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Orquesta Barroca de Sevilla (II)

Pedro Gandía Martín, director artístico

Mayo 2020

Tras Ventura Rico, le toca el turno a Pedro Gandía Martín, director artístico de la OBS, que afirma que “no hace falta gastar mucho para hacer en España la mejor música barroca posible; hoy día un nombre holandés ya no es mejor que uno sevillano”.

¿En qué momento artístico y vital cumple la Orquesta Barroca de Sevilla su 25 aniversario?

Depende de si lo comparamos con el mercado internacional o con el español. Tenemos un público amplio y muy fiel, y confío en que estemos instalados en la mente de los programadores, demostrándoles que no hace falta gastar mucho para hacer en España la mejor música barroca posible. Hoy día un nombre holandés ya no es mejor que uno sevillano; yo mismo toco en muchos grupos internacionales y constato que no hay más calidad fuera que dentro.

¿Los éxitos y, en fin, los acontecimientos han sucedido más rápidos o más lentos de lo que imaginaron cuando la orquesta nació?

No sé si es cuestión de velocidad o no, pero sí de ritmo constante. RITMO, como la revista… Así han sido nuestros éxitos. Eso sí, en nuestra trayectoria se han dado acelerones muy importantes, como por ejemplo el haber recibido el Premio Nacional de Música. Creo que el resultado musical actual de la orquesta es sobresaliente; solo precisamos una mayor exposición pública. Por ejemplo, los solistas; hace 25 años era impensable que quisieran venir a tocar con nosotros nombres de tanta relevancia. Nuestra única pretensión inicial era la de hacer música barroca, sin más. Que ahora la OBS suene como una de las mejores orquestas de Europa es fruto del buen trabajo “de cocina”, pero también de la constancia.

¿Cuáles han sido los hitos de la OBS en su trayectoria?

Los hitos personales son un acorde bien afinado, un fraseo elocuente, unos compases dramáticos bien hechos... Esos son los momentos en los que eres consciente de por qué trabajas en la OBS, porque buscas música con calidad, provocando emociones. Luego están los hitos mediáticos, desde las primeras Sinfonías de Haydn que hicimos con Barry Sargent a las llamadas telefónicas de Gustav Leonhardt, con quien trabajamos y que llegó a planear la grabación de la Pasión según San Juan con nosotros. Todos los conciertos con Christophe Coin, la luz de los programas con Enrico Onofri, las ovaciones en el Auditorio Nacional de Madrid o los 10 minutos de aplausos en la Sala Gaveau de París tras interpretar El Mesías...

Pensando a futuro, cosa extraordinariamente difícil en estos momentos, ¿qué metas se plantean de cara al 50 aniversario?

A mí mismo me sorprendió la recuperación de partituras perdidas del patrimonio musical andaluz, por su enorme calidad. Quisiera ampliarla e ir en búsqueda de tesoros escondidos en otros archivos españoles. Desde luego, también continuar con el gran repertorio y ser prácticamente los primeros en España en hacer Beethoven con instrumentos originales; tocar oratorios de Carl Philipp Emanuel Bach y tantísimas obras de Zelenka... Hay muchísimo por hacer.

El estado de alarma pilló a la OBS a punto de levantar el telón en el Teatro Real… ¿Qué previsión tienen de poder finalmente estrenar la ópera Aquiles en Esciros de Corselli?

En el Teatro Real se han portado maravillosamente con nosotros durante las ocho jornadas de ensayos que mantuvimos. Y el entendimiento con el director musical, Ivor Bolton, fue total. Además, la producción es muy singular y hay muchas personas con gran curiosidad por poder descubrir la música de Aquiles en Esciros. No podrá ser en la próxima temporada, porque ya está lógicamente totalmente programada. Pero confiamos en que se recuperará la posibilidad en el futuro cercano.

¿Qué escenarios barajan para volver a la normalidad, o a una cierta normalidad?

Haremos lo que tengamos que hacer en función de los organizadores, que son los que tienen la máxima responsabilidad junto con las instituciones culturales. Han de obrar con gran inteligencia. No es que pidamos ser mayoría en los ciclos y festivales, como sucede en Inglaterra o Francia; demandamos un reparto natural, una optimización de los recursos. La única ayuda institucional que hemos recibido en nuestra historia ha sido la compra de conciertos, así que en ese sentido no vamos a cambiar nuestra manera de vivir, seguiremos haciendo música.

¿Cuáles son las más optimistas y las más pesimistas opciones que podrían darse?

No tiene cabida el catastrofismo en nuestras previsiones. Por ejemplo, tuvimos que cancelar la ópera en el Real y la Misa en si menor de Bach en el Maestranza, pero teníamos varias grabaciones paradas que, gracias a esta forzada pausa, van a poder ver la luz en muy poco tiempo. Una de las fortalezas de la OBS es su optimismo.

¿Qué se puede adelantar de la próxima temporada?

Si todo va según lo previsto contaremos con Shunske Sato, una de las grandes revelaciones recientes del violín barroco. También nos visitará el fagotista Sergio Azzolini, al que llevábamos mucho tiempo queriendo invitar. Desde luego volverá Enrico Onofri a dirigirnos y esperamos poder recuperar el recital programado con el contratenor Xavier Sabata. Se mantiene el esquema de la temporada en Sevilla, con varios conciertos en el Espacio Turina y un recital en el Teatro de la Maestranza, además de todos los conciertos en festivales de España y Europa.

por Blanca Gallego

www.orquestabarrocadesevilla.com

Foto: La Orquesta Barroca de Sevilla, que entre otros muchos reconocimientos, ha recibido el Premio Nacional de Música.
Crédito: Nuria González

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