus últimas obras para piano. Todas ellas serán estrenadas en los conciertos del aniversario 2019.

Salvador Brotons / Rapsodia catalana para dos pianos (2018)
Julien-François Zbinden / Variaciones Blüthner Op. 111 (2012) y 3 invenciones à mi-voix Op. 99 (2004)

María Luisa Cantos

Nacida en Barcelona, completó sus estudios de piano a los 16 años en el Conservatorio de Barcelona, acontecimiento que le brindó la oportunidad de tocar bajo la batuta de Eduardo Toldrá el Concierto en la menor Op. 16 de Edvard Grieg con la orquesta de Barcelona.

Su extensa carrera la ha llevado a reconocidas salas de conciertos como el Carnegie Hall New York, el Schönberg Center de Viena, el Conservatorio Tchaikovsky de Moscú, la Herkulessaal Munich y el Palau de la Música de Barcelona. Actuó con los principales directores como Vladimir Fedoseyev, Eliahu Inbal, Franz-Paul Decker, Franz Welser-Möst y John Neschling.

Como fundadora de la Fundación Música Española Schweiz, a Cantos le gusta mostrar las influencias españolas en la cultura musical europea. Habitualmente se presenta en dúo, con el pianista Amri Alhambra. Ha grabado varios CD de música española y francesa.

www.mlcantos.com

Música Española Suiza

Desde su fundación creada hace 40 años en Baden, la Fundación Música Española Schweiz, bajo la dirección de María Luisa Cantos, ha estado persiguiendo con éxito el objetivo de hacer que la música española sea más conocida en el resto de Europa. En 1979, Cantos sentó las bases para sus clases magistrales de interpretación, invitando a reconocidos artistas españoles. En 2007, la pianista hizo una importante donación, una colección de partituras y documentos sobre música española al Instituto de Musicología de la Universidad de Zúrich. Condecorada con el “Lazo de Dama”, orden Isabel la Católica, por sus méritos culturales en el extranjero, María Luisa Cantos es una de las pianistas españolas más reconocidas de los últimos tiempos.

www.musicaespanola.ch

CD para el Aniversario 

En el aniversario de la Fundación, se publicará el CD Blüthner Variationen, con obras de Claude Debussy y Julien-François Zbinden. Por otra parte, los CD aún disponibles de María Luisa Cantos con obras de Enrique Granados, entre otros, se pueden solicitar a la Fundación: musicaespanola@bluewin.ch

por Blanca Gutiérrez y Gonzalo Pérez Chamorro

Foto portada © Brigitte Schweizer

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